Innovación en productos para el pelo
Polvos para dar volumen, crayones para tapar las canas, champús en spray… lo que unos años atrás parecía de ciencia ficción, hoy es una realidad que otorga nuevas aristas al cuidado capilar
1 minuto de lectura'

La industria cosmética está en expansión y se crean nuevas categorías que van en busca del tan mentado “pelazo”. Desde la finalidad de los productos actuales, hasta la forma de presentación y la manera de aplicación, los avances apuntan a una mayor efectividad y, fundamentalmente, a la economía de tiempo, el bien más preciado en la actualidad.
Tal es así que los baños de crema que se dejan actuar por 20 minutos están en baja. Hoy ganan los tratamientos exprés que logran el mismo efecto en apenas unos minutos. Claro que no se trata de cualquier ampolla de uso hogareño, son servicios de salón, ya que para conseguir el mismo efecto utilizan una concentración de activos puros en altas dosis que solo puede manejar un profesional.
Algunos, como Powermix, mezclan una base -tipo acondicionador- con un aditivo o booster que se elige según la necesidad del cabello (cuidado del color, reparación de daños, hidratación, etc.). La combinación debe realizarse en el momento para que los activos no se oxiden y conserven todas sus propiedades.
“En el salón la gente pide servicios exprés, que se hagan en pileta, como las ampollas o los boosters”, señala Fernando Moliner, director Creativo de Ambient Hair, pero aclara: “De todas formas, el viejo método de dejar actuar el producto unos 15 minutos bajo vaporizador funciona, porque el vapor abre las cutículas y logra que la crema penetre mejor”.
Otro producto que permite ganar tiempo es el spray que tapa las canas, ya que su uso da la posibilidad de aplazar la tintura por unos días. Aplicarlo, es super fácil, se agita el frasco y se rocía sobre el cabello seco a 10 cm de las raíces. El efecto se retira con el próximo lavado.
También existen crayones que cumplen la misma función, solo que la aplicación es más engorrosa porque hay que pintar cana por cana.
Los tratamientos correctores del color, son otra alternativa para hacerle “pito catalán” al paso del tiempo. En 2017, Kerastase presentó Touche Chromatique, un servicio que se realiza en peluquerías y que permite neutralizar o revivir el color. El tratamiento se efectúa en pileta y dura tan solo 20 minutos.
Y si de limpieza se trata, la herramienta para salir de apuros es el champú en seco. Consiste en un polvo que viene en aerosol y elimina la oleosidad.
Es ideal en cortes con flequillo, para limpiar el fleco sin necesidad de lavar toda la cabellera. Y también hay quienes prefieren usarlo para espaciar los lavados y hacer que el color dure más.
Afuera son todo un furor, pero en Argentina su uso es incipiente, “los argentinos estamos acostumbrados a bañarnos todos los días y, generalmente, aprovechamos para lavarnos el pelo, pero eso no es habitual en el resto del mundo”, señala la estilista Bebe Sanders.
Sin embargo, el champú en seco no es un reemplazo del lavado tradicional, “cuando se lava el pelo con agua y champú se remueven células muertas y bacterias del cuero cabelludo, algo que no sucede con este producto. Al contrario, en vez de sacar, agregas algo”, concluye la hair stylist.
Inmunidad al cambio
Después de hacerse el color el pelo luce super brilloso; lo mismo sucede tras los alisados en todas sus versiones (botox, cauterización, baño de keratina, etc.), la melena queda suave al tacto y sin frizz. Pero, como si fuera el hechizo de la Cenicienta, después de unos días, el cabello empieza a sentirse más seco y poroso. Es que más allá de que su fin es embellecer, esos procedimientos agreden y debilitan la fibra capilar.
Y si antes quienes querían ser rubias o tener el pelo liso a lo Jennifer Aniston en Friends, debían consolarse con el famoso “el que quiere celeste, que le cueste”, hoy pueden lograrlo sin que la melena se resienta gracias a tratamientos que impiden el daño.
El más famoso es el Olaplex y la causa de su popularidad es Kim Kardashian. Sí, cuando la socialité se pasó al team de las rubias platinadas, allá por 2015, contó que el cambio fue posible sin que su pelo lo sufriera gracias a este producto.
Luego aparecieron otras marcas, algunas ya disponibles en Argentina. ¿Cómo funcionan?
El cabello está formado por proteínas que se unen entre sí a través de enlaces de disulfuro. Luego de determinados procesos químicos, como decoloraciones y permanentes, estos enlaces se rompen; lo que hacen estos tratamientos (Olaplex, Fibreplex, Smartbond, etc.) es recomponerlos a través de activos que trabajan a nivel molecular.
Funcionan mediante un sistema de tres pasos, los dos primeros en salón -el primero es un aditivo que se pone en la mezcla de decoloración y el segundo un pre champú-, mientras que el tercero consiste en un acondicionador de uso hogareño que se aplica una vez por semana en reemplazo del habitual.
Algunas marcas, como Olaplex, pueden utilizarse a modo de restaurador para sanar el cabello dañado; en ese caso, el paso 1 se realiza en la peluquería, pero sin necesidad de mezclarlo con la tintura.
El new styling
A la hora de los peinados la revolución se vive en las texturas; más allá del gel y el spray, hay nuevas alternativas para darle forma al pelo. Lo último son los polvos que dan volumen; al mejor estilo talco, se colocan en la raíz y ayudan a texturizar el cabello sin dar un acabado brilloso.
También hay polvos en spray para conseguir un efecto desprolijo, uno de los key looks de este nuevo año.
Y como el volumen está a la orden del día, el mousse -un infaltable en los 80 cuando dominaban los jopos y peinados armados- se reinventa y aparece como acondicionador. Su textura en espuma engrosa los cabellos finos y los texturiza, pero como se enjuaga no deja efecto mojado. Se trata de la primera innovación de 2018, ya que Herbal Essences lo lanzó este mes en Estados Unidos.
Y, por último, el agua micelar hace su aparición en productos para el cabello. Se ve en los “cleansing conditioners”, es decir acondicionadores para lavar el cabello (una práctica también conocida como “co-wash”). Al igual que en el rostro, las micelas eliminan impurezas y suciedad sin ser abrasivas ni resecar



