
Stoner, el nuevo niño
Es un movimiento creado en los años 90 que cada día tiene más adeptos. El 14 del actual llegará al país uno de sus mayores
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MADRID (El País) Queens of the Stone Age (que actuará en Buenos Aires el 13 y 14 de este mes) es el grupo portavoz del stoner rock (que indica su innata relación con determinadas sustancias), pero ellos huyen cuando se les cita el nombrecito. Para Josh Homme, cofundador de los Queens, "nuestra música es muy difícil de encasillar pero cómo le gusta a la gente colgar etiquetas".
No se casan con nadie y menos aún con el stoner. Por muchas drogas que aparezcan en su Feel good hit of the summer . "Esa canción es manipulación y provocación a la vez," dice Homme muerto de risa, "es un experimento social. La letra no tiene insultos, no hay tacos, pero incomoda a muchos. Hay quien nos acusa de colgados por ella. Otros aseguran que somos unos tocanarices que nos reímos de todos. Quizá seamos una mezcla de ambas cosas. Para mí es como entrar en un cuarto y empezar a armar lío hasta que la cosa explota. Y cuando explota, te largas. La letra de ese tema no es más que una lista de nombres de sustancias. Cada cual la interpreta como quiere." Lo más interesante de esta banda californiana son sus planteamientos. Los Queens están aquí para pasarlo bien, y eso incluye hacer la música que les apetece.
Su segundo álbum, Restricted , es de lo mejorcito que le ha pasado al rock en el año 2000. Es cambiante pero homogéneo, duro pero tarareable. Josh Homme (de 27 años) y su secuaz Nick Oliveri (de 28) se conocen desde que ambos eran adolescentes. Vivían en un desierto y les encantaba Led Zeppelin y Black Sabbath. La mezcla de visiones de cactus, atardeceres rojizos y sonidos pesados les inspiró a crear Kyuss, la madre de todas las bandas stoner. "Cuando creamos Kyuss el stoner no existía. Ahora que existe ya no hacemos esa música." Mejor centrarse en la filosofía de la banda. Su humor. A ver, Josh, ¿por qué titular una canción El arte perdido de guardar un secreto ?: "La mayoría de la gente se muere por contar sus secretos. Yo creo que lo divertido es no decírselo a nadie. Saber algo que nadie sabe es lo gracioso".
Son un grupo extraño. Homme tiene aspecto de sano estudiante universitario, nada que pudiera asociarle con el rock duro y los cuelgues galácticos. Oliveri, con su cabeza rapada, mirada satánica y perilla de chivo, tiene todos los boletos para ser un Rasputín en una película sobre la Rusia de los zares. Su disco empieza con un tema que podrían haber firmado los Nirvana más eufóricos y termina con un obsesivo duelo de trompetas. "La gente que nos ve como un grupo raro es la que acata las normas. No seguimos ninguna regla y por eso somos una anomalía."
Foo Fighters, Hole y Dover son admiradores de un grupo que antepone la música a todo y que se ríe de sus potenciales enemigos. El primer álbum tuvo problemas de censura. El segundo se titula Restricted (la categoría que califica a las películas no aptas para menores de 17 años): "Restringido para todo el mundo, en todas partes, todo el tiempo", reza el rótulo de la portada, para mayor cachondeo. Homme se parte: "Claro, así nadie lo puede comprar, ni siquiera yo. Y les quitamos el trabajo a los censores. El libreto indica si cada canción tiene violencia, obscenidades, sexoÉ" Otra de sus premisas: si el asunto corre peligro, cárgatelo y vuelve a empezar. "Exacto, eso fue lo que hice con Kyuss y lo volveré a hacer con esta banda si siento que estoy atrapado en ella".
Queens Of The Stone Age. El 13 de enero, en el estadio Vélez Sarsfield, junto a Iron Maiden y Rob Halford. Entradas: De $ 20 a $ 40. El 14 de enero, en Cemento, junto a los grupos locales Natas, Saurón, Taura, Satan Dealers y La Cruda.
"Somos manipuladores y provocadores a la vez"
Si bien los Queens of the Stone Age se ganaron el rótulo de adalides del stoner rock , ellos no están solos. Son apenas la cabeza visible -y más exitosa- de un movimiento cuya traducción aproximada sería algo así como "rock fumón".
