
Cartas de lectores
Estos son los títulos de las cartas de lectores publicadas hoy en La Nación: Falta capacidad. Requieren idoneidad. Quiere hacer justicia. En defensa de los ORT. Pide por la gente común. Para mejorar el tránsito. Apoyo a las buenas ideas.
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Falta capacidad
Señor Director:
“Hace tiempo que los medios se dedican a informarnos de lo que nos cuestan los políticos. Muestran cuadros en los que aparecen comparaciones con Estados o provincias de países del Primer Mundo en honestidad, respeto por la gente, responsabilidad y vergüenza. Lo que se puede apreciar en las comparaciones es indignante. Se indican poblaciones, cantidad de representantes, lo que cuestan al Estado y el PBI. Comparar Formosa con Baviera es más de lo que una persona, con un mínimo de dignidad, puede soportar.
“Sólo ahora algunos políticos hablan de ciertas reformas que nunca se van a lograr porque los que deben sancionarlas son de una ambición ilimitada y no son dignos de llamarse representantes nuestros. Es un agravio, es una ofensa, es una iniquidad que pretenden ocultar con mentiras en las que un pueblo hastiado ya no cree más.
“Hay pueblos que se sienten libres aun con un ejército de ocupación en su territorio. Y lo son porque tienen dignidad. Los pueblos checoslovacos, húngaros y holandeses han sido y son algunos de los ejemplos de esa heroicidad ciudadana.
“Los argentinos vamos perdiendo, en un ya largo camino, jirones de nuestra dignidad, de nuestro orgullo alicaído, de nuestra identidad. El camino es tiempo y con él perdemos la juventud, las energías, la vida misma, en una pelea estúpida en defensa de ideologías partidarias, pastoreados por peleles con cencerros electrónicos, en lugar de pensar en nuestro prójimo más próximo.
“Muchos dicen que a los políticos los elige el pueblo. Entonces algunos pueden pensar que no sobran políticos, sino que falta capacidad, solidaridad y vergüenza.”
Juan Carlos Monasterio
Terrero 1153
San Isidro (Bs. As.)
Requieren idoneidad
Señor Director:
“Siguiendo la interesante saga de la venta de armas, leo que el señor Luis Sarlenga, a manera de exculpación, sostiene que nada podría haber él tenido que ver con la trama puesto que nada entiende de armas.
“Sin querer ocupar lugares ajenos, pertenecientes a sociólogos, analistas políticos y, en fin, opinólogos de toda laya, pregunto:
“¿No hallaremos aquí una explicación de las penurias que atravesamos?
“Si nada sabe el señor Sarlenga de armas, sobre lo que no dudo, ¿qué hacía dirigiendo Fabricaciones Militares? ¿Quién lo propuso? Quién lo designó?
“¿No será hora de que los cargos públicos requieran idoneidad y que dejen de repartirse como un botín mal habido?”
Luis Wuhl
luisw@fibertel.com.ar
Quiere hacer justicia
Señor Director:
“Le escribo la presente con el fin de intentar hacer algo de justicia, luego de la carta del señor José María Videla del Mazo publicada en esta sección el 6 del actual, referente a la atención recibida en el Hospital Santa Lucía.
“Desde hace tres años vivo en Estados Unidos. En una de mis visitas a la Argentina, por haber perdido las gotas con las que trato mi glaucoma concurrí al citado hospital para mi atención. Lo que encontré fue un grupo de profesionales excelentes, con limitados recursos y que brindan a un sinfín de personas con escasos o inexistentes recursos un servicio superlativo y gratuito. Fue tal mi sorpresa que me sentí indigno de hacer uso de algo que consideraba vital para tanta gente necesitada. No encontraba la forma de retribuir adecuadamente y de acuerdo con mis posibilidades por todo eso, aun antes de haber visto a un médico. Sentí orgullo como argentino de tener un centro como el Hospital Santa Lucía.
“El señor Videla del Mazo debió haber molestado a «cualquiera de sus amigos oculistas» en lugar de intentar culpar a aquellos que tienen como únicos amigos la marginación y la pobreza por su propia «imprevisión». Lo invitaría a concurrir a alguna clínica privada o intentar hacer lo mismo en otro país para ver si después de pagar los cuantiosos honorarios y recibir una atención mecanicista, escribe una carta de semejante tenor. O le pediría que hablara con toda esa gente que vuelve a ver o conserva su visión gracias a la incansable acción del personal del Hospital Santa Lucía.
“Sea ésta mi sincera acción de justicia y mi homenaje a todos ellos.”
Ricardo Buderacky
Boca Raton, FL, EE.UU.
DNI 22.432.964
En defensa de los ORT
Señor Director:
“Deseo responder a la carta del sábado 19 del actual del señor Tomás Casaubón, a quien recuerdo como un excelente alumno de filosofía en mi paso por la Universidad. Casaubón lamenta que una alumna de los Institutos ORT tenga que leer para su clase de lengua «La vida de Galilei», de Bertolt Brecht. Como advierto cierto desconocimiento de Casaubón acerca de ORT y de la obra de Brecht que tienden a asociar contenidos «marxistas disolventes» en una institución educativa argentina, me permito señalar lo siguiente.
