De los lectores: cartas & e-mails

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26 de septiembre de 2020  • 00:56

La raíz del problema

Para sacar más y mejores conclusiones del caso del diputado Ameri, sería interesante investigar cómo llegó a ese puesto, quién es su referente y de dónde sacó el dinero que seguramente le sirvió para llegar a ser elegido. Quizás allí encontremos el verdadero problema de la política.

Martín Aguirre

DNI 8.511.648

Interés y dedicación

Finalmente, ha quedado demostrado, con el caso Ameri, el interés y la dedicación de muchos "señores" legisladores hacia los intereses de nuestra patria. Dios se apiade de nosotros.

Ramón A. Ferreyra (h.)

DNI 8.255.358

Inmunidad

He escuchado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene en estudio el caso más alto de "inmunidad de rebaño", logrado en el mundo, el cual, y de esto no hay que extrañarse, ha ocurrido en la Argentina. Dicha estrategia, según parece, habría sido promovida por la señora vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, apoyada por el presidente Alberto Fernández, por el peronismo de todo el país, los gobernadores e intendentes y funcionarios y la colaboración indispensable, como no podía ser de otra manera, de algunos jueces y fiscales. Amado Boudou, Lázaro Báez, Luis D'Elía, Julio De Vido, Juan Pablo Schiavi, Ricardo Jaime, Roberto Baratta, Cristóbal López, Fabián de Sousa, Fernando Esteche, Carlos Kirchner, Omar Suárez, Atanasio Pérez Osuna, Juan "Pata" Medina, Jorge Chueco, Carlos Zannini y la mismísima vicepresidenta -más algunos otros cuyos nombres se me escapan- son los que le han puesto el cuerpo a la hazaña e integran el rebaño que ha quedado inmune.

Otro logro que en este caso no es sarasa.

Enrique Di Fiori

enriquedifiori@fibertel.com.ar

El papel de la Corte

Este gobierno, como sus predecesores del mismo signo, no duda en esquivar los límites de la juridicidad para imponer su voluntad. Esto nos tiene mal a muchísimos argentinos, como lo demuestran las protestas pese a la pandemia, y hace pensar que el vallado constitucional de la Corte Suprema intentará ser horadado, como sucedió con la Justicia de Santa Cruz. Este malestar asienta sus raíces en el "vamos por todo" demostrado con actitudes de autoridades del Congreso de la Nación y el Poder Ejecutivo Nacional: sesiones a distancia sin consenso; DNU sin requisitos para serlo, caso Vicentin, etcétera. También en actitudes del máximo tribunal: silencio ante el incumplimiento de sus fallos (caso Sosa); silencio ante la apelada inconstitucionalidad de la integración del Consejo de la Magistratura, decretada por una cámara federal en noviembre de 2015, etcétera.

Ruego y confío en que la profesionalidad de los integrantes de la Corte Suprema, que integra el único poder del Estado a cuyos miembros se les exige ser profesionales; la independencia, honestidad y templanza imprescindibles para ser juez; y la conciencia republicana, base de nuestra Constitución, nos muestre con premura -como otras veces los hicieron- que la república está viva. Que Dios y la patria los iluminen para bien de todos y para que nadie les tenga que reclamar por el incumplimiento de sus juramentos.

Jorge L. Noro Villagra

DNI 4.389.255

Victorino de la Plaza

Las recientes declaraciones del presidente Alberto Fernández cuestionando el valor del mérito como motivador del progreso individual y social han causado no pocas críticas. Sobre el tema, quisiera traer al recuerdo la historia de otro presidente, el doctor Victorino de la Plaza (1914/16). Nació en la ciudad de Salta en 1840 y falleció en Buenos Aires en 1919. "Dura fue su infancia, pues huérfano de padre, siendo niño, debió su madre afrontar serios apuros para atenderlo, pues carecía de recursos. Debió trabajar en industrias caseras, jabones, dulces, empanadas, etcétera, y vender sus productos, de lo que, según otra tradición, se encargaban sus hijos.", dice su biógrafo, Atilio Cornejo. Concurrió a escuelas públicas, y en 1861 obtuvo una de las becas que a los jóvenes de provincias ofrecía para el Colegio de Concepción del Uruguay (Entre Ríos) el gobierno del presidente Urquiza. Fue compañero de estudios de Julio Argentino Roca, Eduardo Wilde, Juan Manuel Blanes, Onésimo Leguizamón, entre otros. En 1863, se trasladó a la ciudad de Buenos Aires, para inscribirse en la facultad de derecho. En 1865, como oficial artillero combatió en la Guerra de la Triple Alianza. De vuelta a Buenos Aires, ya recibido de abogado se incorporó al estudio jurídico del doctor Dalmacio Vélez Sarsfield, con quien trabajó como escribiente en la redacción de nuestro primer Código Civil. Fue diputado nacional, procurador del Tesoro y ministro de Hacienda y de Relaciones Exteriores de los presidentes Avellaneda, Roca y Figueroa Alcorta. Era tal su prestigio que en 1910 fue elegido vicepresidente de la Nación, como compañero de fórmula del doctor Roque Sáenz Peña, sucediéndolo a su muerte, el 19 de agosto de 1914. Tuvo la enorme responsabilidad de implementar la ley electoral Sáenz Peña y de conducir la transición hasta la entrega del mando a su sucesor, Hipólito Irigoyen. Falleció el 2 de octubre de 1919. El notariado argentino lo reconoce como el primer presidente escribano.

