
Sopa de letras
Suculenta intimidad
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"Toda narración hace sentido profundo cuando se encarna intensamente en la vida concreta de las personas. Cuando un poema, por ejemplo, se reencuentra en los colores de la fruta de un puesto de mercado, cuando una novela se reconoce en el rostro a veces impávido de la cajera de un banco o en el sabor de una comida cocinada con el placer de la pasión."
Las palabras de la escritora mexicana Laura Esquivel cobran forma sobre las páginas de Intimas suculencias, tratado filosófico de cocina . Editado por Ollero & Ramos de España, y con una portada que recuerda las viejas libretas de cocina, propone una recopilación de artículos, ponencias y prólogos suscriptos por Esquivel con posterioridad a la aparición de su novela, Como agua para chocolate .
En su obra enmarcada por las ilustraciones de F. Meléndez -adornos en sugestivos tonos sepia-, la autora retoma el placer de combinar un buen relato con recetas de platos mexicanos tradicionales, como la entrañable sopa de manzanas que no podía faltar cuando su tío Romero visitaba la casa paterna. O el mole negro de Oaxaca con el que Esquivel fracasó en la cocina de su departamento neoyorquino, aunque finalmente confiese que evitó mortificar a su madre al escribirle: "Hoy hice un mole oaxaqueño delicioso con tu receta y te extrañé mucho..."
Dotado de la intimidad de lo cotidiano, sin dejar de lado la reflexión inteligente, el relato hace sentido profundo cada vez que la anécdota o los conceptos se encarnan intensamente en los aromas de la cocina. ( Intimas suculencias , de Laura Esquivel. 158 páginas, Ed. Sudamericana, $ 12,90).






