
"WATERLOO BORRARA TODAS MIS VICTORIAS"
Cuando se piensa en él, se lo recuerda como un general de mil triunfos y una derrota. Pero, además, legó a Francia más que importantes reformas y adelantos constitucionales que persistieron por mucho tiempo después de su ocaso
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Nació en Ajaccio, Córcega, el 15 de agosto de 1769. Fue el segundo de los ocho hijos de Carlos Bonaparte y Letizia Ramolino, miembros ambos de la pequeña burguesía corso-italiana.
Vivió poco: 52 años, apenas. Pero desde el momento en que sus restos fueron depositados definitivamente en el edificio de los Inválidos, en París, toda Europa ya lo había convertido en leyenda.
Por esos vaivenes de la historia, Napoleón fue sepultado en la misma isla del Atlántico -Santa Elena- donde permaneció confinado por orden del gobierno inglés sus últimos seis años de vida. Durante casi dos décadas, desde su muerte ocurrida el 6 de mayo de 1821 hasta su repatriación en 1840, ni franceses ni ingleses habían logrado ponerse de acuerdo sobre si en la lápida debía leerse Napoleón o Bonaparte. Y así quedó, sin nombre. En El libro de los testamentos (El Ateneo), Liliana Viola cuenta: "Cuando el autodiagnóstico de cáncer de estómago fue confirmado por los médicos y los dolores que lo habían acompañado durante toda su vida se hicieron intolerables, le dijo a su colaborador Bertrand: No temo morir, lo único que temo es que los ingleses se apoderarán de mi cuerpo y lo depositarán en la abadía de Westminster." Y después agrega la autora: "Durante los últimos días esgrimió su testamento ante cada rencilla doméstica, y cuando uno de sus colaboradores se negó a cuidarlo dijo: Estoy redactando mi testamento, y todo lo que le legaré es la suma de veinte francos. Con eso puede comprarse una soga y ahorcarse."
La campaña de Napoleón hizo que Francia creara un imperio que se expandió, aunque no por demasiado tiempo, desde Moscú hasta Lisboa.
Los historiadores dicen que su obra más perdurable fue el Código Civil, promulgado por su inspiración, y que resultó la base del ordenamiento legal de muchas naciones modernas. Había estudiado en tres escuelas militares, hasta graduarse como oficial de artillería en 1785, con tan sólo 16 años. Cuando estalló la revolución francesa de 1789, se unió al sector más extremista, el de los jacobinos, y fue elegido teniente de la recién creada guardia nacional.
Nombrado comandante del ejército francés en Italia, en 1796, derrotó sucesivamente a cuatro generales austríacos cuyas tropas eran superiores en número y obligó a Austria a firmar la paz. El Tratado de Campoformio estipulaba que Francia podía conservar los territorios conquistados, en los cuales Napoleón fundó, en 1797, la República Cisalpina (hoy Venecia), la República Ligur (hoy Génova) y la República Transalpina (hoy Lombardía). En 1798 dirigió una expedición a Egipto, que se encontraba bajo dominio turco, para cortar la ruta británica hacia la India.
Aunque logró su objetivo, su flota fue diezmada por el almirante Horatio Nelson. Napoleón quedó aislado en el norte de Africa tras ser derrotado en la batalla del Nilo. A todo esto, Francia hacía frente a una nueva contienda internacional: Austria, Rusia, Nápoles y Portugal se habían aliado con Gran Bretaña, configurando así la Segunda Coalición.
En 1800 derrotó a los austríacos en la batalla de Marengo, afianzando aún más su poder. En 1804 se proclamaría emperador.
Gran Bretaña, irritada por sus acciones, reanuda la guerra naval con Francia en 1803. Pronto llegaría la Tercera Coalición, con Rusia, Austria y Gran Bretaña.
Tras vencer a los austríacos en Wagram, en 1809, convirtió los territorios ocupados en las Provincias Ilirias (actualmente, parte de Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia y Montenegro) conquistando además los Estados pontificios. Su imperio alcanzó la máxima amplitud hacia 1810, con la incorporación de Bremen, Lubeck y otros territorios del norte de Alemania y el reino de Holanda.
Ya iniciado el período denominado de los Cien Días, Napoleón, instalado en Francia, promulgó una nueva constitución más democrática. Los veteranos de las antiguas campañas acudieron a su llamada para comenzar de nuevo el enfrentamiento contra los aliados. El resultado fue la campaña de Bélgica, que concluyó con la derrota en la batalla de Waterloo, el 18 de junio de 1815, y que motivó la oscura frase que da título a esta nota.
A pesar de aquel estrepitoso fracaso, los franceses le imploraban que continuara la lucha, pero los políticos le retiraron su apoyo. Abdicó en favor de su hijo, Napoleón II. Viajó a Rochefort y allí capituló ante el capitán del buque británico Bellerophon. Fue recluido en la isla de Santa Elena.
En Europa, el Código Napoleónico se implantó en todos los Estados creados por él. Fueron abolidos el feudalismo y la servidumbre, y se estableció la libertad de culto (con excepción de España). Le fue otorgada a cada Estado una constitución en la que se concedía el sufragio universal masculino y una declaración de derechos y la creación de un parlamento. Para América latina, la figura de Napoleón Bonaparte fue excluyente. Su intervención en España, las abdicaciones de Carlos IV y de Fernando VII, la promulgación de la Constitución de Bayona en 1808, que reconocía la autonomía de las provincias americanas del dominio español, son elementos básicos para comprender los movimientos de emancipación y las guerras hipanoamericanas por su independencia.
El Arco de Triunfo, en el centro de París, fue levantado para conmemorar sus campañas victoriosas. Su espíritu pervive en la Constitución de la V República. El Código Napoleónico sigue siendo la base de la legislación francesa y la de otros Estados. Tanto el sistema administrativo como el judicial siguen siendo, esencialmente, los mismos que se instauraron durante su mandato. Las reformas que aplicó alentaron sucesivas revoluciones del siglo XIX, de carácter liberal y nacionalista.
Napoleón, un estratega un visionario, un genio militar aun en la derrota.
El juego
A) ¿Cómo se denomina la batalla en la que Napoleón derrotó a los mamelucos?
1) La batalla de Mameluk
2) La batalla de las Pirámides
3) La batalla de las cien horas
B) Josefina fue la primera esposa de Napoleón. Y Napoleón, ¿fue el primer marido de Josefina?
C) Para la época en que nació Napoleón, Córcega pertenecía a Francia. ¿Y ahora?
D) Quién murió antes: ¿Napoleón o Belgrano?
E) La tumba de Napoleón, ¿está en la catedral de Notre Dame, bajo el Arco de Triunfo, o en Les Invalides?
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