El desarrollador Dong Nguyen -creador del exitoso Flappy Bird- es el responsable de este nuevo, simple y adictivo juego. La mecánica -sencilla hasta el máximo- es la misma que la de Flappy Bird, ya que debemos tocar la pantalla en el momento justo para mantener la pelota bajo el control del jugador el mayor tiempo posible, algo que parece sencillo de lograr pero en realidad no lo es.