
Hablamos con un experto que nos dio consejos para tener en cuenta al momento de comprar un sofá; además, algunos tips para mantenerlos
1 minuto de lectura'
Por arq. Gustavo Peláez.
Si estás pensando en equipar tu living y no sabés qué tenés qué considerar al elegir los sillones, los siguientes consejos te van a servir. Hablamos con Sebastián Mamani, especialista de la tradicional firma Mamani Muebles, quien nos dio información técnica y tips prácticos para tener en cuenta al momento realizar la compra.
LIVING. ¿Cómo se hacen los sillones?
SEBASTIÁN MAMANI. En líneas generales, un sofá está compuesto por una estructura que puede ser de madera o metal. Sobre ella se ponen cinchas que sirven de soporte al momento de sentarse. Encima se pueden colocar o no resortes (según la calidad del asiento elegido) para después cubrirlos con una manta de arpillera y un material acolchado. La última capa es la tela de tapicería y los almohadones.
L. ¿Cuáles son los indicadores de la calidad de un sofá?
S. M. En primer lugar, debemos observar algunos ítems: terminaciones, costuras, tipo de almohadones y tela. Después necesitamos corroborar la comodidad del asiento, más allá de su diseño. Por último, un buen sofá tiene que tener una buena estructura de base; esto se nota por el peso del asiento: un sillón de calidad es pesado.
L. ¿De qué material tiene que estar hecha dicha estructura?
S. M. Puede ser de madera, aglomerado (no recomendable para lugares húmedos), o metal -aunque este último es poco utilizado, cada día se insertan más en el mercado.
L. En cuanto al relleno, ¿cuáles son las opciones?
S. M. Hay algunas variantes: está la dubetina siliconada, una especie de lana sintética que, por lo general, se usa en la fabricación de sillones de estilo; otra alternativa es la espuma soft, más utilizada en sillones contemporáneos porque permite ángulos rectos bien definidos.
L. ¿Qué debemos tener en cuenta en cuanto al género del tapizado?
S. M. Fundamentalmente hay que pensar en el uso que se le va a dar. Por ejemplo, si hay mascotas en casa o si hay chicos, nos va limitar al momento de elegir los colores y materiales del sillón. También hay que tomar en consideración si lo vamos a utilizar intensa u ocasionalmente, para definir cuán resistente tenga que ser tela.
L. ¿Cuáles son los mejores géneros?
S. M. Hay muchas opciones: desde el chenile pasando por el jackard y el terciopelo, hasta un lino o seda; todas son buenas posibilidades. Lo fundamental es que sean textiles que tenga cuerpo, con contenido de fibra sintética, como poliéster o viscosa, en un porcentaje que oscile entre el 10 y el 15%. Los mejores géneros son aquellos realizados con mayor cantidad de hilos en su tejido (esto es, en definitiva, lo que definirá su cuerpo). Esto hará que el material no se apelotone ni se desgaste con el roce.
L. ¿Cómo calculamos la cantidad de tela para un sillón?
S. M. Para un sofá de 2 cuerpos con 4 almohadones se necesitan aproximadamente 12 metros. Para uno con dos almohadones, unos 9 metros. Si el sofá es de 3 cuerpos y 6 almohadones, se estiman unos 14 metros; y si es de 4 almohadones, 12 metros. Este es un cálculo estimado, pensando siempre que se trate de un género liso, sin una estampa ni patrón que respetar.
L. ¿Qué recomendaciones de mantenimiento podés darnos?
S. M. Para la limpieza frecuente, lo ideal es utilizar una aspiradora, aunque nunca se deben aspirar los almohadones que sean de plumas. Hay que airear y rotar los almohadones para que el género se desgaste en forma pareja y el sillón mantenga su forma. Además, así se remueven los huevos de insectos (pulgas o ácaros) que puedan haberse posado allí. No hay que exponer los géneros en forma directa al sol para que no se decoloren. Si hay algún hilo suelto, ¡no hay que tentarse y tirar de él! Lo ideal es meterlo hacia adentro con la ayuda de un alfiler o una aguja.
L. ¿Cuál es la vida útil de un tapizado?
S. M. Generalmente entre 8 y 10 años; claro que esto depende de cómo y cuánto tiempo se utilice.
L. ¿Qué hacemos contra las manchas?
S. M. Lo mejor es llamar a un especialista para que se haga una limpieza profunda y realice un tratamiento sobre las mancha. Las más leves se pueden tratar con un jabón neutro y un cepillo, de manera suave (previamente conviene realizar un testeo de reacción sobre un lugar del sillón que no se vea).






