srcset

Bienestar

Tiene 10 años y es el anfitrión de un hotel boutique para gatos

Jimena Barrionuevo
(0)
14 de enero de 2020  • 00:10

Desde que tiene memoria, Margaret Lean Cole (55) siempre supo que su destino estaba unido al de los animales. Siendo muy chiquita, no dudaba en decirle a los adultos que iba a ser veterinaria. Y nunca en la infancia ni adolescencia cambió de opinión. Y lo logró. Cuando estaba en el secundario, para tener uno poco de dinero, cuidaba a domicilio gatos, perros y otras mascotas de vecinos y amigos cuando se iban de vacaciones. Más adelante, cuando ya era estudiante de veterinaria, cuidaba en la casa de sus padres todo tipo de mascotas, también como para tener un ingreso. Desde esa época, su sueño era tener una casa propia, linda y cuidar gatos (que siempre fueron sus preferidos).

Loros, cotorras, peces, gatos, perros hámsters y tortugas. Varias especies pasaron por las manos de Margaret. "Mis padres no eran nada mascoteros pero era tal el amor que yo tenía por los animales que me permitían tenerlos. El recuerdo más vivido que tengo de la infancia es que los días de lluvia yo pensaba pobres gatitos que están en la calle mojándose y muertos de hambre. Y agarraba piloto, botas de lluvia y paraguas y salía a caminar por la calle en busca de gatitos necesitados. Sí, también era la época en que los niños podíamos salir solos a la calle y no pasaba nada. Mi casa permanecía siempre con la puerta sin llave, eran otros tiempos donde la inseguridad no era una preocupación. Esos días de tormenta, a veces volvía con las manos vacías para alegría de mis padres. Pero a veces volvía triunfante con un gatito todo mojado, rescatadito de la calle".

Pasaron los años, Margaret se recibió de médica veterinaria pero, por esas vueltas inexplicables de la vida, pasó muchos años trabajando en sistemas y en una empresa de software escribiendo documentación técnica, dando capacitaciones, entre otras tareas. Y la profesión de veterinaria quedó archivada en el cajón de los recuerdos. "Luego de los 50 años, cuando uno se replantea su vida y comienza a pensar si realmente cumplió sus sueños, me pesaba el no haber, al menos, intentado cumplir el sueño de mi vida: tener un hotel de gatos. La casa la tenía, los niños ya estaban algo más grandes y yo trabajaba desde casa escribiendo para la misma empresa de software.Y decidí, cuidar como hobbie, de a 4 gatitos por vez como cuando era pequeña".

A paso lento, pero firme, su pequeño emprendimiento, al que llamó Espacio Gatos, fue creciendo. Por cuestiones económicas, todavía no estaba en condiciones de dejar su trabajo estable. Pero, a medida que fue creciendo su espacio, fue solicitando ayuda de su esposo Rene, sus hijos y su empleada de toda la vida, Mari, otra amante de los animales. Luego siguió creciendo el espacio y contrató asistentes especialmente capacitados para atender las necesidades de los gatitos en el hotel.

Fanática de los gatos, fue un paso casi obligado que comenzara a buscar en Google y Pinterest muebles de gatos, ideas originales. "Primero agrandé mi oficina, saqué un gran jacuzzi que me ocupaba mucho lugar, incorporé el deck, lo teché, pusimos toldos, más redes, mejoré el jardín con mas palmeras. Y hace tan solo 15 días, inauguramos dos nuevos pisos. En uno está mi oficina nueva (la anterior quedó para mis asistentes) totalmente gatificada para convivir con los huéspedes y con un sillón para la siesta o dormida con gatos que mis hijos y yo disfrutamos".

Y en otro piso están las "suites privadas", decoradas temáticamente, con su balcón propio con la mejor vista al verde, para que no falte el aire y el sol a los mininos. Estas habitaciones privadas, sirven para aquellos gatitos que por distintos motivos no puedan convivir con otros. Por ejemplo, los gatos no castrados, los gatos que dieron positivo al análisis de sangre de VIF Y VILEF (Sida y Leucemia Felina), gatos que no soportan ver a otros gatos, gatos con una alimentación especial que no puedan comer otra cosa, gatitos bebés que conviene tener separados de los adultos, gatos que vienen por solo una o dos noches porque en su casa están haciendo un arreglo, fumigación y no hacen a tiempo de cumplir todos los requisitos sanitarios.

