
Rodolfo Azaro: recuerdos de un artista pop
Desconocido por el gran público, pero artista de culto entre sus pares, Azaro fue un pionero en el cruce entre plástica y lenguaje del comic. El Museo de Arte Moderno organizó una retrospectiva para rescatar su obra del olvido
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Rito iniciático, fugaz contacto con la contracultura, simple curiosidad cinéfila: son muchas las maneras de acercarse a la película Pink Floyd The Wall. Pero existe un dato que seguramente se les escapó a los argentinos que hicieron de este film un objeto de culto. La mano de un connacional estuvo detrás de los frenéticos dibujos animados que integraban esta conjunción de animación, actuación y rock dirigida por Alan Parker en 1982. Efectivamente, Rodolfo Azaro, artista plástico surgido en los años 60, formó parte del equipo responsable de los aspectos gráficos de la película. El universo de pesadilla del film se llevaba bien con la estética entre pop y surrealista que cultivaba el argentino.
De franca vocación marginal, más seducido por el lenguaje del comic que por conseguir el reconocimiento del establishment del arte, hoy este autor es casi un misterio. Pero el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires decidió que ya era hora de darle un lugar más visible. Por eso organizó una muestra que busca rescatar su obra del olvido y recontextualizarla en el mapa de la producción plástica nacional.
Dadas las características del autor, la tarea no es nada fácil. "Su obra es como un gran rompecabezas –explica Clelia Tarico, curadora de la exposición–, con infinidad de piezas que hay que intentar encastrar."
Papeles sueltos, agendas, cuadernos de viaje, resina, aerosol: ésos son los soportes sobre los que realizó sus trabajos. Todos ellos quedaron dispersos en las casas de amigos y parientes. Alguna vez se permitió el acrílico. "Pero lo suyo eran los dibujos. Era más dibujante que pintor", comenta Luis Wells, artista plástico que lo conoció a fines de los años 50, aunque no precisamente en una vernissage. Azaro era dentista, y Wells su paciente. "Siempre que iba al consultorio me volvía con uno de sus dibujitos", comenta.
De los retratos de bocas abiertas custodiadas por soles surrealistas pasaron a la charla y al círculo de artistas que estaba gestando el informalismo. Entonces fue cuando Azaro dio uno de esos pasos que redefinen toda una vida. Hizo a un lado la odontología y se sumergió de lleno en la bohemia y el mundo de la plástica. De su vieja profesión rescató la habilidad para moldear cera, que aplicaría a infinidad de estatuillas hiperrealistas inspiradas en motivos de la cultura pop.
Durante los años 60, cultivó un perfil bajo que no le impidió presentarse al reconocido premio Ver y Estimar en 1966, 1967 y 1968. Este último año fue premiado por la asociación. También realizó una muestra individual en la galería Lirolay, en 1963.
De todos modos parecería que su lugar en el mundo lo encontró, al menos durante 13 años, en Londres. Estuvo allí entre 1969 y 1983. Además de The Wall, participó en la animación de Heavy Metal (otra película de culto) y Water Ship Down, destinada al público infantil. También presentó muestras individuales (en Electrum Gallery y Arnolfini Gallery). Pero nunca abandonó el gusto por estar en los márgenes.
En 1984, regresó a Buenos Aires y se vinculó con gente que, como Emeterio Cerro, se dedicaba a renovar el espectro teatral de la ciudad. Había llegado el momento de aplicar su particular estética a la realización de títeres y escenografías. Siguió vinculado con el ambiente de la plástica, con exposiciones en numerosas muestras colectivas.
En 1987, contrajo una infección que lo llevó a perder la vida en cuestión de meses.
La tentación de calificarlo de artista maldito está ahí, a la mano. Sin embargo, Wells se niega a verlo así. "El insistía en definirse como un fracasado, pero yo creo que no fracasó en nada. Su bajo perfil era, en cierto modo, deliberado. Dibujaba como los dioses, y dejó una obra personal y sutil. Se lo olvidó, es cierto. Pero eso no tiene que ver con él, sino con la Argentina y su tendencia a la mala memoria."
Para saber más
En agenda
Muestra Rodolfo Azaro
Dónde: Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (Mamba), Avda. San Juan 350; 4361-1121.
Cuándo: se inaugura el 11 de este mes, a las 19.






