
Cartas de lectores
Cumbre americana. ¿Quién gobierna?. Caperucita Roja. El tren espectral. Opinión. Lavado de veredas. Hospital Naval. Archivo judicial
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Cumbre americana
Señor Director:
"Importante el editorial de LA NACION del 16 del actual: «La ONU y el medio ambiente», en donde se señala que es fundamental entender que la reducción de la pobreza es más creíble si se acompaña de esfuerzos por la conservación de los recursos naturales.
"La próxima declaración de la Cumbre de las Américas se orientará a la erradicación de la pobreza y del hambre, y a la creación de empleo, pero no debe omitir la preservación de la calidad del ambiente, que es una necesidad, un derecho y un deber, el primero de los derechos humanos a respetar, el derecho a la vida, sin la cual no tienen razón de ser los demás.
"Objetivo de la integración ambiental es la cooperación para el ejercicio del derecho a la supervivencia, la salvaguardia de la salud, el desarrollo armónico, sustentable y sostenible de la región, institucionalizar una responsabilidad colectiva homologando entre los países sus sistemas sanitarios vegetal y animal, en una alianza continental sanitaria para el logro de la seguridad alimentaria por la erradicación de males como el de la «vaca loca», aftosa, influenza aviaria, roya, peste porcina. Aunar esfuerzos para controlar la contaminación del agua, como la utilización racional y óptima de las cuencas hidrográficas internacionales y consultas previas para la construcción de presas y emprendimientos industriales, el tratamiento de las inundaciones transfronterizas y la sanidad de los recursos naturales compartidos, y determinar niveles reconocidos y aceptables de contaminación."
¿Quién gobierna?
Señor Director:
"El 18 de este mes, un medio de prensa cercano al oficialismo nos informaba que la actual senadora por Santa Cruz y candidata a la Cámara alta por la provincia de Buenos Aires habría «rechazado de plano y volteado el acuerdo» entre el Vaticano y la República Argentina, que prudente y silenciosamente venían trabajando las cancillerías de ambos Estados, para dar solución al caso de monseñor Baseotto, quien había despertado las iras del Gobierno por su férrea defensa de la vida.
"Fiel a su estilo confrontativo y desprovisto de mesura, la primera dama ha dado muestras palpables de que no sabe, no puede y no quiere surcar el camino que necesita nuestro país para alcanzar la reconciliación. Las trágicas heridas abiertas en un pasado de desencuentros exigen de los actuales políticos una profunda apertura al diálogo, que con humildad nos permitan consensuar las soluciones concretas a los problemas sociales de nuestro pueblo.
"Cegada por el resentimiento a todo lo que viste sotana o uniforme, Cristina de Kirchner no ha podido internalizar los ricos matices que conforman una sana convivencia en democracia. Su ideología setentista y su soberbia no le permiten reconocer sus errores... porque no tengo duda de que en el fondo de su conciencia el matrimonio presidencial sabe que en el caso Baseotto se está equivocando.
"Lo que sorprende en esta trágica comedia es el papel que juega la esposa del Presidente. Mientras el primer mandatario se encarga de la campaña política de su cónyuge, parecería ser que es su esposa la que ostenta la banda presidencial.
"No dejemos que en octubre gane el odio y la frustración. Hagamos entre todos que las próximas elecciones legislativas se constituyan en la tumba del odio montonero y en la cuna que proyecte el nacimiento de una nueva Argentina de cara a un futuro mejor."
Caperucita Roja
Señor Director:
"Quienes amamos la naturaleza y las manifestaciones artísticas, solemos caminar por las plazas de Buenos Aires admirando sus árboles y sus esculturas.
"En la plaza Sicilia, ubicada entre el parque 3 de Febrero y la plaza Alemania, podemos ver una muestra de la desidia que impera en la sociedad y sus gobernantes respecto del cuidado de nuestro patrimonio. Además de encontrarnos con un lago sucio tenemos una casa para guardaparques tomada por familias sin techo que nos brindan un espectáculo muy autóctono de asados y ropa colgada al sol, para maravilla del turismo que pasea por allí. Y como si esto fuera poco, sobre la avenida Sarmiento, la estatua de Caperucita Roja y su lobo, hecha por un escultor francés, se encuentra dejada a su suerte y podemos admirarla con su lobo pintado de rosa.
"¡Qué tristeza ver que nadie se conmueve ante estas aberraciones!"
El tren espectral
Señor Director:
"Hoy, al cruzar las vías en Hurlingham del ex ferrocarril Pacífico (de Buenos Aires al Pacífico), luego ex San Martín, sus dos primeros, hermosos y lógicos nombres y ahora Ugofe SA Línea San Martín, una vez más varias personas y yo tuvimos el desagradable espectáculo de observar el paso a gran velocidad del llamado «tren de los cartoneros», una vergüenza argentina, con gente necesitada llevada en destartalados vagones, que son sucios trastos viejos, peor que hacienda.
"No pude menos que recordar cuando en las mismas vías pasaba El Libertador a Mendoza, con coches dormitorios, coche cine y comedor, y pensé: «¿Qué nos ha pasado. ¿Quién nos privó de nuestros ferrocarriles, orgullo de los argentinos? ¿Quién de nuestro petróleo, de nuestras líneas aéreas y marítimas, quién cerró nuestras fábricas y condenó a esta gente a buscar cartones, qué falsos estadistas prefirieron regalar nuestras riquezas antes que modernizarlas y hacerlas rentables, quién inició el robo sistemático a las cajas de jubilaciones, condenando a la miseria a millones de argentinos? Y sobre todo, ¿quién degradó la educación, nuestro gran orgullo? ¿Es tan difícil saberlo? Mientras pase el tren de los cartoneros ante los ojos espantados de la gente, seguiremos pensando que todo está igual, que nos han robado lo mejor que teníamos y ahora nos siguen mintiendo."
