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7 de julio de 2020  • 00:05

Dinámica peronista

El peronismo suele desconcertar a los analistas políticos, porque es imposible de definir. Su nombre constituye una marca, como las que tienen los productos, que le permite suponer a quien lo elige (el votante) lo que obtendría por su decisión. Sin embargo, a pesar de que esa marca permanece inmutable, el contenido nunca es lo que ha sido. De derecha o de izquierda, progresista o liberal, hemos conocido distintas variantes autodefinidas como peronismo, y todas distintas.

Si para intentar definirlo uno trata de buscar ciertos aspectos que se mantengan estables a través del tiempo, el único que perdura es su dinámica interna, que termina siendo su identidad inmutable. Así como las empresas forman uniones transitorias con un objetivo concreto (UTE), el peronismo reúne intereses particulares con el fin de conseguir, administrar y repartir el poder, constituyendo una unión transitoria de intereses (UTI). Por lo tanto, cuando circunstancialmente se pierde ese aglutinante, sus elementos constitutivos se disgregan y reordenan en otra variante. Esta dinámica es útil para entender su funcionamiento y forma de gobernar.

Hugo H. Campanelli

DNI 13.394.695

Labor social

El inusitado panorama provocado por la actual pandemia afecta a todos los sectores productivos y del ámbito de la labor social de nuestro país y del mundo. La Sociedad Damas de la Misericordia no es ajena a esta grave situación. Fundada en 1872, bajo la presidencia de Sarmiento, con el fin de asistir a mujeres, niñas, adolescentes carenciadas y ancianas desprotegidas, nuestra institución creció gracias al apoyo de la comunidad y de las autoridades de gobierno nacional y municipal. Pasamos así por la gripe española, el cólera, la gripe A y tantas otras crisis. Hoy nos desafía el Covid-19, y nos encuentra, como en ese entonces, trabajando por las mujeres de nuestra patria en dos etapas fundamentales de su vida, la niñez y la ancianidad. No somos una organización empresaria, pero damos trabajo a más de 230 personas; es por ello que, ante la enorme merma de nuestros ingresos con los que sostenemos nuestros hogares, apelamos al gobierno nacional para, que al igual que a las empresas, también se nos otorgue la ayuda estatal (ATP) para poder pagar los sueldos y cargas sociales de nuestros empleados, actores esenciales en el sostenimiento de la obra. Tal como ocurrió en nuestros inicios, hace más de 100 años, necesitamos hoy del Estado para poder seguir cumpliendo nuestro rol social de velar por los menos protegidos y que hoy tiene para nosotros el rostro de cada una de las 110 niñas y de las 55 señoras de nuestros hogares. Confiamos en el sentido de equidad en cuanto a los subsidios que, en este estado de excepción, otorgan nuestros gobernantes.

Angélica Riglos de Gowland

Presidenta Sociedad Damas de la Misericordia

comision@socmisericordia.org.ar

Arbolitos

En este momento de cuarentena en el AMBA, en el que se vuelve a las restricciones de la faz primera (resumidas en el "quedate en casa"), los arbolitos, que han seguido con su cometido de compra y venta de divisas en el radio céntrico, ¿son servicios esenciales?

Arnoldo Krawicki

DNI 4.420.123

Gerontofóbicos

¿En que nos hemos convertido? ¿Son invisibles las personas mayores? ¿Somos una sociedad que, con el corazón congelado, guarda bajo la alfombra sus derechos? Es tiempo de pensar y decidir si les seguiremos sacando a nuestros mayores la condición de individuos. Me pregunto, ¿por qué nadie habla? ¿Y a qué se deben tantas voces en silencio, o silenciadas? Debemos preguntarnos cuándo habrá comenzado esta actitud frente a ellos. La postergación, la marginalidad, el olvido, son un límite tan delgado que parece desprecio. Las noticias últimamente los convierten solo en un número y en una condición recurrente, en viejos y enfermos. Se los muestra amontonados y dolientes en los centros que los agrupan, y cuanto mayor es la desigualdad social, más dantesca la escena. No es la pandemia, la pandemia viene a mostrarnos lo que somos. En verdad, somos el virus. Esta sociedad se ha convertido en gerontofóbica, y con un marcado acento de conductas "viejistas". La enfermedad no es patrimonio exclusivo de la vejez, como no lo es la salud de la juventud. Muchas personas de la cuarta edad incluso están activas y cumplen muchas tareas. El mundo envejece. Un fenómeno único en la historia de la humanidad, en el que hoy podemos ver cómo conviven varias generaciones. Habrá en el mundo más octogenarios y nonagenarios. Entonces, ¿qué hacemos con nuestros viejos? ¿Los descartamos? Les recuerdo que la Argentina ratificó la Convención Interamericana sobre la Protección de Derechos Humanos de las Personas Mayores.

Que la pandemia nos encuentre entonces recomponiendo políticas públicas y sociales, que no solo los incluyan, sino que apunten a reconocerlos. Un país civilizado trabaja unido para salvarse, no importa en qué parte de la recta de la vida se encuentre cada uno. Recuperemos el respeto y sobre todo el amor. Que seamos una sociedad con menos ganas de aparentar y más ganas de ser. Cuidemos a nuestros mayores.

Stella Maris Sorondo

DNI 14.534.084

Ley de alquileres

Quisiera referirme a la ley 27.551, de alquileres. Las experiencias del siglo pasado con el intervencionismo estatal en los contratos de locación -traducidas en una exponencial caída de inversiones durante años- no han sido tomadas en cuenta. Pero lo más grave es que por el artículo 6 de la ley 21.342 -artículo vigente- el Estado garantiza la libertad de contratación y el ejercicio regular de los derechos de los contratantes en las locaciones iniciadas o que se inicien a partir del 1º de enero de 1974 y se obliga a no alterar las condiciones pactadas entre locadores y locatarios. Añádase a ello que el Código Civil y Comercial en materia contractual es de aplicación supletoria (art. 962), y tendremos un exponente más de la inseguridad jurídica que caracteriza a la Argentina.

Eduardo Enrique Lambrechts

DNI 4.357.056

En la Red

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Cocinas de cocaína y vuelos clandestinos, las amenazas en la frontera caliente con Bolivia

"Eso pasa por la corrupción, porque no hay controles en las fronteras y tampoco, una ley migratoria"- Alejandro Latrónico

"Eliminar esa porquería de la Argentina, que envenena a los jóvenes"-Norma Marrazzo

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