
Pop art, lo cotidiano se vuelve arte
Los diseñadores internacionales lo rescataron y aggiornaron. Este estilo hoy se luce en las mejores vidrieras del mundo
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Imagínese abriendo una puerta que lo transporta hasta Estados Unidos en la década del 60. Allí lo recibe un ambiente singular. El sofá es una boca carmín gigante, los sillones son inflables y tienen aspecto de burbuja. Lámparas, alfombras y mesas ofrecen curvas, formas geométricas y están pintadas con colores vibrantes. No, no es que se repita la historia de Alicia en el país de las maravillas . Es distinto. Algo así como entrar en un cómic.
Así se puede comenzar por describir al pop art.Un movimiento que eligió nacer a fines de la década del 50, de la mano de artistas famosos, como Andy Warhol. El mundo recuerda esas pinturas que reproducen una y otra vez el rostro de Marilyn Monroe o las conocidas sopas Campbell´s.
Pero hubo mucho más: objetos, ropa y, en especial, decoración. Los diseños eran tan particulares que hoy están considerados como verdaderas obras de arte, piezas de colección.
Bien saben las abuelas que todo vuelve . Aunque un tanto aggiornado , es posible observar este estilo en las vidrieras de países o ciudades que dictan las vanguardias, como Italia o Nueva York.
Glamoroso, original, único, alegre, colorido y funcional. Todas esas características se rescatan, pero integrándolas a la tendencia actual del eclecticismo: todo se mezcla.
Para saber cómo es hoy es necesario conocer sus orígenes, que no son tan remotos. ¿Qué pautas regían esa época?
El pop art surgió a fines de los 50, en Gran Bretaña y, en especial, Estados Unidos. Fue un movimiento revolucionario que impuso una reflexión crítica y cierta ironía a una sociedad que se volvía cada vez más consumista (por eso las imágenes seriadas). Intentaba representar los aspectos cotidianos más destacados de la cultura popular (de ahí deriva lo de pop ). Se suponía que debía ser arte de y para las masas. Luchó por volver a un arte más figurativo, en contra del expresionismo abstracto alemán que reinaba hasta ese momento, luego de la Segunda Guerra Mundial.
Además de Warhol, hubieron artistas trascendentes, como los norteamericanos Jasper Johns y Robert Rauschenberg. Asimismo, muchos diseños se volvieron célebres. Por ejemplo, la silla de fibra de vidrio de Vérne Panton o el sillón inflable de Gaetano Pesce. No hay que olvidar a Aarnio, Eames y Saarinen que aportaron sus granos de arena.
Formas, color y... glamour
¿Cuáles eran las características principales? Debido a que su iconografía procedía de la televisión, la fotografía, los cómics y afiches, el cine y la publicidad, este movimiento representaba un fuerte impacto visual. Los diseños tenían formas orgánicas y geométricas, pero en especial predominaba lo figurativo. Por ejemplo, era posible observar una columna romana que cumplía el papel de un sillón, o una lámpara que imitaba el movimiento de la serpiente.
Los colores siempre fueron muy destacados: naranjas exuberantes, amarillos brillosos, verdes limones o combinaciones llamativas como rojo y blanco. La premisa, puros y bien planos. Podían observarse tanto en el más excéntrico de los mueble como en una pared.
Algo particular de la época, y en especial del pop art, fue la utilización de nuevos materiales y tecnologías. Lo sintético estaba a la orden del día. Había casas construidas en fibra de vidrio y el plástico se utilizaba en todas sus formas: acrílico, resina, ABS e, incluso, el inflable.
Por esa razón, algunos opinaron que se trataba de un estilo vulgar, que rozaba lo kitch.
Otra de las técnicas fue con el poliuretano expandido de alta densidad. Inyectaban un molde y luego le daban forma (por ejemplo, de sillón). Así se volvían resistentes y livianos.
Un material muy presente fue el aluminio fundido, que se había descubierto recientemente esa forma de producirlo. Aunque su textura es fría, se lo trabajaba de una forma que le daba calidez.
Volver al futuro
El pop art de hoy no es idéntico al de la innovadora década del 60; se podría decir que es un mix . En esa mezcla de líneas sigue presente la tendencia actual del minimalismo.
Pero éste tiene una ventaja. No siempre es necesario gastar demasiado dinero para recrearlo.
Aquí, algunas ideas:
- En la cocina: dejar una pared libre de revestimientos y pintar el fondo en color vibrante (por ejemplo, verde manzana). Luego, si desea, estampar figuras circulares en colores vivos (como el fucsia o el azul); puede realizarlos con corchos, vasos de plástico o secciones de rodillos de texturas y tamaños diversos.
