
Pilotos argentinos de vuelta en el infierno verde
Un equipo nacional participó la semana última de las 24 horas Classic en el célebre circuito de Nürburgring
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Nürburgring o el infierno verde. El famoso circuito alemán que décadas atrás vio triunfar a Juan Manuel Fangio y, años más tarde, a Carlos Alberto Reutemann, y en el que Niki Lauda sufrió el famoso accidente que lo desfiguró, fue el escenario en el que el fin de semana último se corrieron las clásicas competencias amateur 24 horas Renen y 24 horas Classic. Allí, una delegación argentina participó en ambas carreras obteniendo el primer puesto en una de las categorías.
"El circuito es, efectivamente, un infierno. No hay un solo minuto en el que uno pueda relajarse: cuando no hay una curva hay una subida o una bajada estrepitosa, en la que uno nunca ve lo que está más allá. Cualquier mínimo error implica terminar chocando con el guardarrail o volcando por el desnivel que hay en los bordes de la pista. Hay que ser muy preciso con las maniobras todo el tiempo", cuenta a LA NACION Luis Ortiz Basualdo, piloto amateur y empresario de 39 años que integró uno de los equipos argentinos participantes de la competencia.
Junto a sus colegas pilotos Greene y Terrizano, Ortiz Basualdo obtuvo el tercer puesto de la categoría Clase 52, dentro de las 24 horas Classic. La delegación argentina estuvo compuesta por seis autos Volkswagen Golf MK2 GTI que participaron de las 24 horas Classic. Uno de los equipos argentinos (el cuarteto Visir-Salerno-Fontana-Cersosimo) participó de las 24 horas Renen, competencia que efectivamente dura 24 horas, pero debió terminar la carrera en la segunda vuelta tras chocar.
El primer puesto obtenido por la Argentina fue para la dupla Daniel Sangineto-Gustavo Fontana, que concluyeron las 24 horas Classic en la categoría Clase 52 a un promedio de 123.8km/h.
"Este circuito es como Disney para los que amamos el automovilismo: ¡ahí se vive y se respira nafta!", asegura Daniel Sangineto, piloto amateur y comerciante de 56 años, y agrega: "Para los argentinos es además un circuito emblemático, porque ahí corrió y ganó tres veces Juan Manuel Fangio". De hecho, en Nürburgring hay una estatua que recuerda al célebre corredor argentino nacido en Balcarce.
"Correr acá es una experiencia única, todos los que vienen a correr, vuelven sólo pensando en volver", dice Sangineto.
De 24 horas Classic participan autos clásicos -de no más allá de 1988- de distintos modelos y prestaciones. "Los autos se agrupan por cilindrada de motor y por año -precisa Ortiz Basualdo-. En la categoría en la que compitió la misión argentina 2013 había 17 autos, de los cuales seis eran conducidos por pilotos argentinos."
Los Golf MK2 con los que corrió la delegación argentina fueron alquilados a uno de los equipos alemanes. "Para poder participar es necesario tener la licencia de piloto nacional que otorga el Automóvil Club Argentino, además de licencias internacionales que son validadas con el Automóvil Club Alemán", explica Ortiz Basualdo, que junto con el resto de sus compañeros viajó a Alemania una semana antes de la carrera para poder entrenar en la pista.
"Es fundamental conocer el circuito antes de correr, si no es imposible, ya que son todas curvas ciegas en las que ha habido accidentes muy importantes", agrega Sangineto.
De vuelta en Buenos Aires, los integrantes del equipo argentino no sólo comparten sus logros, sino que ya planean el regreso a la pista en 2014. "La idea es hacer algunas mejoras en los autos, para correr mejor", concluye Ortiz Basualdo.
Veinticinco kilómetros infernales
- Nürburgring es el nombre del autódromo construido en 1925 alrededor del pueblo y del castillo medieval de Nürburg en las montañas Eifel, Alemania. Su apodo, el infierno verde, deriva de sus 25 kilómetros que atraviesan la selva -de ahí lo de verde-, y de que es un circuito extremadamente demandante para los pilotos, lo que lo hace infernal. Basta mencionar que contiene 88 curvas.
- Las 24 horas Renen y 24 horas Classic son dos carreras organizadas por el Automóvil Club Alemán (ADAC), en las que se admiten autos rodados no después de 1988. Mientras que en la primera la competencia dura 24 horas, en la que se alternan los pilotos, la segunda dura unas 3 horas, en las que también se permite el cambio de piloto.