Pero, ¿qué convierte al rock en stoner, aparte de su adhesión a los efectos modificadores de la conciencia de varias sustancias? Parecería difícil una definición -especialmente teniendo en cuenta que sus principales exponentes rehúsan ser encasillados bajo este rótulo-, pero sí se pueden apuntar ciertas características: guitarras distorsionadas, riffs heavy, una propensión hacia los tempos medios o lentos -en oposición a las velocidades cada vez más extremas de subgéneros metálicos como el trash, death y hardcore-, la libertad de incursionar en "extended jams" (es decir, prolongadas zapadas o improvisaciones), una estética claramente hereditaria de los 70 -pelos largos, ocasionalmente barba o ropa de cuero-, y en algunos casos cierta cualidad "espacial" o hipnótica de la música, que la emparienta con el lado más oscuro de la psicodelia. Todo esto, por supuesto, muy a grandes rasgos, teniendo en cuenta además que el stoner rock cuenta ya con varias y diferentes vertientes.
En definitiva, podría decirse que el stoner rock no es otra cosa que una nueva embestida del buen y viejo rock, luego del apogeo y caída del grunge, que fuera la última manifestación del rock de guitarras. En un panorama dominado por el pop prefabricado por un lado (Britney Spears, N«Sync) y el rap-metal por el otro (Eminem, Limp Bizkit), las bandas stoner recuperan los ideales comunitarios, el espíritu transgresor y la música con tracción a sangre. Nada de baterías electrónicas, sintetizadores, gel en el pelo, rap, "unplugged", o promoción en MTV. Sí a las referencias místicas, la cerveza, la luz negra, los fuzztones , enormes platillos y gongs, y por supuesto, el porro.
Aunque todos le huyen a la palabra movimiento, es común la solidaridad y colaboración entre las bandas, ya sea a través de split CD (álbumes compartidos por dos grupos), giras conjuntas, o proyectos paralelos donde conviven integrantes de distintas bandas.
Además, la mayoría milita en sellos indie , responsables en parte del inicio de esta movida (los Queens recibieron las inevitables acusaciones de "sold out" cuando pasaron a Interscope -perteneciente a la poderosa Universal- para su último álbum, Restricted ).
De Black Sabbath a Kyuss
Las raíces del género nos remiten a fines de los años 60, con los omnipresentes Black Sabbath, Hawkwind -precursores del space rock en su vertiente más pesada- y Blue Cheer, un power triode sonido brutal y primitivo. En algunos casos se puede agregar desde la pulsante agresión de los grupos de Detroit, Stooges y MC5, hasta las voladas excursiones de los alemanes Can y los primeros Pink Floyd.
Luego se debe hacer una excursión por la década del 80, con los apocalípticos sonidos doom de bandas frecuentemente menospreciadas como Obsessed, St. Vitus y Trouble.
Y, finalmente, remitirse a comienzos de los años 90 para encontrar los orígenes directos del stoner rock : la banda a la que generalmente se acredita por haber iniciado toda esta movida es Kyuss, originaria del desierto de Southern California, cuna por excelencia del género (aunque ya hay un nutrido contingente de grupos británicos). Surgidos en 1991, desencadenaron un sonido vibrante y distorsionado que caía en alguna grieta entre el punk, el metal y el grunge, sin encajar en ninguna definición. Editaron cuatro álbumes que hoy son considerados esenciales, entre ellos Blues For The Red Sun (1992) y Welcome To Sky Valley (1994). Allí militaba Josh Homme, el líder de los Queens. Otros ex-miembros también formaron poderosas bandas stonercomo Fu Manchu y Unida (que cuenta con el vocalista John García).
Una influyente banda aún en existencia, aunque actualmente algo alejada del género, es Monster Magnet, originaria de Nueva Jersey y capitaneada por el guitarrista David Wyndorf, cuyo heavy alucinado supo sortear la tentación del grunge, convertirse en una fuente de inspiración para muchas bandas stoner y evolucionar hacia un rock más compacto y accesible, apto para grandes estadios.
El espaldarazo discográfico
Dos pequeños sellos indie han sido fundamentales en la creación y desarrollo de toda la movida: el británico Rise Above, fundado por Lee Dorrian -líder del grupo de doom metalCathedral-, fue responsable de fichar al grupo californiano Sleep, cuyo álbum Jerusalem (compuesto por el tema homónimo, un monolítico opus de 52 minutos), es considerado uno de los clásicos imprescindibles del stoner rock . Sleep se separó pero su guitarrista, Matt Pike, encabeza otro de los grupos claves de la actualidad, High On Fire.
