
Por qué nos gusta tanto Game of Thrones
Con 18 millones de espectadores por capítulo, el final de temporada la reafirmó como la más elegida por la gente
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"Todos los hombres deben morir" era la frase promocional de los posters para la cuarta temporada de Game of Thrones. Más allá de lo ominoso de la sentencia, la oración representa algo usual para los que leyeron las novelas y vieron las temporadas anteriores. Porque después de cuatro años, la adaptación de la saga Una canción de hielo y fuego, escrita por George R. R. Martin, no tiene ningún reparo en matar personajes principales y hasta al protagonista en su primera temporada. La batalla por sentarse en el Trono de Hierro, que representa el gobierno central del mundo imaginario de los Siete Reinos comenzó antes que la serie (y los libros) mismos, con un regicidio que abrió las oportunidades para que varios herederos se arrogaran el derecho a ser monarca.
Desde que la serie comenzó en 2011 con una audiencia de dos millones para el primer capítulo, el público fue acompañándola cada vez más. A pesar de que muchas de las vueltas de tuerca se encuentran en los libros, la audiencia creció hasta superar en rating histórico del canal HBO a Los Soprano. Sólo en los Estados Unidos, el último capítulo de la cuarta temporada fue visto por más de siete millones de personas. En total, y contando repeticiones y plataformas (tablet, streaming, etcétera) tuvo un promedio de más de 18 millones de espectadores por capítulo. Según la revista Forbes, cada capítulo de la cuarta temporada genera medio millón de tuits con el hashtag #GameofThrones. El segundo más popular es #WinterisComing (se acerca el invierno), en referencia al título del primer episodio de la serie y la frase que dominó los posters de la segunda temporada en adelante. Claro que cuanto más popular es una serie, más pirateada es. Y Game... no se queda atrás... Según el sitio TorrentFreak, el último capítulo tuvo un millón y medio de bajadas ilegales en las doce horas siguientes a su emisión. Si bien HBO ha combatido la piratería con decisiones como la transmisión simultánea en EE.UU. y Latinoamérica, la cadena ve la ilegalidad desde un punto de vista pragmático. El presidente de programación, Michael Lombardo, reconoció que las bajadas ilegales de la serie son una "suerte de elogio".
Mucho más que dragones
La habilidad de los creadores de la serie, el escritor David Benioff y el guionista D.B Weiss, no es solamente tener la tarea hercúlea de adaptar más de cuatro mil páginas de las novelas de Martin (se han publicado cinco de las siete planeadas), sino también sobresaltar las relaciones entre personajes dejando un poco de lado el tono fantástico que remite a un nicho más nerd que a un público general. Si bien la fantasía sobrevuela la serie, no es el elemento principal. Recién en el último capítulo se puede decir que Game of Thrones ha pasado a un estadio más fantasioso que antes.
Como sea, la serie ha tenido éxito en un género que antes fracasó. La fantasía medieval nunca fue demasiado popular en la televisión y uno de los pocos productos que resultaron más o menos viables fue hace veinte años con Xena, la Guerrera, que estaba enfocada más en la comedia y en las peleas cuerpo a cuerpo que en una épica. El escritor argentino Ramiro San Honorio (que coescribió junto a Jorge Nisco El Séptimo Bastón de Dios y a fin de año lanza su nueva novela, Argentum), es un admirador del género. Habiendo leído las novelas de Martin, explica el amplio éxito etario: "El secreto es que la serie tiene su base en las tramas generadas por los personajes. Martin es muy inteligente al haber generado personajes muy desarrollados, aun los secundarios. La gente se enganchó porque Weiss y Benioff presentan la fantasía en forma contextual, no principal. Y eso atrapó al público que no era afín al género y sí veía otros como el melodrama, la tragedia, el romanticismo y hasta fanáticos de la historia".
Lo cierto es que Game of Thrones ya terminó su cuarta temporada y, como los libros, los creadores tienen planeado hasta la séptima. Si Martin no escribió la última novela para dentro de tres años no importa. El barbudo de gran porte ya les ha contado a Weiss y a Benioff cómo termina todo. Benioff, de hecho, admitió que ya están mapeando la estructura hasta el gran final y que a pesar de que faltan muchas muertes más por venir, es altamente satisfactorio. O por lo menos eso es lo que Martin les hizo creer.