- En el living: como divisores de ambientes, se pueden ubicar obras pop art (por lo general son de grandes dimensiones). Cuélguelas por medio de rieles ubicados en el techo y, desde allí, tanzas para sostenerlas. Un juego de sillones inflables y un espejo circular harán que el espacio se vea más exótico. Por último, a través de un proyector, una imagen colorida en la pared (un recurso de iluminación típico de la época).
- En el toilette: es divertido usar diferentes tonos en las paredes, cielo raso y piso. En este último, se puede aplicar junto con el cemento alisado. Luego, combinar los accesorios (como jaboneras, cepillos de dientes y cestos, entre otras cosas). Sobre uno de los muros, un cuadro con imágenes de cómics, por ejemplo, Betty Boop.
Por último, una sugerencia: no recargar ni mezclar demasiado. De ninguna manera tiene que resultar un ambiente que se roce con lo kitch .
Funcionalidad y estética son la clave
Por la diseñadora M. S. Mrongowius
Para La Nación
Soy un poco pop en todo sentido. Tengo una fascinación especial por este movimiento. Tal vez tenga que ver con mi historia personal, ya que estaba en su apogeo en el momento en que nací. Cada objeto que nos dejó la cultura pop se ha convertido en un bien de la humanidad. La tecnología que empleaban y la combinación de formas y colores los transformaban en diseño absoluto. Figuras como Saarinen, Eames y Pesce revolucionaron el concepto de los muebles. A partir de ahí, el objeto se transformó en algo versátil. Su uso no sólo era funcional, sino también estético y cada componente se lucía por sí mismo.
La última vez que viajé a Nueva York comprobé que todo era pop art. Pero pienso que no se trata de una vuelta a este movimiento, sino que ha sido revalorizado. Los jóvenes quizá lo aceptan porque ahora lo conocen. Su particularidad es que se puede fusionar con cualquier estilo. La tendencia actual presenta diferencias: se combina con elementos simples. Lo importante es transmitir equilibrio y armonía. Como admiradora del pop art, cuando diseño trato de responder a las normas con que fue creado. Siempre con mucho respeto.
Modelos y precios
- Cortina: de acrílico, de 0,90 m de ancho x 1,80 o 2 de largo. Variedad de colores, $ 39 (Símbolo).
- Almohadones inflables: con forma de boca, $ 6. Puf, 8 (Símbolo).
- Bolas espejadas: alrededor de $ 25 (Símbolo).
- Taburetes: de cuerina, $ 55. En peluche o animal print, 60. Cubos de cuerina, 60; en peluche o animal print, 65 (Quitapesares).
- Almohadones: en varias formas y colores, desde $ 20. De cuero, 110 (Quitapesares).
- Silla plegable: de cuerina (símil charol) y metal, $ 45 (Quitapesares).
- Biblioteca curva: de madera y vidrio, $ 190 (Quitapesares).
- Sillones de peluche: para sentarse a ras del piso, $ 110 (Quitapesares).
- Alfombras: varias formas (estrella, flor, corazón), $ 130 (Quitapesares).
- Individuales: de goma eva, cada uno, $ 3,50 (Quitapesares).
- Balanza: de goma, con forma de pie, $ 95 (Quitapesares).
- Juego de sillones: de poliuretano expandido de alta densidad, 2 sillones y un sofá de 3 cuerpos, $ 2500. Con estructura de hierro tapizados en naranja, $ 1000 el par (Gropius).
- Lámparas de mesa: de opalina blanca con acrílico en color (naranja o azul); desde $ 90. Tipo hongo, con base de metal y acrílico, $ 250 (Gropius).
- Banqueta de fibra de vidrio: italianas, $ 200 (Gropius).
- Módulos de la línea Edra (de Italia): de madera laqueada en colores, con espejo en el centro; $ 2700 (Kallista).
- Objetos decorativos de cristal: ceniceros, floreros y centros de mesa, con metal, $ 458 (Kallista).
- Silla de la línea Edra: de acrílico,$ 451. Mesa con tabla en cuadrados de distintos colores. De 93 cm de ancho x 93 de largo x 73 de alto,$ 1635 (Kallista).
FUENTES CONSULTADAS: Mariana Pereyra Iraola, decoradora: 4793-8531. Enciclopedia Hispánica. María Silvia Mrongowius, diseñadora: Laboratorio de Diseño, Perú 1657; (15)4940-9332. Kallista: Arenales 1444. Quitapesares: Avda. Jorge Newbery 3713; 4551-7815. Gropius: Honduras 5851; 4776-1332. Símbolo: Avda. Santa Fe 1440.






