
Un plato de miel para moscas eróticas
Performance, juegos y música multiplican ideas sobre la pulsión y el deseo
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- Originalmente fueron tres sesiones: lo erótico, lo experimental y lo trascendental. Lo experimental tenía que ver con rebasar los márgenes; lo erótico, con el principio, y lo trascendental, con dirigir la mirada dentro de uno mismo, caerse dentro de uno mismo. Las muestras se hicieron en abril, mayo y junio. Esa fue Erótica I.
Erótica II inauguró el viernes pasado, y por el éxito de público (pasaron entre el viernes y el sábado alrededor de mil personas), ya se extendió a todo octubre.
"Se trata de un happening donde participan más de 100 artistas en diversas disciplinas, un evento hot lleno de performers , músicos, actores, plásticos, incluida la gastronomía y los Dj, cada uno desde su lugar, trabajando con el glamour y lo sensual como punto de partida. El erotismo es el principio, la pulsión original, la madre de todos nosotros, y partimos de ahí para empezar a reírnos o sonreírnos de nuestros miedos y tabúes. La idea surgió como un contraste frente a la situación general. Aquello que te aterroriza, cambiando el punto de vista, puede llegar a causarte risa", señala Diego Fasoletti, escritor y creador de la muestra.
La presentación comienza con una procesión de tambores y vientos, seguida de cerca por el Teatro Sanitario de Operaciones (TSO) y una Ducha teatral en la vereda, detrás de cortinas translúcidas, mientras la música continúa y se proyectan imágenes sobre los cuerpos.
A partir de ahí, el imperio de los sentidos abre sus puertas. Tragos eróticos de bienvenida, bocaditos de formas sugerentes y una marea de espectadores que van y vienen, suben y bajan, miran, espían, se detienen y siguen, sorprendiéndose a cada paso con personajes al estilo La Naranja Mecánica , de gorro en hongo y poleras blancas, que invitan y desafían a probar nuevas experiencias, como El pasillo de las manos , un corredor de toqueteros para tocar y ser tocado que se mueve de un lado para otro, e inspiran gritos del tipo soltame, soltame que me la vas a arrancar .
Poco más allá, se puede probar suerte con Cupido , una instalación de tiro al blanco con arco profesional y un instructor que te enseña cómo hacerlo, estirando, estirando y estirando la cuerda hasta no dar más, y ahí nomás, en el púnto máximo de tensión, dispararla al centro mismo de la olla.
Poco más allá, una striper vestida de cocinera enseña cómo cocinar arroz blanco y que no se te pegue , mientras ensaya la receta en tono monocorde y se quita la ropa sin pestañar, hasta quedar toda desnuda bajo su delantal de cocinera. Eso sin contar la gastronomía afrodisíaca de Te Mataré Ramírez, la performance de Tango Criminal -una pareja de bailarines que se estrujan y arremeten una y otra vez hasta llegar al crimen-, el Malambo Striper , la pista musicalizada con importantes Dj, el sector de bar donde puede acercarse alguien, vendarte los ojos y leerte un texto al oído, seguido de una patrulla de tres que inmediatamente interpretan las sensaciones sugeridas por el texto.
Desde las 22, la programación es contínua - ocho horas de funciones ininterrumpidas-, y a medida que la noche avanza, la temperatura sube y las propuestas son cada vez más audaces. Entonces sí, después de la medianoche, se habilitará el cubo de los espejos, una cámara Gesell con piso, techo y paredes espejadas, donde se desarrolla una performance fetichista con lencería extreme .
¿El final? Un campeonato de orgasmos. Después de contestar una serie de preguntas, que definen las preferencias de los participantes, Erótica II se despide con un concierto de melodías glamorosas, en formato talk show.






