
Y ahora, el yogalates
Es la fusión del yoga con Pilates. ¿Por qué elegir entre una u otra disciplina cuando puede realizarse una actividad que tome lo mejor de cada una?
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Alto. No sigan leyendo. Serán decepcionadas si esperan la revelación de una disciplina secreta y desconocida, superadora del método Pilates, basado en el yoga. Porque el yogalates fue inventado hace 16 años por la australiana Louise Solomon y desde entonces ha venido ganando adeptos en el mundo. Lo que probablemente le falte a esta revolucionaria alternativa es prensa local.
Solomon comenzó haciendo Pilates. Así, descubrió sus beneficios, enunciados por el fisioterapeuta alemán Joseph Pilates en 1920. Ella confesó que, tras practicarlo, se sentía "más fuerte, más alta y hasta más etérea". Energizada. Incluso, lo enseñó durante 2 años, hasta que llegó a la superadora conclusión de que le resultaba insuficiente. Aseguró que perdía el sentido de la meditación del yoga. Que cultivar sólo lo externo era parcial e incompleto. Convencida, entonces, de las ventajas de su descubrimiento, ha venido recomendando volcarse al yogalates. Hacerlo, sin pausa y sin prisa, tres veces por semana, y completarlo con una sesión de relajación y meditación, es a su criterio la mejor manera de encontrar el anhelado balance entre cuerpo y alma. Sostiene que flexibiliza, reduce el estrés, calma la mente y desintoxica el cuerpo. ¿Será cierto?
Quienes lo practican dicen que unifica lo mejor de la dinámica de Pilates con los beneficios del yoga. La clase comienza con ejercicios de respiración y continúa con movimientos encadenados de flexibilización y elongación, hasta la relajación. Sus defensores le atribuyen una batería de propiedades seductoras, como tonificar los músculos –en especial la cintura abdominal–, trabajar sobre las articulaciones y liberar las tensiones nerviosas. Sus detractores claman que es sólo un ejercicio de respiración. Como si ésta no fuera fundamental en la vida de una persona.
En Nueva York, París y Londres, es el último grito de la moda. La tenista Anna Kournikova, experta en entrenamientos de alta competencia, se jugó por el yogalates. "No tiene riesgo y es muy, pero muy divertido." En Buenos Aires, no quiere o no puede florecer. Sólo resta esperar a que se desarrolle masivamente en el país para poder incursionar en esta prometedora disciplina.
karinarabolini@karinarabolini.com
Tips
1 En la sesión se presta atención a la postura de los músculos y la posición de la espina dorsal. También se trabaja la resistencia. Se toma como base la respiración. Hay diferentes técnicas para energizar, calmar y ayudar a aflojar la tensión
2 Los expertos lo recomiendan en personas que quieren mejorar la posición de la columna. También, en casos de osteoporosis. Dicen que sus ejercicios son ideales para la recuperación posparto. Recomiendo consultar a un médico específico antes de iniciarse en su práctica
3 El fin del Ommm, el comienzo del Namaste. Al parecer, ésta es la palabra elegida, tanto al comenzar como al terminar la clase. Su origen se remonta a la India y Nepal. Representa la creencia de que hay una chispa divina dentro de cada uno de nosotros
Otras opciones
Si lo que se busca es ejercitar el cuerpo en armonía con la mente y el espíritu, hay diversas posibilidades. Por ejemplo, el trabajo corporal, la danzaterapia o la eutonía, que proponen mejorar la regulación del tono muscular y la postura. Además, estas disciplinas favorecen el encuentro de las personas consigo mismas, mejorando así la salud en general.
Fuente: www.eutonia.org.ar





