
Recobrar un sabor de 1575 con historia en las pampas
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Cuando leí las bases del torneo, sentí el desafío: debía crear una receta con ginebra Bols como ingrediente principal. La ginebra, la bebida que tomaban los abuelos de la Argentina, la que José Hernández nombra en el Martín Fierro ... No debía ser sólo para los "históricos" bebedores; yo quería incluir al enorme abanico del paladar nacional. Algo clásico y moderno a la vez.
Lo principal fue mantener el sabor de la ginebra. El vino de malta y el enebro debían predominar. Después de varios intentos, el Cynar se ganó su lugar en el cóctel. Luego vino el toque frutal. Licor de cassis, notas a mermelada, tonos dulces y un color que haría que el cóctel resaltara. Faltaba algo personal. En la mayoría de mis tragos uso almíbares saborizados, en este caso decidí utilizar lemongrass , una hierba con notas cítricas que recuerdan al caramelo de limón. Y, para potenciar, agregué jugo de lima. Ahora sí tenía un cóctel equilibrado, fresco, frutal y aperitivo. Pero le faltaba cuerpo. ¿Una buena manera de sumar eso? Clara de huevo.
Sólo faltaba el nombre y qué mejor que recordar la fecha de su fundación, allá por 1575, cuando Lucas Bols creó la marca en Amsterdam. Decidí bautizarlo como 75 is the number .
El día de la final tenía 10 minutos para preparar el cóctel y presentárselo al jurado. Luego de casi una hora de espera, nervios y ansiedad, se entregó el premio al tercer puesto y fue para Fernando Salto. El segundo se lo llevó Daniel Biber. En ese momento, se me prendió una luz de ilusión: podía ser yo el ganador. La intriga siguió, hasta que escuché mi nombre. Lo había logrado. Ahora, lo que quedaba, era llevar mi trabajo a la final en Holanda: representar a mi país y al trabajo que se viene haciendo aquí desde hace ya varios años.
Gonzalo Cabado
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