Cartas de lectores
Zapatero y Kirchner. Servicio militar. Banco y jubilados. Crisis educativa. Librepensador.
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Zapatero y Kirchner
Señor Director:
"José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del gobierno de España, pretendió, hace unos meses, convencer a la dirección de la Unión Europea para que ésta procediera a la revisión de la posición contraria a la tiranía cubana que ha adoptado esa organización, lo que le acarreó el tajante y merecido rechazo de ésta.
"Por otro lado, es de destacar que, en parangón con Rodríguez Zapatero, cuya figura sufrió menoscabo por esa fallida intervención para proteger a Castro, el presidente Kirchner, a raíz de un pedido dirigido a Cuba, en este caso, perjudicó aún más que el otro su imagen, al soportar sin quejas, mansamente, el rechazo del gobierno «amigo» de Cuba al nuestro respecto del «permiso de salida» de la gran cárcel-isla, a favor de la doctora Hilda Molina, quien deseaba visitar a su hijo, a quien no ve desde hace 11 años, y a sus nietos, residentes en la Argentina.
"El socialista español, por su parte, no cejó en su empeño y así, a título de ofrenda y de señuelo presentados a los países de Europa, tramitó y alcanzó algunas libertades –provisionales, temporarias– de unos pocos disidentes, condenados, sólo por serlo, a durísimas penas de veinte o más años de encarcelamiento. Ocurrió, entonces, que las autoridades argentinas pidieron al canciller Moratinos la intercesión española por el permiso de salida de la mencionada doctora Molina, además de lo cual el gobierno argentino efectuó otras nuevas y arduas gestiones diplomáticas con Cuba, y el propio Kirchner escribió al tirano del Caribe una «conmovedora» carta personal insistiendo sobre el tema. Se dice que ahora Kirchner se siente molesto y fastidiado por la insensibilidad de Castro, aunque en verdad se resiente por sentir el maltrato del amigo al que ha prestado importantes servicios.
"Visto lo anterior, ¿recién alcanzó a advertir nuestro presidente que el gran déspota cubano no tuvo reparos, hace unos meses, en afirmar el peso de su superioridad al negarle a aquél la posibilidad de que pudiera procurarse réditos políticos, de haber habido la autorización del viaje de la doctora Molina? Aunque también puede plantearse, con diferente enfoque o como complementario del anterior, lo siguiente: ¿no se dio cuenta, Kirchner, de que estaba comprometiendo al mismo Castro al solicitar remedio a una situación de incumplimiento de los derechos de las personas en Cuba?
"Pero lo que más importa es lo que concierne a preguntarse y responder, con base en los datos referidos: ¿no son acaso suficientes esos ejemplos para que los gobiernos de España y de la Argentina tengan bajo sospecha al gobierno de Cuba por violación de los derechos humanos? ¡Claro que sí! Lo que viene a representar que existe, a lo menos, mérito bastante para llevar a cabo en las islas cubanas la inspección in situ que los EE.UU. y otros países democráticos del mundo reclaman y que Zapatero y Kirchner se niegan a aceptar. ¿Puede llamárselos a los nombrados defensores de los derechos humanos?"
Servicio militar
Señor Director:
"Muchos estarán en desacuerdo con esta idea, recordando las causas que provocaron su abolición, pero creo que abolir la «conscripción» fue y es un desacierto. No se pensó en los hacheros del monte, pastores de valles y quebradas, mineros de nuestra montaña, campesinos y analfabetos, que no conocen bicicletas, agua corriente, luz eléctrica, televisión, distintas clases de armas, instrucción, cívica y moral, religiosa, el amor a la Patria. Muchos encontraron allí nuevas y mejores posibilidades de vida, desde allí se encaminaron en libertad, a la gran aventura del progreso personal, y allí aprendieron a conocerse a sí mismos.
"No se pensó en el peón rural, empleados y estudiantes. En el servicio militar, el joven montaráz y el joven universitario conocieron lo que es patria, bandera, himno, disciplina, honor y orgullo de ser argentino. Se hacían hombres.
"Hoy nuestra juventud desorientada, desalentada, sin rumbos, en permanente riesgo de vida, por sus malos hábitos, costumbres y vicios, necesita esperar, como muchos esperamos, ese llamado a servir a la Patria.
"De existir el servicio militar obligatorio, muchachos y chicas, andarían al trote, fatigados, quizá con hambre, quemándose bajo el sol... pero libres. Sin embargo, lamentablemente, algunos están hacinados en una celda, sufriendo, padeciendo, sus equivocaciones de vida. Otros han optado por los cortes de ruta y calles, obstruyendo el trabajo de quienes posibilitan educación, seguridad y asistencia social, bebiendo, fumando, dejando pasar el tiempo, que es oro.
"¿Cuánto cuesta devolver al Ejército Argentino, Armada y Aeronáutica esa función vital de instrucción y disciplina, para devolver a nuestra patria su lozanía y juventud, que vuelva a preparar al joven no para la guerra y la violencia, sino para la paz? Cueste lo que cueste, vale la pena invertir."
