
Tu nombre me suena
La denominación de muchas ciudades, un viaje al exotismo lingüístico
1 minuto de lectura'


Algunas de las ciudades y regiones del mundo reciben sus nombres o topónimos de las formas y razones más curiosas.
Siempre surgen en alguno de mis viajes las dudas acerca del origen de los nombres de los lugares que visito. Y les puedo asegurar que hay algunos sorprendentes y que responden a infinidad de causas o ‘’casualidades’’, a veces inverosímiles.
A París, por ejemplo, se la conocía como Lutecia, y la Ile de la Cité, corazón de la Ciudad Luz, era habitada por la tribu de los Parisii, de los cuales tomó el nombre por el cual es conocida hoy en día. Singapur, en cambio, recibe su nombre del termino sánscrito Simha-Pura, la ciudad del león.
Otras tienen nombres larguísimos: Real Villa de San Miguel de Tegucigalpa de Heredia, hoy llamada simplemente Tegucigalpa, sigue la vieja tradición española de encomendar las nuevas ciudades a los santos. Este es el caso de la ciudad de Buenos Aires, que debe su nombre a una advocación de la Virgen de Bonaria (Buen Ayre), que llega a Sevilla de manos de los marineros y donde se populariza su culto. Pedro de Mendoza, que tenía gran devoción por esta Virgen, decide honrarla dándole su nombre a la ciudad que funda a orillas del Río de la Plata.
Pero en cuanto a la longitud de su nombre la capital hondureña no se acerca ni por asomo al nombre de esta ciudad galesa: Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch (¡¡les juro que no estoy tomando nada al escribir estas líneas!!), que significa algo así como "iglesia de Santa María en el hueco del avellano blanco cerca de un torbellino rápido y la iglesia de San Tisilo cerca de la gruta roja", y le fue dado, según dicen algunos, por el capricho de un intendente que quería tener el nombre de estación ferroviaria más largo del mundo y obtener la curiosa mirada de los pasantes.
Pero momento: si les digo que esta ciudad es la tercera en el mundo con el topónimo más largo de del mundo, ¿qué me dicen? Seguramente que estoy loco... Como no es así (por lo menos por ahora), paso a detallar: en el segundo lugar aparece una colina en Nueva Zelanda que recibe el nombre maorí de Taumatawhakatangihangakoauauotamateaturipukakapikimaungahoronukupokaiwhenuakitanatahu (si lo pueden pronunciar correctamente la primera vez, se ganan un premio).
Y el primer lugar se lo lleva una de las ciudades más importantes del Sudeste Asiático: Bangkok, la capital tailandesa. ¿Preparados? Muy bien, aquí va: Krungthepmahanakhon Amonrattanakosin Mahintharayutthaya Mahadilokphop Noppharatratchathaniburirom Udomratchaniwetmahasathan Amonphimanawatansathit Sakkathattiyawitsanukamprasit.
Sí, aunque ustedes no lo crean, este es el nombre ceremonial, con toda pompa, que recibe esta ciudad, y significa algo así como "la ciudad de los ángeles", ciudad feliz, la gran ciudad brindada por Indra y creada por Vishnukam.
Tranquilos que hay otros lugares que tienen nombres más cortos, como en Noruega, donde existe un pueblo llamado Å, con un sonido cercano a la O, y la pequeña localidad de Y, en Alaska.
Encontramos palíndromos también, nombres que se leen igual al derecho y al revés, como nuestra provincia de Neuquén, o el barrio de Akasaka en Japón.
Claro que nada nos prepara para nombres como Fucking. en Australia, o Villapene, en la provincia de Lugo, en Galicia, o Pitorreal, en México.
Lo cierto es que hay nombres de ciudades que alcanzan cualquier hábito y espectro. Estan ahí a la vista de todos y vale la pena descubrirlos aunque sea sólo para sorprenderse.






