La manualidad deja su impronta gracias a tres ceramistas que contagian creatividad. Te contamos sus historias
1 minuto de lectura'

Es un hecho: la decoración ha dejado de ser una mera acumulación de piezas alineadas o contrastadas en estética. Hoy, los objetos utilitarios tienen –el público así lo demanda- un estilo singular. Es el caso de la cerámica, que se sirve a la mesa bajo la propuesta estética de diseñadores industriales y artesanos que nos seducen con sus maravillosos objetos. Tres marcas nos cuentan su historia.
Piezas únicas
Analía Graciana Pampuri es el alma máter de Anic. Luego de estudiar diseño de indumentaria, diseño gráfico y realizar talleres de pintura e ilustración, llegó a la cerámica. Ana cuenta que fue Hilda Hirr, de Hirr Cerámica, quien más le enseñó, y que además le mostró la puerta de entrada a este universo que pronto sería suyo. Sus obras tienen el gesto manual impreso, y a eso se debe parte de su encanto. Otra componente esencial es el de su ilustración, así como su impronta personal: "Anic es un catálogo de las cosas que me pasan por la mente, es como un diario", explica ella, y agrega que las piezas se le ocurren de acuerdo a las necesidades de la gente, y son cada una distinta a la anterior. ¿Qué la inspira? "Soy muy fanática del estilo Disney de los años 50, de la ilustración infantil rusa, de las películas de Disney, del arte folk escandinavo, del frío, de la naturaleza y de Hayao Miyazaki." Entre sus últimos proyectos se cuenta su línea de objetos RÄ cerámicas www.facebook.com/raceramicas, desarrollado junto a Florencia Orunesu, con quien también dicta talleres en Villa Urquiza y Martínez, y otro en Indio Tienda, Barrio Norte.
Fauna a la mesa
Cara de plato. O mejor: cara de yaguareté, mono y yacaré. ¡Che Gurí! es una firma que nació de la dupla creativa de Sabina y Agustina, la primera ilustradora y la segunda apasionada por los textiles. "Surgió como inspiración de nuestros niños. Con ganas de ofrecer un producto pensado para sus sensibilidades e intereses, y algo que no encontrábamos afuera", relatan. Entre su oferta de productos se destacan las cerámicas, pensadas especialmente para ponerse al alcance de los más pequeños. Los platos-animales se realizan en el taller Jasa (con más de 10 años de historia), donde Sabina trabaja junto a su marido, Javier, alfarero recibido de la Escuela de Bulnes. Utilitarios y artísticos, sus objetos buscan transformar a la experiencia gastronómica una excusa más para el juego. Así, colores atractivos y fuertes contrastes se sientan a la mesa, bajo la forma de animales propios de nuestra fauna nacional. ¡Buen provecho!
Industrializar el detalle
"Disfruto mucho de ser testigo de la totalidad del proceso: desde que aparece una idea o intención en un boceto, hasta que el producto está disponible para la venta y la gente se empieza a conectar", explica Carolina Levinton, diseñadora industrial y creadora de Sud. La cerámica esmaltada es el material con el cual desarrollan un trabajo de corte industrial, cuyo lenguaje es una simpleza que logra singularidad. Su forma de trabajo implica desarrollar colecciones por temporadas, inspiradas en la naturaleza o la geometría. Bajo el lema "aportá belleza al día a día de tu hogar", sus piezas suman un toque de sensibilidad y alegría, un gesto pequeño que modifica nuestra percepción del espacio. Para poder contar historias en cada rincón.
1En fotos. Desfile de argentinas arriba y abajo de las pasarelas de Paris Fashion Week
2A partir de qué momento se considera que un gato es viejo
3La intimidad de Queen en la Argentina: la reunión con Viola, comidas en Los Años Locos, una visita al Italpark y un corazón roto
4Estuvo 27 minutos muerta y al despertar dejó un mensaje inquietante