“1) Ort es una organización educativa mundial de origen judío, de gran prestigio, que nació en 1880 en la Rusia zarista. Luego de la Revolución Rusa trasladó su sede principal a Berlín, desde donde cumplió una tarea heroica estableciendo talleres de enseñanza en campos de concentración durante la dictadura de Hitler. La organización fue expulsada de la Unión Soviética al llegar Stalin al poder y sólo pudo volver a establecerse en Rusia luego de la caída del comunismo. Desde 1936 brinda educación en la Argentina. Si bien la organización es de origen judío y si bien no pertenezco a esta institución, conozco numerosos docentes, directivos y alumnos de los más diversos orígenes étnicos y religiosos que comparten el proyecto educativo de los Ort con entusiasmo.
“2) Seguramente, el compromiso político de Bertolt Brecht se puede analizar críticamente desde múltiples perspectivas. Sin embargo, como dramaturgo fue uno de los autores más renovadores del siglo. «La vida de Galilei» es una de las obras de mayor valor estético de Brecht y fue escrita justamente mientras el nazismo estaba en el auge del poder.
“Lejos de la censura que propone Casaubón, felicito al (o a la) docente de lengua que ha difundido a Bertolt Brecht como libro de texto y también a los Institutos ORT por su visión plural, vanguardista y de excelencia que son un soplo de aire renovador en nuestra decadente educación argentina.”
Juan Antonio Lázara
Lic. en Letras
juanlazara@hotmail.com
Pide por la gente común
Señor Director:
“Los jugadores de fútbol hicieron huelga y lograron movilizar al Gobierno, a la oposición y a todos los dirigentes políticos que se mostraron desesperados por figurar en la búsqueda de la solución al problema que nos había dejado sin la «pasión de multitudes». Mientras tanto, todos los días, cientos de miles de desconocidos comerciantes, profesionales, empleados, trabajadores y amas de casa luchan trágicamente con el «día a día» que, lamentablemente, cada día se presenta más negro en la Argentina.
“Ojalá, algún día, la misma celeridad que los dirigentes tuvieron para solucionar el problema del fútbol la tengan para toda la gente común. Por ahora sigue siendo «pan y circo» y muy pronto no nos va a quedar ni el pan.”
Fernando Bustelo
DNI 13.132.863
Para mejorar el tránsito
Señor Director:
“El artículo publicado en La Nacion el 16 del actual, «El difícil idilio de los italianos con los automóviles», se aplica perfectamente a nosotros y, en particular, a nuestra ciudad, que sufre las consecuencias de un tránsito calificado como caótico.
“Por un lado se desalienta el ingreso en el macrocentro, el microcentro y, dentro de poco, se desalentará directamente el ingreso en la ciudad. Y por otro lado se incentiva la compra de automóviles –como en Italia–, que a posteriori agravarán ese caótico tránsito.
“No es un problema menor. Es –por el contrario– uno de los graves problemas de la ciudad que, junto con otros, agobian al ciudadano.
“La solución requerirá decisión política, sabiduría y altas dosis de educación ciudadana, esto es, aceptar las limitaciones que impone la convivencia.
“Si respetáramos las reglamentaciones vigentes, como el horario de carga y descarga de mercaderías, las restricciones al estacionamiento, las velocidades máximas, los carriles exclusivos, las señales de tránsito –en particular los semáforos–, y si tuviéramos los mecanismos de sanción a los transgresores, el tránsito en la ciudad mejoraría sustancialmente.”
José Ramón Miranda
Ingeniero civil
Pte. Comisión Area
Metropolitana del Centro
Argentino de Ingenieros
jopomir@ciudad.com.ar
Apoyo a las buenas ideas
Señor Director:
“Estamos muy acostumbrados a criticar, a condenar y a protestar.
“Si la energía dedicada a ello se destinara a elaborar propuestas, es previsible que nuestra situación país cambiaría drásticamente.
“Quizá sea demasiado pedir que todos elaboráramos propuestas, pero al menos podríamos ser más entusiastas para apoyar las buenas propuestas elaboradas por otros.
“Ejemplo. El gobernador de la provincia de San Juan, Alfredo Avelín, propuso la reducción de dietas de legisladores y de sueldos descomunales de funcionarios como primer paso para la reducción del costo de la política en la Argentina. El segundo paso sería la eliminación de cargos electivos.
“Aníbal Ibarra se adelantó y decidió poner esto en marcha en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
“¿No merecen estas propuestas y medidas todo nuestro apoyo?
“¿Por qué no se elevan voces de apoyo a estas ideas? ¿Por qué no hay manifestaciones públicas y marchas de adhesión para presionar a los legisladores? ¿Es que solamente podemos manifestarnos en contra de algo?
“Una frase atribuida a Goethe es: «Si dices de una cosa mala que es mala, has dicho algo; si dices de una cosa buena que es buena, has dicho muchísimo».
“Me permito afirmar que las ideas de Alfredo Avelín y de Aníbal Ibarra son excelentes, y pido un apoyo entusiasta y concreto para las mismas.”
José Deym
deym@velocom.com.ar




