
Restaurar nuestra historia
San Ignacio de Loyola es la iglesia más antigua de Buenos Aires y sitio que albergó situaciones clave de la construcción de la patria. En el marco de su tricentenario, las obras de reparación marchan a paso firme
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Con tesoros arquitectónicos y artísticos que luce desde la época colonial, San Ignacio de Loyola es la iglesia más antigua de Buenos Aires. Este no es un año más para este símbolo porteño. El 27 de este mes cumplirá 300 años de vida, y es una celebración especial, pues se está llevando a cabo la recuperación de obras y partes esenciales del edificio, obtenidas por la restauración de sus cimientos.
San Ignacio de Loyola es el testimonio más antiguo de la ciudad en materia edilicia. Encabeza la Manzana de las Luces y, al mismo tiempo, fue protagonista de la “gesta nacional”: allí se realizaron cabildos abiertos que precedieron a la independencia, y Mariquita Sánchez de Tompson, junto a Blas Parera, entonaron el Himno Nacional Argentino (Parera fue el maestro de capilla y dirigía toda la parte musical de la iglesia). Otro momento fundamental fue la fundación de la Universidad de Buenos Aires, acto que puede verse en el óleo famoso que está en el aula magna de la Facultad de Derecho.
La obra
Hace casi nueve años el edificio sufrió una pérdida de agua que causó un quiebre estructural e hizo que los cimientos de tierra (traídos originalmente de la isla Martín García) se lavaran por el agua. Por ello, más el intenso tránsito pesado que circulaba diariamente por la manzana, el deterioro de los años, el abandono como monumento y la humedad, se llegó a pensar en cerrarla, ya que existía real peligro de derrumbe.
Gracias a los aportes de amigos y al trabajo de su comunidad, se hicieron estudios estructurales tras los cuales se decidió consolidar la obra. El lugar más crítico era la cúpula, porque los túneles que unen toda la manzana pasaban por debajo.
“Aunque mucho fue lo perdido cuando fue víctima de la quema de 1955. Se perdieron imágenes muy antiguas y documentos del archivo. Los archivos de las parroquias eran muy importantes porque funcionaban como registro civil; todas las actividades de la ciudad estaban guardadas en esos libros, además de toda la correspondencia y los actos que fueron marcando la historia”, comenta el padre Francisco Baigorria, párroco del lugar.
Para este año esperan terminar con la restauración del interior, como el techo, la cúpula y la conservación estructural, así como las cañerías y la instalación eléctrica. “Vamos a tener un retablo más; esto es muy importante por la devoción a la Virgen de las Nieves, que es la patrona Segunda de la ciudad de Buenos Aires”, explica Baigorria. La imagen es la más antigua que existe en la ciudad, y se cree que llegó con Juan de Garay, para la fundación.
“Es impactante trabajar en un sitio tan importante para la historia del país y lo vivo con una gran responsabilidad, un gran desafío -comenta el párroco-. Uno se da cuenta de que estos lugares encierran toda nuestra identidad, nuestra patria, los sucesos de mayo se dieron más aquí que en Plaza de Mayo. Los entretelones, los cabildos abiertos...” Todas las reuniones pasaron por San Ignacio de Loyola, porque, además, era el lugar más amplio que tenía la ciudad para congregar y reunir gente. Podía albergar hasta 1000 personas. Por otro lado, funcionó el Colegio Mayor San Carlos, el lugar en donde se formaron todos los próceres nacionales, es decir, fue el lugar donde se sentaron las bases de la patria.
La historia
El origen de la iglesia se remota a 1600, cuando los jesuitas en Buenos Aires la construyeron con adobe en Plaza de Mayo. Pero en 1661 abandonaron la construcción y comenzaron a erigirla en el solar delimitado por las actuales calles Perú, Bolívar, Alsina y Moreno.
En este lugar se construye una segunda iglesia, también de adobe, terminada en 1675, y al lado el Colegio Grande, llamado Real Colegio de San Carlos después de la expulsión de los jesuitas, y más tarde (1863) Colegio Nacional Buenos Aires. Fue escenario de la defensa contra los ingleses en 1807. En 1821 se realiza en el templo la inauguración de la Universidad de Buenos Aires y, en 1823, la de la Sociedad de Beneficencia. Ese mismo año San Ignacio volvió a ser catedral provisional y a partir de 1830 comenzó a funcionar como parroquia al haberse dividido la Catedral en Catedral al Norte y Catedral al Sud.
En el año 1955 algunas iglesias del centro porteño sufrieron incendios intencionales. En esa ocasión, los archivos y varias imágenes originales se quemaron, y diversos objetos fueron saqueados.
Los esfuerzos por preservar la historia, la memoria y el patrimonio que sirvió para construir la patria, la identidad de nuestro pueblo, servirán para reparar tantos años de descuidos. San Ignacio de Loyola es un pedazo importantísimo de la cultura argentina. Enhorabuena.
FESTIVAL DE MUSICA ANTIGUA
En el marco de la campaña de recaudación de fondos para la restauración, se realiza durante este mes la quinta edición del Festival de Música Antigua y Barroca Iberoamericana.
El ciclo, que se presenta como un reencuentro con la creación de los pueblos originarios de América y los jesuitas, recibe a grupos de gran trayectoria y de excelente calidad musical.
Los conciertos son los martes de noviembre, a las 20. Pasado mañana se presentara el mundialmente reconocido Coro y Orquesta de San Ignacio de Moxos de Bolivia, y el 23 actuarán los locales de Pro Música de Rosario. Las entradas se adquieren en la iglesia a través de un bono contribución a total beneficio de la restauración. En Bolívar 225; 4331-2458.
El sábado 27, a las 19, será la gran celebración del tricentenario, que concluirá con una misa celebrada por el Cardenal Bergoglio.
“Celebramos los 300 años de San Ignacio de Loyola con el propósito de concientizar sobre su valor patrimonial, histórico-cultural, espiritual y asistencial. Queremos agradecer especialmente el apoyo del gobierno, de empresas y de particulares que participan en su revalorización. En este último tramo es necesario, más que nunca, la colaboración de todos para finalizar las obras”, expresó el padre Francisco Baigorria.
HITOS
- Fue catedral provisional mientras duró la restauración de la iglesia matriz (1775-1791).
- Sede de la misa de acción de gracias por la reconquista de la ciudad, con la presencia del Cabildo y otras autoridades (1806).
- Lugar donde se rechazaron las tropas invasoras inglesas que intentaron tomar el templo (1807).
- Espacio de reunión de cabildos abiertos (1816-1821).
- Sede de la inauguración de la Universidad de Buenos Aires, fundada en los nobles basamentos de un proyecto universitario de dimensiones integral, humano y trascendental (1821).
- Sede de la Sociedad de Beneficencia (1823), hasta 1830 se entregaron aquí los premios a la Virtud.
- Monumento Histórico Nacional desde 1942.
- Sufrió incendios intencionales (1955), en los que los archivos y varias imágenes se quemaron y diversos objetos fueron saqueados.
- La torre norte conserva el antiguo reloj original del Cabildo.
- Entre las numerosas actividades que realiza la iglesia para la comunidad está el Festival de Música Antigua y la organización de la primera Orquesta Escuela de niños.






