De los lectores: cartas & e-mails

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22 de agosto de 2020  • 00:15

Que nos expliquen

Tanto esfuerzo en modificar la Justicia y tan poco para demostrarnos la inocencia de los procesados.

¿No tienen argumentos para aclarar y terminar con el asunto?

Jorge H. Cazenave

DNI 5.608.433

El día después

Las empresas del Estado han sido en la Argentina históricamente (y lo son actualmente) deficitarias, y requieren ayuda del Estado, o sea, de todos nosotros, para no quebrar. Los emprendimientos privados, desde un modesto kiosco hasta las grandes empresas como Arcor o Techint, generan trabajos productivos, pagan impuestos y ayudan a disminuir los déficits.

Con las medidas y las asociaciones políticas que el Gobierno favorece. ¿estamos contribuyendo al desarrollo económico o a perpetuar nuestra decadencia? ¿Estamos contribuyendo a disminuir los déficits que nos agobian o a aumentarlos? Después de la pandemia, ¿quiénes impulsarán la economía, las empresas y los organismos del Estado, que absorben recursos, o las empresas privadas que crean trabajos, ofrecen salarios y aportan impuestos?

Nuestro vecino y hermano Uruguay ha enviado un claro mensaje a los emprendedores, y está obteniendo resultados. ¿Podremos hacer lo mismo?

Alfredo Andreotti

xintetico@mac.com

Reforma de apuro

En el Himno Nacional cantamos que somos "provincias unidas". Cada una con su Poder Judicial, propio y soberano, con el objeto de impartir justicia a todo vecino allí radicado. Del total de juicios en la Argentina el Poder Judicial nacional interviene en menos del 8%, por lo que su reforma no soluciona los problemas que pudieren observarse en la Justicia del país en su totalidad. Importante será escuchar lo que dicen los representantes de las provincias en el Congreso Nacional, los colegios de abogados y los jueces. La reforma propuesta es inútil, a menos que sea para auxiliar de apuro a quienes hoy están procesados ante el juez natural, a quien el proyecto procura cambiar.

Nelson Pearson

nelpear@yahoo.com

Reclamo de Grabois

Me parece que el señor Grabois, en su cruce verbal con el señor Ruggieri, demuestra que no tiene muy claro (o no lo quiere tener) el cuestionamiento que hace a los que poseen un Audi. El reclamo a favor de los que no tienen pan ni techo se lo debe hacer a los políticos y sindicalistas, que se han llenado los bolsillos a costa de aquellos que él mismo defiende, al no darles educación ni formación para desarrollarse. Los ciudadanos que se manifestaron el 17 de agosto lo hicieron en busca de un país normal, donde se respeten las instituciones, haya seguridad jurídica y por el rechazo a la reforma de la Justicia. Respecto de esta última, lo único que hace falta es agilizarla y hacerla cumplir.

Mariano E. Correa

DNI 10.809.024

¿Ajuste neoliberal?

Quisiera referirme al término "ajuste neoliberal". En principio, creo necesario precisar que endeudarse para financiar gasto corriente o para infraestructura sin tener asegurada la capacidad de repago es, en el largo plazo, sumamente peligroso, por no decir una crisis asegurada. Los argentinos sabemos mucho de eso, más allá de que no aprendamos. No hace falta pasar por la Facultad de Ciencias Económicas para saber que una familia que financia con tarjeta el gasto mensual, se endeuda con cheques diferidos o préstamos algunas veces usurarios para la fiesta de 15 años de una hija, el aniversario de casados o las vacaciones soñadas, inevitablemente termina en un período de escasez y zozobra, con consecuencias legales, inhabilitaciones, disgusto familiar, etcétera.

Ajustar es adecuar los gastos a los ingresos, simplemente eso. No tiene connotación doctrinaria alguna. Gastar conforme a los ingresos es pura sensatez. Si no es posible aumentar los ingresos en forma genuina, el ajuste es una necesidad, ahí es donde se ve la mano del estadista, para decidir qué gastos eliminar, qué inversiones priorizar, cómo encaminamos la economía a un crecimiento sostenido.

Debemos aprender que para distribuir riqueza primero hay que crearla. Una imprenta produce papelitos, que se convierten en dinero solo cuando los respalda la producción de bienes y servicios.

