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Las automotrices Peugeot y Fiat sellaron la fusión de ambas compañías y como resultado nació Stellantis. La unión del grupo francés PSA y del ítalo-estadounidense FCA alumbrará al cuarto grupo automovilístico mundial en número de vehículos vendidos y el tercero en volumen de negocio por detrás de Toyota y Volkswagen.
Según afirmó Carlos Tavares, el presidente del consejo de administración de PSA y futuro director general del nuevo grupo, la fecha efectiva del vínculo será anunciada "muy rápidamente".

Stellantis contará con más de 400.000 empleados y albergará 14 marcas emblemáticas como Citroën, Maserati, Fiat, Opel, Peugeot, Alfa Romeo, Chrysler, Dodge y Jeep, entre otras.
Mike Manley, quien hace dos años asumió como CEO de FCA, será el nuevo número uno de Stellantis para América, que incluye los mercados de Estados Unidos y Brasil. El empresario manifestó que el 40% de las sinergias esperadas de la fusión provendrán de la convergencia de plataformas, de transmisiones y de la optimización de las inversiones en investigación. De esta manera, las marcas del grupo reducirán sus costes de desarrollo y de fabricación y completarán su oferta en todas las gamas.
PSA y FCA consideran que su acercamiento costará 4000 millones de euros (4900 millones de dólares), y que las sinergias permitirán ahorrar con el tiempo hasta 5000 millones (6130 millones de dólares) al año.
La fusión de ambas compañías estaba prevista desde 2018, fue anunciada a finales de 2019, y su preparación se vio frenada por la pandemia de coronavirus. En diciembre, la Comisión Europea dio su luz verde a la unión, con la condición de que los dos grupos preserven la competencia en el sector de los pequeños utilitarios, donde controlan grandes cuotas de mercado.








