
Reinaldo Sietecase
Poeta, periodista y escritor, acaba de publicar su primera novela, Un crimen argentino, un policial que, a dos meses de su lanza-miento va por su tercera edición
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1 - Sé que por ahora no me mudaría a Buenos Aires. Por cuestiones de trabajo, estoy viviendo entre Rosario y San Telmo. Todos mis queridos viven allá. Tengo dos hijos, de distintos matrimonios, y estoy en pareja. Ninguno tiene muchas ganas de moverse y Rosario tiene un ta-maño humano que me gusta.
2 - Entre las cosas que sé, sé que soy poeta. Que parece un disvalor, pero publiqué cinco libros de poemas y sigo escribiendo poesía. Creo que vivo y he vivido poéticamente, yen-do a contramano de los intereses, de lo pragmático. Como viajar entre Rosario y Buenos Aires, por ejemplo.
3 - Mi vida se mueve entre el destino y el azar. Sin duda ésa es una certeza. No estoy acá por casualidad. Después de trabajar en una metalúrgica, un banco y una imprenta, un día entré a una redacción y dije: "Listo, me nazco periodista". Yo escribía, y eso era lo menos alejado de lo que yo quería hacer.
4 - Por estar en tele se resignan muchas cosas. No quiero que me pase eso. La televisión tiene un efecto adictivo. Yo voy a presentar la novela a Tucumán y la gente me saluda por la calle. Qué es lo que pasa cuando no tenés eso. Lo que yo espero es poder dejar esa droga sin mayor consecuencia. Querría evitar realizar cosas en las que no crea, solamente para estar en la televisión.
5 - Sé que todavía soy un pajuerano. Buenos Aires me encanta. Es cruel y maravillosa. Siempre la miro con ojo extranjero. Todavía me pierdo. Me dicen: "Tenés que ver a tal tipo en tal lugar", y no sé cómo llegar. O no me doy cuenta para qué lado queda Palermo.
6 - La pena está al ladito del amor. Ya el estar en relación abre la posibilidad de la pena. Cuando uno empieza, sabe que se puede terminar en cualquier momento. Igual es algo muy raro. Siempre, las penas de amor me las tomé con filosofía. Tengo mucho desapego. Esto de estar lejos de los afectos… uno abandona cosas y lugares, y sé que los lugares se pueden per-der. Pero hay que moverse. Como decía Fernando Pessoa, vivir no es preciso, navegar es preciso.
7- Sé contar cuentos. Tengo un hijo de 8 años, que todavía escucha cuentos con atención y asombro. Le cuento cuentos de boca o cuentos de leer: los de boca son inventados y los de leer son de libros.
8 - Me parece que podría vivir fuera del país. Pero siempre tendría que tener la certeza de poder volver a casa. A mi casa en Rosario. Yo vivo en la misma casa donde nací. Escucho el silbido del churrero, y es el mismo sonido que había escuchado en mi infancia. Llevo a mi hijo a la calesita, y a veces me subo y es muy loco. Me veo a mí mismo.
9 - La infancia es como la patria, en serio.
10 - Sé que me imagino periodista, escritor, toda la vida. Si me dijeras vas a escribir toda la vida yo digo listo, no necesito nada más.