El otro sello que puede adjudicarse el padrinazgo del stoner rock es originario de San Francisco y dirigido por un prestigioso artista gráfico, Frank Kozik. Se trata de Man«s Ruin, especializado en grupos del desert rockcaliforniano como los mentados Fu Manchu, Nebula (¡que incluye tres ex integrantes de Fu Manchu!) y Altamont (con Dale Crover, de los Melvins), además de los compilados Desert Sessions Volume I/II y III/IV , con asombrosas colaboraciones entre distintos miembros de la comunidad stoner. Man«s Ruin también tuvo la visión de fichar al crédito local, Natas (ver nota aparte).
El abecé de la escena
Spirit Caravan: luego de Kyuss, el grupo proto-stoner más influyente fue Obsessed. Adelantados a su época, la falta de suceso determinó la separación, pero su líder, Scott "Wino" Weinrich está recibiendo merecido reconocimiento al frente de este power trio.
Orange Goblin : metaleros psicodélicos británicos con un amor por el rock sureño norteamericano.
The Men Of Porn : grupo de San Francisco compuesto por veteranos de los Swans, Helios Creed y Acid King, que ensalzan las virtudes del sexo, el porro y los OVNI.
Atomic Bitchwax : power trío de Nueva Jersey, liderado por el guitarrista de Monster Magnet, Ed Mundell, en sus ratos libres.
Goatsnake : banda de Seattle, con ex miembros de Scream y Engine Kid. Ultrapesados.
Angel Rot : enrolados en el doom , su líder es Tom Five, el guitarrista original de White Zombie.
Otros animadores del circuito son Scissorfight, Solarized, Solace, Core, Chrome Locust, Roadsaw, Dozer y Lowrider.
Natas, la conexión local
Precursores de la incipiente movida local del stoner rock , Natas (también léase al revés) llevan seis años transitando el under y algo más de dos relacionándose con los Estados Unidos y Europa. Después de realizar durante todo el año 2000 las fiestas stoner, el próximo sábado 14 tocarán junto a Queens of the Stone Age, en Cemento.
Cuando sólo tenían dos cassettes editados, el sello Mans Ruin acusó recibo del último envío de material del trío formado por Sergio Chotsourian (guitarra y voz), Claudio Filadoro (bajo) y Walter Broide (batería) y les propuso llevar su último trabajo a CD. "Ahí nos empezamos a enterar de que existía una escena en la costa oeste norteamericana, que Mans era uno de los sellos más importantes del underground y que había bandas que hacían una música parecida a la nuestra -comenta Sergio-. Nos vino muy bien, porque acá tocábamos con El Otro Yo o Babasónicos, pero no terminábamos de encajar en una escena."
Luego de esa primera incursión, el trío, que reconoce influencias en el rock sinfónico de Yes y Emerson, Lake & Palmer, en The Doors y en Grateful Dead, comenzó a contactarse con bandas y sellos under de todo el mundo.
En enero de 1999, tras girar por la costa oeste junto a Nebula, Natas volvió a trabajar con Mans Ruin. En San Francisco y con producción de Dale Crover (baterista de Melvins), grabaron Ciudad de Brahman , álbum de buena repercusión en el mercado stoner rock . "Con ese disco entramos en las ligas mayores de esta música."
En el sitio www.stonerrock.com, Natas aparece en el octavo lugar de un ranking que registra los mejores discos de los últimos 20 años según, claro está, la visión de esta escena. Su disco debut, Delmar , figura por detrás de clásicos como Master of reality , de Black Sabbath, y Band of gypsy , de Jimi Hendrix. " Delmar es un típico disco de vieja escuela -comenta Sergio-, muy pesado, grave y denso. Con Ciudad... nos abrimos y logramos un sonido más limpio."
La relación con las drogas es otro de los componentes de esta escena, aunque Natas prefiere restarle importancia. "No tomamos una postura de militancia en esto. A lo mejor, el efecto que pueden tener las drogas en los músicos es que, al momento de ensayar o tocar, logremos una mayor concentración y podamos dejar de lado las cosas cotidianas, como que no hay plata para pagar las cuentas o las peleas con la suegra. Te enfoca un poco."