Pedro Pablo Farías

DNI 11.4520.597

Privacidad

He leído con atención las consideraciones en torno al trabajo docente, alternando los modos de la virtualidad y la presencialidad. Creo que se necesitaría un anexo para incluir lo que se ha omitido. Somos productores de aquello que se ha dado en llamar "naturalizar". Es así como en el entramado general de la vida generamos acciones que sirven como patrones de referencia para la posteridad. En este sentido, quisiera pedir que tengamos sumo cuidado con el uso de la virtualidad en relación con la educación y la invasión de los espacios privados. Existen derechos que están pautados en la Constitución, como el derecho a la privacidad. De pronto, un imprevisto nos obligó a hacer de nuestros espacios familiares espacios educativos. A esto lo adaptamos a nuestra vida, lo cumplimos con responsabilidad y con toda la eficiencia que estuvo a nuestro alcance. Pusimos al límite nuestra capacidad de improvisación, creatividad, reconversión de las matrices áulicas tradicionales en espacios novedosos. Lo hicimos con la misma pasión, energía y devoción que sosteníamos día a día en nuestras aulas. Pero de aquí a permitir que, como en la distopía de Orwell, haya una cámara que nos vigile, a la que nosotros gentilmente le abrimos la puerta (videollamadas, Zoom, videos caseros) para que se meta en nuestros hogares y exponga nuestra privacidad, hay un paso abismal.

Todos los convenios marco leídos hasta ahora sobre el teletrabajo son ambiguos con respecto a esta problemática. La flexibilización de los límites los torna difusos. Quienes pretendan avanzar sobre nuestros derechos se refugiarán en esta ambigüedad. Sepamos que nuestras acciones marcan precedentes y que si no regulamos hoy esta tarea, mañana tendremos a los espacios virtuales conviviendo con nuestra cotidianeidad, amputándonos las relaciones familiares, anulando nuestro tiempo libre, exhibiendo la privacidad del hogar. Implícitamente se está entretejiendo un pacto de silencio del que podemos ser cómplices si no detenemos esta nueva renuncia a los derechos constituidos.

Graciela Jatib

gracielajatib@gmail.com

Empleados públicos

El hecho de que desde hace cinco meses numerosos empleados públicos dejaran de trabajar y de que todavía no se hayan reincorporado. ¿no es una demostración más de la sobredimensión del Estado y de que muchos de estos cargos posiblemente son innecesarios?

Diana Sobel

DNI 14.121.674

Actividad física

Los mayores de 60 años tendríamos que ser cuidados de verdad. Eso quiere decir que deberían dejarnos salir a caminar, poder jugar al golf o al tenis, actividades tan necesarias para mejorar nuestra psiquis y sacarnos de casa, donde moriremos de inacción y miedo. Estas son actividades sin peligro, dicho por los especialistas, que fortalecerían nuestros cuerpos, nuestras mentes y nos darían alegría, que fortalece nuestro sistema inmunológico. Un conocido científico argentino, el doctor Facundo Manes, está en desacuerdo con el encierro de quienes necesitan hacer ejercicios para su corazón, su cerebro, su espíritu, su glucosa, colesterol, etcétera. Se acaba de reglamentar el ejercicio de los deportes mencionados y nos han excluido. El martes pasado jugué al tenis en CABA y tenía reservado para hacerlo el viernes 21, pero me informaron desde el sitio On Depor, donde se hacen las reservas, que me la habían suspendido por edad. Luego también me informó mi club, CUBA, que no podría jugar debido a que salió una reglamentación desde el gobierno nacional que pone como límite 60 años y rige desde su publicación.

Señor Rodríguez Larreta, ¿usted no está en actividad? Permítanos también a los demás que lo hagamos. Asesore a sus asesores. Toda mi vida hice deportes diariamente y usted me obliga a consumirme encerrado.

Esteban Repetto Garrido

DNI 4.279.846

Larrabure

Memoria es el recuerdo de un pasado vivido y difundido por quienes experimentaron aquellos hechos, con informaciones que adquieren.

Historia, por el contrario, es lo puramente intelectual, que exige un análisis y una construcción problemática, pero que deja rastros. A partir de estos, y comparados, la historia reconstruye esos hechos y los integra en un conjunto explicativo.

Cuando el historiador va en busca de ese pasado, encuentra una huella profunda e imborrable; en este caso, la marcada por el horroroso secuestro, cautiverio y asesinato del coronel Argentino del Valle Larrabure a manos del ERP, hace 45 años. Su martirio fue permanecer 372 días prisionero en esa "cárcel del pueblo", una húmeda y pequeña pieza de las calles Garay y Pasaje Bariloche, de Rosario.

Acompañé a Arturo Larrabure, su hijo, a conocer ese horroroso antro, junto a su hija Mechi, hace diez años. Promediaba entonces el mes de septiembre. Su asesinato se produjo el 23 de agosto de 1975. Murió sin quebrarse... habiendo perdido 47 kilos, invocando a Dios, cantando el Himno Nacional y perdonando a sus asesinos. Ejemplo de vida.

César Tito Román

polocolon@icloud.com

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Reforma judicial: para Parrilli "no hay ningún artículo contra la libertad de expresión"

  • "Los jueces también deberían denunciar si reciben presiones del poder político. eso sería mucho más grave y posible "- Héctor Mereles
  • "Se olvida de que escuchamos la conversación con Cristina en la que decían que hay que apretar jueces"- Cristina Viñals
  • "¡Sencillamente no es el momento! Se esperan soluciones a corto plazo en lo que respecta a salud, seguridad y economía"- María Gilda Quintana Olmedo

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