Es necesario que se conozca y valore esta historia por haber sido un claro ejemplo del hombre que encarnó como pocos la ética de la superación personal, del esfuerzo y el mérito como valor individual y social. Ese niño "vendedor callejero de dulces, jabones y empanadas" es -junto con Domingo Faustino Sarmiento, también presidente- un claro ejemplo del mérito y de la movilidad social en la Argentina. Sirva este recuerdo para que el lector juzgue el contraste entre el pensamiento y el obrar de ambos presidentes.

Juan José Laborda Ibarra

Exdiputado provincial de San Luis

DNI 13.290.320

Vuelta a la escuela

Una breve transcripción de una excelente nota de Pablo Sirvén del domingo pasado. "Decía Sarmiento en 1849: la concurrencia de los chicos a la escuela trae el efecto moralizador de absorber una parte del tiempo, que sin ella sería disipado en la ociosidad y en abandono, habituar al espíritu a la idea de un deber regular, continuo, les proporciona hábitos de regularidad en sus operaciones, añadir una autoridad más a la paterna y la ocasión de estrechar relaciones de simpatía echa sin sentirlo los primeros rudimentos de moralidad y sociabilidad tan necesarios para prepararlos a las obligaciones y deberes de la vida de adultos". Me pareció algo digno de recordar en una nota y tenerlo presente casi permanentemente en estos días de turbulencia e incoherencia institucional, en los que el Presidente no cree en el "mérito" (ergo, el esfuerzo), en los que el gobierno nacional impide (no casual) al de la ciudad el comienzo de las clases, incluso en los patios. Inconcebible. Siento vergüenza de vivir en este país con este gobierno, por el oscuro futuro que nos está dejando, y no solamente en este aspecto fundamental. No se vislumbra otro objetivo que no sea lograr la impunidad de la vicepresidenta, para luego perpetuarse en el poder. Un país donde la educación no es prioridad se sumerge en un insondable abismo. A la vicepresidenta parece no importarle.

Alberto F. Díaz

DNI 10.492.915

Cambio de rumbo

Cada día que pasa, lamentablemente, tenemos más pobres e indigentes. En parte por los efectos de la cuarentena, pero también porque después de nueve meses de gestión no hay un programa integral que haga posible generar confianza y expectativas favorables para impulsar el crecimiento. No es necesario ser economista para saber que, para combatir la pobreza, es necesario crear empleos, y para ello es imprescindible que haya inversión. Y esta es hija del ahorro, de los bajos impuestos y de la seguridad jurídica. Cuando el Estado se convierte en enemigo de los que trabajan al generar una presión impositiva insostenible, con regulaciones inspiradas en ideologías que fomentaron la pobreza y la corrupción, lo que se consigue es la huida de capitales y la desaparición de posibilidades de generar empleo formal. No es fácil entender por qué se sigue insistiendo con las mismas medidas que siempre fracasaron, en vez de incorporar las que han generado crecimiento sostenido en otros países.

Todavía es posible cambiar el rumbo, para lo cual es imprescindible actuar con humildad, realismo y sin ideologías, para convocar a todos los argentinos y promover un programa basado en una economía de mercado que permita reducir el gasto del Estado, estabilizar la moneda y a través de la iniciativa privada poder reemplazar los planes sociales -que degradan la dignidad y eternizan la pobreza- por trabajo digno y formal.

Ricardo Enrique Frías

DNI 4.362.046

Ejemplo europeo

La Argentina no podrá detener su interminable caída si no reduce sus gastos y genera riqueza. Para lo segundo, sin expectativas por ahora de inversión externa, tenemos que producir y vender mucho más. Una manera probadamente efectiva de hacerlo es la que eligieron los europeos en el inicio de la experiencia del Mercado Común. Redujeron de forma lineal, progresiva y automática los derechos a la exportación y las llamadas medidas de efecto equivalente (EEE, exacciones de tipo equivalente, esto es, obstáculos de tipo económico al intercambio de bienes) hasta llevarlas a cero. Y lo hicieron en un par de años. Sugiero que aquí se haga con un premio o incentivo: reducción de retenciones atada a incremento de producción. Estoy seguro de que el campo doblará su producción bien rápido y los ingresos fiscales no se afectarán (se sustituye una barrera a la exportación por el impuesto a las ganancias).

Alejandro Freeland

freeland.abogados@gmail.com

Dólares

Dos escenas. La primera: leo que "el Gobierno desmiente la prohibición de retirar depósitos en dólares". La segunda: voy a mi banco a retirar un depósito de US$600 de mi cuenta en dólares. Me dice el empleado: "Lo siento, pero no estoy autorizado a darle sus dólares". Telón.

Manuel Pedro Peña

DNI 5.745.07

En la red

El escándalo del diputado Ameri durante la sesión virtual del Congreso

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  • "A mí me da mucha vergüenza esa gente. Los representantes de los argentinos" - Vicenta Cazanobe
  • "Que suspendan a todos los corruptos" - Laura Raquel Ortiz
  • "¿Y Alperovich?" - Rubén Zuccotti

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