
Una fiesta cool
Organizar una reunión en casa puede resultar un dolor de cabeza o una buena oportunidad para mostrar nuestras habilidades de anfitrión
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Lo primero que hace Eugenio cuando decide ponerse a cocinar es sacarse los zapatos para estar bien cómodo. Más tarde, cuando lleguen los invitados, Solana deberá hacerle recordar que tiene que ponérselos porque como es distraído es probable que siga descalzo. Elige jeans para toda ocasión. Su guardarropa es muy básico, con camisas de Banana Republic que compra cuando viaja a Nueva York, sacos sport de lana, cardigans abotonados y el toque final lo da con algún pañuelo que usa para el cuello. Una vez puesto el delantal empieza a disponer todos los ingredientes que va a usar en la mesada desayunador que está en la cocina. Sobre esta mesa, un mantel de cuero bien rústico.
Relajados, disfrutaron de cuentos, picada y tragos. De izquierda a derecha están sentados Tati Guillani, economista de Merryl Lynch; su mujer, Fini Reynal, diseñadora de ropa especializada en vestidos de novias; Diego Alexandre, artista plástico; Eugenio Aguirre y su mujer, Solana, que trabaja junto con Reynal, recostada, sobre un puff negro. Eugenio se ocupó de diseñar todos los muebles para su casa, incluso algunos de los artefactos de iluminación. El sillón principal -con reminiscencias art déco- es de cuatro cuerpos, con estructura de madera y tapizado en cuero. La alfombra es de yute. Las mesas ratonas son de hierro con forma de ola; se pueden usar separadas o unidas, y quedan como una mesa cuadrada. Hay muchos muebles movibles: sillones de un cuerpo con ruedas, puffs y mesas livianas. Los materiales nobles, como el cuero, la arpillera, la madera y el cuero son el sello del anfitrión.
Antes de que lleguen los amigos, Eugenio y su mujer Solana Gassiebayle, se reparten los trabajos: Solana los detalles de la casa, y Eugenio, primero hace las compras y después se vuelca a las ollas. Para estar en casa a Solana le gusta sentirse cómoda y usar jeans, remera básica de color estridente (los colores fuertes seguirán vigentes en el verano) y el toque lo dan los zapatos, que son unos suecos de tela, bordados, que compró en Calypso, lugar fashion si los hay en el Soho de Nueva york. Las flores nunca faltan y para esta noche las compró en La Mejor Flor. Son orquídeas cymbidium -que si se les corta un poco el tallo todos los días, pueden durar un mes- y ramas de sauce eléctrico. El florero es de vidrio de líneas muy simples, de Mara Pomar. Hugo Rojas, el perro de Eugenio -con nombre y apellido-, disfruta con la pareja de todos los preparativos.
Diego fue el último en llegar e hizo su entrada triunfal con un sacón inglés con cuello de piel, bien abrigado para los pocos grados que hacían esa noche. Llevaba la vedette de la noche, una corbata de creación propia y que forma parte de su colección -que exhibirá en el centro pompidou el próximo año-. Sus corbatas están hechas con materiales no convencionales, en este caso, espejos partidos y unidos, y pintados con óleo. Para entonarse se preparó un trago con licor de huevo y gin.
Las últimas tendencias de Londres y Nueva York marcaron la ropa de esta fiesta. Fini Reynal, diseñadora de ropa y socia de Solana, viaja al exterior acompañando a su marido por viajes de negocios y aprovecha las tiendas del Soho de Londres y de Nueva York para comprar accesorios que aportan a su look un toque original. Esta noche se puso unos pantalones de corte clásico de talle bajo con una tira de cuero al costado, una camisa de lino con bolsillos agregados, una faja bordada comprada en The Cross -un negocio londinense-, zuecos de pelo de potro de Patrick Cox y la cartera comprada en un anticuario de alfombras en Londres. Esta sentada sobre un sillón de un cuerpo que se puede mover por toda la casa ya que tiene ruedas. La estructura es de madera de haya y está tapizado en cuero blanco.
Las pastas
Después de la picada, siguió un plato de pastas, una de sus comidas preferidas. Los spaghetti que eligió son negros (hechos con tinta de calamar) y los acompañó con una crema roja y verde. Para la preparación hay que mezclar un pote de crema con salsa de tomate y dejarla calentar, salpimentar y mezclar con los fideos. Para la decoración final del plato habrá que cortar tomates perita concassé y albahaca en tiras bien finitas. Lo ideal es tener un chuchillo de plástico para que la albahaca no se oxide.
Hay que desparramar estos dos últimos ingredientes como se ve en la foto. Los platos son básicos: blancos, redondos y de loza uruguaya.
El postre
Es simple y atractivo: naranjas rellenas con helado de naranja de freddo. Este postre requiere una preparación anticipada, ya que hay que cortarle la tapa a las naranjas, sacarles el relleno con la ayuda de un cuchillo primero y una cuchara para quitarle todos los restos, después congelarlas para que adquieran una forma rígida y media hora antes de servirlas, sacarlas de la heladera y llenarlas con el helado en el momento. Para presentarlas usó hojas de bambú, que apoyó sutilmente sobre las mesas con forma de ola. Son en realidad un juego de mesas ratonas fabricadas en hierro, que se pueden usar a lo largo o encastradas.
Los drinks
para la bienvenida fueron preparados por Eugenio y su amigo Tati Guillani que también se encargó de traer el vino tinto Fabre Montmayou. Los colores estuvieron presentes en los cocteles, ya que a medida que pasaba la noche pedían un verde o un colorado. La bomba verde lleva 1 medida generosa de menta, hielo picado y el resto del vaso se llena con gin. El coloradito -especialidad de Tati- lleva Campari, Martini blanco y agua tónica.
Cuando Eugenio cocina le gusta escuchar a Chavela Vargas, Goyeneche, y también clásicos como Bach o Vivaldi. Como entrada preparó una picada de fiambres (pastrón, bondiola y mortadela italiana con pistachos) y una variedad de quesos (atuel, Folepi, y gruyère), que acompaña con Lingua di Suocera, típico pan piamontés. Para acompañar los quesos o sólo para mojar el pan, prepara una vinagreta con dos medidas de aceite de oliva extravirgen, una de aceto balsámico de módena, una cucharadita de miel, y otra de mostaza de diyon. Para la presentación: hojas de loto disecadas, que consigue en Básicos. Así le da su toque personal.
Eugenio Aguirre, diseñador de interiores, abrió las puertas de su casa a la Revista y nos mostró cómo pasa una noche entre amigos.