De tal palo...

Todos en la casa aman a los animales. Pero Margaret jamás imaginó que iba a tener un sucesor, alguien que se pareciera tanto a ella cuando era pequeña, en su sensibilidad y amor por los animales. " Ese es Valen, mi hijo menor de 10 años, que de chiquito fue mamando ese amor, respeto y buen trato por los animales que se vivía en casa. Y por supuesto se iba metiendo en toda la rutina diaria del hotel, sobre todo en las vacaciones de invierno y verano, en que no iba a la escuela y se aburría si no hacia nada".

Con 10 años, hoy Valentín es el "gerente de los mimos y juegos" del hotel. Una suerte de anfitrión y animador del hotel, que se encarga de que los gatitos se sientan bien, queridos, mediante mimos y juegos, sobre todo en los primeros días de adaptación. También colabora para que nunca falte agua limpia y comida. Y Valentín también es la cara y voz oficial del espacio, ya que es al único de la familia a quien le gusta salir en las fotos y en los videitos que diariamente comparten con el público: tienen más de 40 mil seguidores en Instagram @espaciogatos y casi 10 mil en Facebook. También Joaquín, el hermano mayor de 12 años ayuda en el hotel y saca muy buenas fotos pero prefiere no salir en los posteos.

"Valen es un ser especial, tiene un carisma único, una sensibilidad muy grande y una empatía con todos los seres vivos que realmente llama la atención. Grandes y chicos quedan fascinados por su sonrisa permanente, por la dulzura en el trato.. que hace que conquiste a los michis, amigos y a los seguidores". Reparte su vida entre sus dos pasiones: "sus michis" y la gimnasia artística, para la cual también tiene un talento especial y una elasticidad única, como los gatos.

Valentín se divierte y entretiene a los huéspedes.

00:16
Video

5 consejos de Valentín para ganarse la confianza de los gatos

  • Mimarlos mucho. "Los acaricio cuando ellos se acercan y me empiezan a oler, a chocar con la cabeza o frotarse. Si yo quiero acariciar a un gato que no se me acercó, primero lo llamo con una voz dulce. Y si no viene, voy yo, despacito hacia él y le acerco la punta de mi dedo a su nariz...si empieza a oler y frota con su cabeza mi mano, ahí lo empiezo a acariciar. Si no, espero a que tenga ganas, mejor no lo molesto. Y cuando ya veo que quieren ser mimados, elijo las zonas que más les gusta: la barbilla, detrás de las orejas, en los pómulos detrás de los bigotes, en el lomo de adelante para atrás lentamente, en la base de la cola, siempre con mucha suavidad".
  • Juego todos los días. "Sobre todo de tardecita, cuando están muy activos. Los gatos tienen mucha energía y necesitan moverse y jugar para ser felices. También al jugarles se cansan y duermen mejor (los gatos y nosotros) No hay que intentar jugarles o mimarlos si están durmiendo, comiendo, lamiéndose, etc".
  • Ponerse a su altura y ser amables. "Cuando me pongo en cuclillas, o me acuesto en el piso o en un sillón, ¡ellos se acercan! Es como que si yo me pongo a su altura, ya soy como ellos, y vienen hacia mí. Siempre amable y cariñoso con los gatitos para que confíen en mí. Y eso hace que cuando entro a Espacio Gatos, los gatitos me busque para pasar un rato conmigo".
  • Hablarles. "A ellos les encanta que les hablen con una voz mimosa y no con la voz normal. Está bueno llamarlos por su nombre, para que lo reconozcan. Si maúllan, les contesto. A veces cuando entro al hotel y comienzo a hablar con mi mamá o a llamarlos, ellos ya reconocen mi voz y se me acercan".
  • Cuidarlos. "Hay que limpiarles su bandeja al menos dos veces al día, darles un buen alimento, llevarlos al veterinario, proteger la casa para que no se escape, darles zonas tranquilas para que descansen, que tengan un balcón o una ventana, donde mirar por horas los pajaritos , el verde. Y lo mas importante, ¡¡mimarlos mucho!!".

Compartí tu experiencia

Si viviste alguna experiencia que mejoró tu bienestar y calidad de vida (puede ser médica, alimenticia, deportiva, un viaje, sentimental, profesional o de otra índole), y querés compartirla en esta columna, escribí a bienestarlanacion@gmail.com

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.