
Proyecto musical a largo plazo
Verónica Verdier dejó a un lado el rol secundario de chica que hace coros para crear Proyecto Verona. Se trata de una interesante banda de trip hop nacional
1 minuto de lectura'
Podría mudarse a la Costa Azul y cantar jazz en un lujoso hotel cinco estrellas para los turistas de mediana edad, con poco pelo en sus cabezas, pero bastante verde en sus billeteras. Podría continuar con la rutina de hacer coros para algún que otro solista, amenizar las veladas de sábado en un restaurante y dar clases de canto. Pero no. Verónica Verdier parece haberse cansado del rol de personaje secundario que durante años la música le reservó. Con Andy Bonomo (ex La Portuaria) se puso a componer casi sin proponérselo, las canciones empezaron a salir sin mucho esfuerzo y lo demás vino por decantación: surgió Proyecto Verona, una banda exquisita en la línea del mejor trip hop surgido a comienzos de los años 80 en la británica ciudad de Bristol, que bien podría ser el plan solista de Verónica.
"Antes de hacer coros para bandas tuve un grupo -recuerda Verónica-. Hacía mis canciones y hasta saqué un disco, pero no pasó nada. Siempre estuve haciendo música, es una inquietud mía. Pero como ese disco no quedó como pensaba me tiré para atrás, me replanteé lo que quería hacer y decidí estar en segunda fila y participar de proyectos que me interesaran, pero desde otro lugar. Mientras tanto seguí escribiendo y así surgió Proyecto Verona. En un momento nos dimos cuenta con Andy se que teníamos un puñado de muy buenas canciones y de que había que salir a mostrarlas."
Por aquellos días, hacía coros para el cantante latino Roby Rosa y Andy tocaba en La Portuaria. "También estuve con Fabi Cantilo, con GIT en el regreso, con Diego Frenkel, y hasta inauguré El Dorado cantando jazz con Julián Benjamín (ex Instrucción Cívica) al piano. Después, en cosas más bizarras como una banda que hacía soul y boleros. Hice cada cosa..."
Aún no había adquirido la categoría de banda cuando Andy Bonomo decidió armar sus valijas y emigrar a España. Por eso lo de proyecto. Pero el Verona vino después. "Cuando él se fue nos propusimos seguir. Pensamos en una ciudad ideal en la cual nos reuniríamos y así salió Verona, con todo lo que implica esa maravillosa ciudad. En ese momento me podría haber quedado con las canciones y decirle "Andy, sorry, las canciones también son mías y las voy a utilizar para lanzarme como solista". Pero no me pareció interesante porque no soy una cantautora. En general, me gusta trabajar con otra gente y aprender de ellos, además de poder lograr un sonido más amplio. Lo que hice fue incorporar gente para tocar estas canciones, reversionarlas y componer otras."
Del trip hop a un pop delicado y sugestivo, Proyecto Verona terminó de tomar forma con el ingreso de Lucio (bajo), Claudio (guitarra) y Eduardo (guitarra). "Andy está en el exilio, pero seguimos compartiendo ideas. Ahora está en Buenos Aires así que va a tocar en el show del miércoles (a las 19, en El Argentino, Maipú 761). También quiero incorporar a un tecladista. Yo me encargo de la programación y a veces llamamos a alguien de afuera para que aporte una base. Puede ser Boeing, Emilio Haro, que coprodujo el EP que editamos a fines del último año o Bruno, de Acum 23."
El que vio un show de Proyecto Verona no podrá imaginar el pasado de adolescente stone que vivió Verónica. Lejos de toda pose, ella no duda en afirmar que la mejor canción es la última. "Obviamente me siguen gustando los Beatles y tengo mis clásicos de todas las épocas, pero voy para adelante. Ahora mi canción favorita es el segundo corte del nuevo disco de No Doubt, un pop ochentoso pero medio oscuro. Me encanta Gwen Stefani, es una performer de la hostia, pero mi cantante favorita es Beth Gibbons (de Portishead), que no se mueve, pero conmueve. El otro día vi algo rarísimo que me encantó, el dúo The White Stripes. Una chica y un chico, que luego me enteré que son hermanos (N. de R.: en realidad son esposos). Ella es como Ringo en versión femenina. Increíble. Me gustan esas cosas, las propuestas estéticas fuertes."
No dejan de ser simpáticos sus recuerdos de chica stone y novia... °de un Paranoico! "Me acuerdo de las clásicas zapadas, los varones tocando blues y las chicas tiradas en un sillón escuchando. Muy machista, ¿no? Yo cantaba y muchos de mis amigos sabían cómo lo hacía sin embargo, en esas zapadas no me invitaban a participar. En esa época escuchaba mucho a los Stones hasta que me rebelé contra esa cosa de la fuerza del rock y su estereotipo. Me crié con los Ratones Paranoicos, fui novia de Pablo Memi mucho antes que fueran conocidos y hasta mezclé un tema, Rainbow . De repente el mundo siguió su curso, me empezaron a gustar otras cosas, aparecieron el acid jazz y el trip hop, Portishead, Morcheeba y por eso estoy acá, charlando con vos".
Verónica Verdier
- De adolescente stone a cantante que combina el trip hop con el acid jazz y el pop más glamoroso, Vero Verdier tuvo un recorrido largo, por momentos sinuoso, pero siempre con la certeza de que lo suyo era la música.
- Entonando standards de jazz inauguró El Dorado, hizo coros para Fabi Cantilo y una decena de bandas hasta que se unió a Andy Bonomo para dar forma a Proyecto Verona.
- Casi sin proponérselo, el dúo compuso un puñado de buenas canciones que encajaron a la perfección en un EP editado a fines del año último, ya sin Bonomo, que decidió radicarse en España. El álbum debut es el próximo paso.
1
2Se conocieron cuando ella tenía 12 y él 17 y llevan juntos ocho décadas: “Solo puedo hablar de ella con letras mayúsculas”
3Llamó a su esposa y le propuso hacer un viaje que cambió sus vidas para siempre: “Nos vamos a Alaska tres o cuatro meses”
4Efemérides del 20 de febrero: ¿qué pasó un día como hoy?



