
Alberto Kohan: "Quiero una amnistía para los años noventa"
Probablemente el máximo colaborador de Carlos Menem durante sus diez años en el poder, Alberto Kohan dice que está cansado de que lo investiguen y afirma que hay una campaña de desinformación contra el menemismo; sin embargo, se niega a desmentir que posee una cuenta en Suiza
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Alberto Kohan está convencido de que va a volver a caminar. Dolorido por el exigente tratamiento que soporta con clavos que le atraviesan el hueso, incluso sueña con jugar al golf, antigua pasión que compartía con su eterno jefe, Carlos Menem. Hoy cuesta imaginarlo en un link: la pierna izquierda, en la que se pegó un tiro por accidente al caérsele una pistola -eso lo llevó al borde de la muerte-, ya resistió 23 operaciones. Pero su ánimo está en mucho mejor estado que su tibia y su peroné. "Pese a las veinticinco transfusiones de sangre y a todo lo que pasé, no he tenido secuelas, en parte porque cuando me ocurrió esto estaba en muy buen estado físico: me entrenaba para subir al Aconcagua. Dicen que voy a volver a caminar y que podré cazar, pescar... lo que siempre me gustó."
-¿Cazar? ¿Volvería a agarrar un arma?
-Ya lo hice.
-¿En serio?
-Sí. Fui a tirar por dos razones: uno, porque me gusta, y dos, para probar cómo reaccionaba. Reaccioné bien. Lo mío fue un desgraciado accidente. Todos somos vivos después de que las cosas pasan.
-Pero por lo visto usted no escarmentó con las armas.
-¿Por qué voy a escarmentar? Por mi profesión de geólogo y por la política anduve miles de kilómetros en auto y nunca choqué. Anduve cientos de horas en helicóptero, miles de horas en avión y nunca tuve accidentes. Esto fue un accidente y no voy a dejar de hacer las cosas que me gustan por haber tenido un accidente del que salí demasiado bien.
-¿Fue a verlo a Menem?
-Cinco meses después del accidente viajé a Chile a verlo. Y hablo cada dos o tres días con él. Fue mi maestro en la política. Me siento orgulloso de haberlo acompañado tantos años.
-De la década de su gobierno, si es que hay algo que le reprocha, ¿qué es?
-No le reprocho nada. Me reprocho yo no haber tenido más tiempo para hacer cosas en las que hoy estoy pensando, para haber evitado otras cosas, pero todos somos muy vivos con el diario del lunes. Nosotros le dimos una especial atención a la gestión y eso creo que fue importantísimo, porque así se hicieron cosas en la Argentina. No usamos mucho tiempo en revisar lo que había hecho el gobierno anterior.
-¿Usted admite que hubo un alto índice de corrupción durante la década menemista?
-No, puede haber habido corrupción, seguramente, como hay en cualquier actividad, pero alto índice de corrupción no, en absoluto.
-¿Y cómo explica que tantos funcionarios menemistas estén hoy procesados?
-Yo nunca fui procesado. Nosotros, y tomo mi caso en particular, hemos sido producto de acusaciones de una campaña infernal. Nunca vi una campaña así, de desinformación, de mala información. Tuve que ver las conferencias de prensa que daba la señora Carrió apoyada por todos los medios con acusaciones que, cuando tuvo que contestarle al juez, dijo que no había nada que me involucrara en ningún delito. ¿Se acuerda de las cajas negras?
-Supongo que no incluirá a María Julia Alsogaray entre las víctimas de esa campaña que menciona.
-Evidentemente ella ha tenido responsabilidad en algo. Está pagando con prisión. Pero, ¿cuántos fuimos los acusados? Montones.
-Eso es justamente lo que yo le decía. Sorprende la cantidad de acusaciones por corrupción en la década menemista.
-Porque hubo mucha facilidad para acusar sin pruebas. Y en la Argentina todavía no se paga por mentir.
-¿Usted en cuántas causas está involucrado?
-Creo que en tres. Tres causas. Una de enriquecimiento ilícito que ya lleva seis años y tres jueces. A veces me gustaría saber cuántos argentinos pueden aguantar seis años de investigación. Otra causa no sé si es una omisión maliciosa o algo por el estilo, también hay una investigación. Y otra creo que tiene que ver con la compra de yogures, de Coca-Colas, para la Presidencia de la Nación.
-¿Y en qué estado están esas causas?
-Siguen en investigación. Espero que alguna vez se terminen.
-¿En alguna está imputado?
-No estoy procesado.
-¿Qué figura le cabe?
-Bueno, investigado. Hay un proyecto de Vanossi que habla de una amnistía amplia, del sesenta en adelante. Y yo me pregunté si quería una amnistía. Y también quiero una amnistía. Estoy cansado. Me quedé en la Argentina y he tenido que demostrar de dónde son mis bienes, han investigado a mi familia, han investigado... Yo lo que quiero saber es si la publicidad que todos los medios le dieron a la señora Carrió con las cajas va a ser la misma el día en que las causas queden sin efecto.
-Y en el caso de Menem, ¿piensa que son causas inventadas?
-No, no, son causas que seguramente tienen que tener algún fundamento, pero bueno, tendrán que darle la oportunidad a Menem de poder contestar y después veremos cómo sigue. Vuelvo a lo mismo, asumo con orgullo el haber pertenecido a un gobierno que para mí transformó la Argentina. Con errores, pero el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.