Opinión
Señor Director:
"El 18/9 me encontré en su diario con un artículo editorial prejuicioso y desinformado acerca de una iniciativa que presenté en el Senado de la Nación cuya única finalidad es asegurar un trato justo a las mujeres que integran parejas de hecho.
"LA NACION, como los demás medios de información, analiza constantemente el tema, que no es un fenómeno marginal sino una tendencia masiva, creciente, mundial; un cambio cultural que exige respuestas, en cumplimiento de la obligación política de asegurar trato justo a todos los ciudadanos, sean cuales fueren los cambios de la realidad, que en el tema en cuestión ya es otra, y no la que eventualmente querríamos que fuera.
"En muchas sociedades las relaciones de hecho son comparables en número al matrimonio, y es fácil advertir en las estadísticas oficiales que también en nuestro país son una realidad en expansión. De acuerdo con el último censo, estamos considerando 3.970.612 argentinos viviendo en uniones consensuales.
"De hecho, no sólo los gobiernos sino algunas de las religiones importantes -al menos en los países donde rigen la democracia y el Estado de Derecho- discuten el tema advirtiendo, precisamente, la necesidad de definir las consecuencias de esta elección de millones de personas que no por novedosa o individualista puede eximirlas de obligaciones mutuas.
"De todos modos, afinando la lectura, se hace evidente que el verdadero problema de su editorialista no es mi proyecto sino la realidad, que no le gusta: parece claro que se trata de un varón, apegado a las formalidades, cuya verdadera preocupación es el cambio de las costumbres y no la necesidad de entender las responsabilidades que plantean estas nuevas formas de relación, como se manifiesta ya desde el título: «matrimonio y concubinato», o, ya en el texto, el «compromiso concubinario», confrontaciones semánticas que definen las ideas del autor y me eximen de explicaciones.
"Mi propuesta no infiltra, como abusivamente me atribuye su diario, un complot contra el matrimonio (entre otras cosas porque estoy felizmente casada), sino que busca enfrentar responsablemente la necesidad de no permitir que estas relaciones de hecho amplíen -con la coartada de las nuevas formas- las desventajas de tantas mujeres que son y seguirán siendo por mucho tiempo la parte débil de la relación -sean cuales fueren sus características-, como demuestra sobradamente la realidad de tantas esposas y madres supuestamente amparadas por las leyes del matrimonio y «el derecho romano», en especial cuando llega la fatídica hora de eventuales divorcios y reclamos alimentarios.
"En síntesis, creo que en el fondo se trata de buena fe, ejercida por encima de los prejuicios, tal como lo entienden juristas, legisladores e instituciones en tantos países del mundo que han sentido y sienten la responsabilidad de dar respuesta adecuada a estas nuevas formas de lo mismo; es el caso de Francia - a través del reconocimiento del «pacto civil de solidaridad» y el concubinato-, Nueva Gales del Sur, Australia y varios países latinoamericanos: Paraguay, Colombia, Bolivia, Perú, Venezuela, en tanto que Brasil los reconoce en su Constitución y México lo hace por estados.
"Sin perjuicio, si me permite, de una simple reflexión final: si la evolución de las costumbres impusiera las relaciones de hecho como ampliamente mayoritarias, sería insensato llegar a ese momento sin haber entendido, atendido y legislado adecuadamente y a tiempo.
"Salvo que estemos convencidos de que alcanzará con la amenaza de las penas del infierno para enmendar a los abusadores."
N. de la R.: los concubinatos son uniones de hecho no regladas, que se basan en la libertad y que no suponen una voluntad de compromiso proyectada hacia el futuro. Están constituidas, justamente, por personas que no desean entablar un vínculo jurídico. El afán de imponerles compulsivamente ese vínculo avasalla la libertad de conciencia de los integrantes de la pareja y los convierte en cónyuges contra su voluntad.
Lavado de veredas
Señor Director:
"Con relación a la carta enviada por el señor Mario Ernesto Lubo, cuyo contenido comparto, quisiera hacer el siguiente agregado, y es que con el criterio por él expuesto se lograría una mejor conservación de las veredas, ya que hoy presentan una apariencia limpia pero en su mayoría rotas por efecto de un lavado continuo."
Hospital Naval
Señor Director:
"Por medio de su diario quiero agradecer profundamente al staff del Hospital Naval Pedro Mallo los esfuerzos realizados en procura de aliviar la precaria situación de salud de mi padre.
"Una fulminante enfermedad culminó un proceso de cincuenta días con su fallecimiento. Sabiendo desde el primer momento la desesperante situación, médicos, enfermeros y auxiliares de salud de ese hospital han ido mucho más allá de su deber profesional e hicieron posible que mi padre nos abandonara sin sufrimientos físicos ni tampoco psíquicos. En todo momento lo cuidaron a él y, también, a nosotros, sus familiares. Nuestro eterno agradecimiento a todos y, en particular, a la doctora Blua, al doctor Salvador y a la doctora Gutiérrez."
Archivo judicial
Señor Director:
"Me placería mucho que alguien alguna vez se ocupara en resolver el problema del edificio del Archivo General de la Nación, porque el actual no sirve desde hace décadas para conservar la documentación histórica que numerosas instituciones del Estado -entre ellas el Archivo General del Poder Judicial de la Nación- deben periódicamente remitirle."
A los lectores
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