Banco y jubilados
Señor Director:
"Me dirijo a usted para hacer notar la agraviante situación por la que atraviesan aquellos jubilados y pensionados (amén de otros usuarios) que cobran sus haberes en la sucursal del Banco Ciudad de Buenos Aires, cita en La Pampa 2475 de esta Capital.
"Desde hace unos meses vengo notando largas colas y eternas esperas en esa sucursal (producto, según he podido recabar, de una excesiva, incomprensible e inhumana concentración de personas del sector pasivo que deben acudir allí y que, por otra parte, provienen de otros barrios). Dicho banco posee, según sé, diversas sucursales distribuidas en otras zonas de Capital o sea que no sería imposible que estas personas pudieran cobrar sus haberes más cerca de sus respectivos domicilios
"Sin embargo, el banco las atiende en la sucursal a que hago mención y en otra a unas pocas cuadras de allí, sobre Cabildo. ¿Será que le faltan recursos humanos para enfrentar debidamente dicha situación o es simple negligencia? ¡Total, para qué molestarse demasiado con los que parecieran importar menos!"
Crisis educativa
Señor Director:
"Deseo felicitarlo por las seis notas recientemente publicadas en vuestro diario, sobre «Cómo revertir la crisis de la educación».
"Asimismo, como contribución a este tema, le hago llegar el resumen de las principales propuestas que la Unión Industrial Argentina envió a los candidatos a presidente de la Nación en diciembre de 2002 en el documento titulado «La UIA alerta: la educación está en peligro» y del que extraigo los siguientes párrafos:
"«La educación básica es una obligación que impone el Estado a sus ciudadanos, para lograr una sociedad mejor. Es necesario que el Estado controle que ello se cumpla tanto en la presencia de los jóvenes en la escuela como en la calidad impartida. Para lograr la presencia de los jóvenes en la escuela, debe el Estado supeditar los subsidios y planes sociales a la obligación de los padres de enviar a sus hijos a la escuela. En lo relativo a la calidad de la educación impartida, la evaluación debidamente realizada del proceso educativo y del resultado del mismo, o sea, la real preparación de los jóvenes para la vida, la responsabilidad cívica y social, y su inserción en el mundo laboral, debe ser el eje central para los acuerdos de mejora en las instituciones educativas, debiendo el Estado controlar el resultado utilizando los estímulos y las correcciones para inducir al cumplimiento. Por ende, debemos:
"«a) Establecer una buena educación básica, debidamente evaluada en su calidad y con estímulos y correcciones que verdaderamente incentiven la calidad.
"«b) Evaluar el nivel de conocimientos de los alumnos que salen de la escuela. Mientras no logren un cierto nivel no pueden concurrir a la educación pública universitaria superior. Mientras se logra un nivel de calidad en la escuela se brindará apoyo a quienes se hayan perjudicado por la baja calidad.
"«c) Evaluar las universidades no sólo en la calidad de su proceso, sino en sus resultados que se trasuntan en la calidad de la preparación de los jóvenes, su contribución a la sociedad y su inserción en el mundo social y laboral.
"«d) Aumentar el crédito fiscal a los valores que anteriormente tenía.»"
Librepensador
Señor Director:
"Un librepensador ante la retrospectiva de León Ferrari. Librepensador es aquel que no reconoce límites a su libertad de pensar, ni tampoco los impone a la libertad de su prójimo.
"Si creemos que el ámbito de las libertades es finito, como ocurre con los doctrinarios, los librepensadores se baten entre sí por una porción de ese espacio. Para los que por el contrario creemos que ese ámbito es infinito y que ello es la causa del progreso humano, los librepensadores no combaten por un espacio, sino que lo van creando y aumentando sin cesar. Dentro de ese mismo espacio de libertad están el camino de la fe y el de la incredulidad, el de la observancia y el de la irreverencia.
"La libertad y la fe no son antitéticos. Lo contrario de libertad es la falta de libertad. Ante la retrospectiva del artista León Ferrari cada librepensador pudo sentir desde un gran placer hasta un extremo disgusto, pues ello se inscribe dentro del ámbito de su libertad de pensar y de sentir. Pero aun sintiendo disgusto, por profundo que sea, un librepensador no pretende cercenar el derecho a que León Ferrari muestre su obra, a que el Centro Cultural Recoleta lo acoja, a que quien desee visitar la retrospectiva lo haga. Y también respeta que aquel que esté a disgusto lo exprese civilizadamente, si fuera posible con un arte de sentido contrario para que el contrapunto se dé utilizando los mismos medios.
"Todo ello dicho con la convicción del valor absoluto de un ámbito de libertad en continua expansión, garantía tanto de la expresión cultural y de las ideas sin censura como de las prácticas religiosas de cualquier signo sin exclusión. Partiendo del imperativo categórico de Kant, no debemos hacer con el prójimo lo que no nos gusta que nos hagan a nosotros: que nos tapen la boca, nos ocluyan los oídos o nos cieguen los ojos, sea para crear como para creer. Cuanto más discutamos, más oigamos y más veamos mejor seremos."