-¿Qué le parece que quiere hacer Menem ahora?
-Primero quiere estar en su patria, poder ir y venir. Creo que él quiere seguir participando en la política. Acá van a decir, "sí, pero está desprestigiado". Hay que escuchar hablar de Menem en el exterior y en muchos lugares. No por casualidad ganó la primera vuelta, a pesar de una campaña feroz en contra.
-¿Usted cree que Menem realmente va a volver a querer ser presidente?
-No sé, falta un montón para el 2007. Estoy con Menem, reivindico los 90, pero creo que para hablar de las candidaturas falta mucho. El que más sabe de política es él, por lo tanto él verá cuáles son sus tiempos.
-Sabe de política, sin duda, pero a la vez el año pasado se metió en un lío cuando aceptó las reglas de juego electorales y después renunció a la segunda vuelta.
-Yo me opuse terminantemente a renunciar a la segunda vuelta. El sabrá por qué tomó la resolución. Yo consideraba que había que presentarse.
-¿Qué cree que hubiera pasado si se presentaba?
-Creo que podríamos haber ganado.
-Todas las encuestas decían lo contrario.
-Las encuestas no ganan elecciones. En el 88 todos decían que íbamos a perder la interna. En el 95 decían que era relativo... Para saber quién es quién y cuáles son los números en elecciones hay que contar los votos.
-Kohan, pero lo más probable es que en una segunda vuelta Kirchner no sólo le habría ganado a Menem sino también, virtualmente, a Perón. Es que quizás Kirchner hubiera obtenido más del 62%, que fue la máxima marca de Perón.
-Son hipótesis. De la misma manera que yo tengo la hipótesis de que podríamos haber ganado, usted tiene la hipótesis de que le hubiera ganado a Perón.
-¿Por qué no lo pudo convencer a Menem?
-Eramos pocos los que opinábamos de esa manera.
-¿Usted ha sido históricamente la persona de mayor confianza de Menem o hay alguien que lo supere?
-No sé, no me corresponde a mí decirlo. Yo me considero alguien que creció políticamente con Menem, que cree en lo que Menem ha hecho. He tenido fe cuando muchos no la tenían.
-Hablemos del vector inverso. ¿Qué cosas Menem le ordenó hacer y a usted no le gustaron?
-Yo me acuerdo cuando lo recibió al almirante Rojas, yo había visto a mi mamá llorar por las cosas que hacía la Revolución Libertadora...
-Bueno pero eso lo hizo él, yo le preguntaba por cosas que él le ordenó hacer a usted.
-Nunca hice nada que no quisiera.
-¿Hizo gestiones que los libros de historia llamarán trabajo sucio?
-No, realmente no, nunca me gustó la política sucia. Y les consta a ustedes los periodistas que jamás hablé en off ni jamás pedí que alguien hablara en contra de alguien. Nunca me gustó, ni la vida sucia ni la política sucia. Que pude haber cometido errores, seguro.
-¿Cuál es el mayor error que cometió?
-Qué sé yo... Pasa que eso... errores personales, equivocaciones... es parte de la vida. Los más grandes santos de la historia fueron primero grandes pecadores.
-Sucede que usted estaba en una posición muy cercana al máximo poder, donde se manejan muchos secretos importantes. Algunos de estos secretos están saliendo a la luz, por ejemplo el tema de los sobresueldos que se pagaban a los funcionarios. Según Oscar Camilión, ministro de Defensa de Menem, eran de 30 mil dólares. ¿Usted cobraba sobresueldo?
-Es un tema sobre el que hay que preguntarle a Camilión. Yo cobraba lo que me pagaba la Presidencia de la Nación de acuerdo con los recibos. Eso es todo lo que digo. No me corresponde a mí hablar de este tema. Es la justicia la que tiene que investigar.
-¿Niega que existían los sobresueldos?
-No era mi tema, mi tema era la gestión. Yo me pasé diez años o más, 15 años quizá, trabajando 20 horas por día, a eso me dedicaba.
-Bueno, ¿y cuánto ganaba por esas 20 horas por día?
-Ganaba diez mil y pico de pesos, que era lo que se pagaba por recibo.
-¿Y ni un peso más?
-Me preguntó cuánto ganaba, le contesté.
-¿Tiene cuenta en Suiza?
-Eso es otra historia... Yo creo que lo ideal sería hacer cosas que sirvan para construir. A mí me gustaría, quizás, que todos pudieran ser investigados como he sido yo, así que eso también termina esta discusión.
-Pero no me contestó si tiene cuenta en Suiza o no.
-No tengo interés en contestar.
-¿Cómo es actualmente la relación del menemismo con el gobierno de Kirchner?
-Tengo conocidos, gente que aprecio mucho en el Gobierno, pero no sé si hay una relación formal, por lo menos de parte mía.
-¿Qué le enseñó el poder?
-Que no dura para siempre.
El perfil
Político y geólogo
Alberto Kohan fue secretario general de la presidencia durante ambos mandatos de Carlos Menem, de quien es un estrecho colaborador desde 1973, cuando se conocieron en La Rioja, provincia en la que Kohan trabajaba como geólogo.
Investigado
Importante negociador político del menemismo, sobre él recayeron sospechas de corrupción y fue interrogado por jueces que investigaron diversos casos, como el de lavado de dinero por parte del Banco BCCI y el tráfico de armas a Croacia y Ecuador.





