srcset

Lifestyle

Qué plantas podés tener en lugares con mucho viento

Florencia Cesio
(0)
22 de julio de 2020  • 00:00

Los vientos fuertes pueden provocar daño mecánico en plantas estructuralmente débiles: rompen sus ramas y, dado el caso, hasta las vuelcan. También tienen un efecto deshidratante porque acelera la transpiración de las hojas y, a la vez, aumenta la evaporación del agua del suelo. Vientos fuertes y sostenidos provocan hasta cambios permanentes en la estructura de las plantas, como los árboles bandera.

Las terrazas ventosas necesitan plantas flexibles y bien amarradas en pesados maceteros.
Las terrazas ventosas necesitan plantas flexibles y bien amarradas en pesados maceteros. Fuente: Jardín - Crédito: Inés Clusellas

Son más tolerantes al viento las plantas que le ofrecen menor resistencia. Por ejemplo, las palmeras (con sus flexibles estípites y sus hojas divididas) y las gramíneas (con sus hojas acintadas y móviles). Los árboles que mejor se adaptan son aquellos con raíces profundas, que les dan buen anclaje, y cuyas ramas no sean quebradizas.

En zonas ventosas, es posible rodear los jardines con barreras cortavientos de árboles y arbustos. En terrazas y balcones urbanos altos, donde el aire se arremolina y tiene sus momentos intensos, hay que utilizar plantas que los resistan y que toleren la falta de agua.

Algunas especies que toleran bien el viento

Melaleuca (Melaleuca armillaris)

Melaleuca armillaris, conocida como Melaleuca. Es un arbusto de follaje perenne que se mueve mansamente con el viento y lo resiste cuando crece fuertes en suelos adecuados. Combinan rusticidad y elegancia.
Melaleuca armillaris, conocida como Melaleuca. Es un arbusto de follaje perenne que se mueve mansamente con el viento y lo resiste cuando crece fuertes en suelos adecuados. Combinan rusticidad y elegancia. Fuente: Jardín - Crédito: Archivo.

Es un arbusto que alcanza los 3 a 5 metros de altura y los 2 a 2,5 de diámetro. Tiene hojas muy angostas, de hasta 3 cm de largo, persistentes y lineares. Las inflorescencias cilíndricas, con estambres en grupos y luego libres, generalmente blancos, constituyen lo llamativo de las flores. Florece desde el fin de la primavera hasta el verano, según las zonas. Los frutos son cápsulas. Hay variedades compactas, como 'Green Globe' y variedades con flores rosas o lilas.

  • CULTIVO: Prospera y florece bien al sol, y tolera la media sombra. Resiste los vientos e incluso puede formar parte de barreras protectoras. El suelo debe tener buen drenaje; crece en suelos arenosos y hasta en los arcillosos. Crece también en zonas cálidas y secas, y es sensible a las heladas fuertes. Se propaga por esquejes.
  • USOS: Para barreras visuales y contra el viento; en cercos informales; en jardines marítimos; en jardines de bajo mantenimiento. Puede conducirse como arbolito.

Izquierda: Nassella tenuissima; sus inflorescencias leves siguen el vaivén del viento y dan dinamismo a los diseños. Derecha: Rafolepis, un arbusto, también de follaje perenne, compacto, que produce en primavera flores blancas y fragantes.
Izquierda: Nassella tenuissima; sus inflorescencias leves siguen el vaivén del viento y dan dinamismo a los diseños. Derecha: Rafolepis, un arbusto, también de follaje perenne, compacto, que produce en primavera flores blancas y fragantes. Fuente: Jardín - Crédito: Archivo y Florencia Cesio.

Nassella tenuissima (= Stipa tenuissima)

Nativa de la Argentina, esta herbácea perenne cespitosa, de 40 a 70 cm de altura, crece naturalmente en Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Santiago del Estero, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan, San Luis, Córdoba, La Pampa, Mendoza, Río Negro, Santa Cruz. Son muy interesantes sus inflorescencias translúcidas, livianas, que se mueven muy fácilmente con el viento. Vegeta desde fin de invierno y florece en primavera y durante el verano.

  • CULTIVO: El cultivo ideal es al sol, en suelos con buen drenaje y una humedad media. Tolera el viento, la sequía, los suelos pobres. No resiste suelos muy pesados ni con mal drenaje. Se propaga por semillas y eventualmente por división de matas.
  • USOS: En jardines en la costa marítima; jardines de nativas; jardines ventosos y de bajo mantenimiento.

Rafolepis (Rhaphiolepis umbellata)

Este arbusto llega a medir de 2 a 2,5 metros de altura y diámetro, aunque por su crecimiento lento tarda muchos años en lograrlos. De follaje denso, las hojas son alternas, simples, redondeadas y coriáceas, de un verde oscuro. Las inflorescencias presentan flores de 1,5 cm, blancas con tintes rojizos. Florece en primavera. Los frutos son negros azulados y persisten hasta el invierno. Hay variedades compactas especiales para cultivar en maceteros.

  • CULTIVO: Crece al sol o bajo sombra ligera. Tolera vientos, incluso los salinos. Prospera en suelo rico, con suficiente humedad y buen drenaje. Resiste suelos pesados y la falta temporal de agua cuando la planta ya está establecida. En zonas de veranos calurosos, necesita un lugar algo sombreado. Soporta heladas cortas. Responde bien a la poda, que se realiza luego de la floración. Se propaga por semillas y esquejes.
  • USOS: En maceteros en situaciones expuestas al viento; como cercos para estructurar el espacio; como fondo de borduras; en jardines de bajo mantenimiento; en jardines costeros.

Izquierda: Romero, una planta fragante que deja pasar el viento. Pueden formarse deliciosos cercos en condiciones adecuadas y crece hasta en recipientes. Derecha: Anemone japonica, otra de las especies que soportan bien los sitios ventosos.
Izquierda: Romero, una planta fragante que deja pasar el viento. Pueden formarse deliciosos cercos en condiciones adecuadas y crece hasta en recipientes. Derecha: Anemone japonica, otra de las especies que soportan bien los sitios ventosos. Fuente: Jardín - Crédito: Archivo.

Romero (Rosmarinus oficinalis)

Es un arbusto de 1 a 2 m de altura, muy ramificado, de follaje aromático. Las hojas son lineares y opuestas. Las flores (generalmente de color lila, de 1 a 1,5 cm de largo) se reúnen en inflorescencias que aparecen principalmente en primavera. Su néctar es muy atractivo para las abejas y atrae mariposas.

  • CULTIVO: Crece bien al sol, en terrenos sueltos, arenosos y hasta pedregosos, no demasiado húmedos. Resiste el viento y la sequía. Tolera calores fuertes y fríos de hasta -10° C. Soporta la poda y algo la media sombra y los suelos pobres. Es una planta que prospera en zonas bastante secas en cuanto a suelos y aire. En lugares con suelos pesados, arcillosos y aire húmedo, suele vivir menos y alcanzar menor altura.
  • USOS: En jardines de aromáticas; jardines en costas marítimas; en maceteros.

Fuente: Jardín

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.