De los lectores: cartas & e-mails

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19 de diciembre de 2020  • 00:00

Credibilidad

Acaban de prohibirle a Rusia su participación en los próximos Juegos Olímpicos, por doping institucional, un verdadero bochorno para la honestidad de un país. Es decir, es un país que avala a las federaciones de diversos deportes a mirar para otro lado con el fin de lograr mejores resultados deportivos, utilizando métodos non sanctos... Me pregunto, ¿hace falta comprarles a ellos la vacuna contra el Covid-19? ¿Qué credibilidad nos puede dar el gobierno ruso, que armó toda una estructura para intentar ganar en forma ilícita medallas en los juegos, de que su vacuna es efectiva? ¿Habrá algún otro interés en juego?

Hernán J. Lanusse

Hernan636@gmail.com

Campaña de difusión

Ante la desinformación general y la aparición de seudoexpertos en programas de radio y televisión, resulta imperioso que entidades científicas como la Academia Nacional de Medicina o la Sociedad Argentina de Medicina hagan una campaña de difusión sobre cuáles vacunas contra el Covid-19 están respaldadas por publicaciones en revistas científicas de primer nivel. Sin esa información, los ciudadanos comunes tendrán que optar entre la vacuna rusa o la china (o la que el Gobierno decida comprar) al azar, confiando su salud sin saber qué intereses pueden estar detrás de la compra de millones de dosis inmunizatorias.

Ariel Sánchez

DNI 5.950.908

Equipo de científicos

Señor Presidente, tras sus permanentes chicanas sobre el "mejor equipo de los últimos 50 años" de Mauricio Macri - que ciertamente no lo fue-, ¿qué pasa con su "equipo de científicos"? ¿Aún siguen todos? ¿No tendría usted que revisar nada? Pregunto nomás.

Constantino Coutris

DNI 17.030.954

Matar inocentes

Mucho se ha escrito y dicho a favor o en contra de la ley del aborto, teniendo media sanción en la Cámara de Diputados, estando ahora en manos de los senadores. Si algo ya no se discute es que la ciencia sostiene que el embrión, feto, es una vida con ADN propio diferente al de sus padres, que le otorga individualidad como cualquier ser vivo, salvo para el ministro de Salud, Ginés González García, que recurrió al cínico eufemismo de "fenómeno". Más allá de que la ley, de ser aprobada en el Senado, violaría la propia Constitución nacional, muchas de las constituciones provinciales y tratados internacionales suscriptos por la Argentina que poseen rango constitucional, lo que daría pie a presentaciones judiciales por inconstitucional, lo que aquí se juega es una cosmovisión, parte de la batalla cultural, donde se defiende la vida y otra que hace un culto a la muerte. Para que avancemos con la eugenesia y la eutanasia solo faltaría un corto tramo, consagrando un darwinismo social de selección de los más aptos, desechando a los ancianos improductivos y los que padecen alguna discapacidad genética, erigiendo la cultura del descarte de la vida humana. Ver saltar, llorar y abrazarse a miles de jóvenes como en una tribuna futbolera, luego de la sesión en Diputados, da pena y muestra la crisis terminal de valores que cunde en gran parte de nuestra sociedad, parte asimismo de la crisis del mundo occidental, cuna de la libertad; esa libertad mal entendida que esgrimen los partidarios del aborto para sostener su derecho a matar al ser que llevan en sus entrañas.

Considerando los negocios oscuros que se esconden detrás a nivel mundial, de las multinacionales del aborto y la programación poblacional como Planned Parenthood, Open Society, creaciones de George Soros, y otras tantas solventadas por los magnates del globalismo, lo que se debate es la luz verde o no al mayor genocidio y holocausto de nuestros tiempos, la masacre de inocentes sin derecho a defensa alguna, con el agregado monstruoso de que el rol de verdugo sea el de la propia madre. Si la muerte se debate, ¿por qué no poner en discusión la pena de muerte para delitos aberrantes como la violación, el asesinato con premeditación y alevosía o el narcotráfico? En estos casos los victimarios por lo menos tendrían derecho a defensa en juicio justo, algo que se le niega al niño por nacer, condenado a ser succionado por una aspiradora o mutilado en partes por tijeras quirúrgicas.

El genocidio contemporáneo de seres inocentes es un signo de los tiempos que corren en el mundo; es de esperar que los senadores no hagan ingresar a nuestro país en la lista de aquellos que ya se han consagrado a los altares de la muerte.

Ignacio F. Bracht

DNI 13.120.341

Coraje

Hace dos años y medio se publicó una carta en la que les pedíamos de todo corazón a los legisladores que pensaran bien a la hora de votar la ley de legalización del aborto. El 10 de diciembre celebramos la firma de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que en su artículo 3 dice: "Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona". El lema para este año es "Defendamos los derechos humanos". ¡Pues defendámoslos! La vida no se debate. Se defiende. El aborto, legal o ilegal, no soluciona ningún problema. Ninguna mujer quiere llegar a un aborto. Llegan a esta situación desesperadas, angustiadas, desgarradas, solas y, lo que es peor, sin contención. ¡Abracémoslas! Brindemos contención legal, segura y gratuita. Eduquemos, prevengamos, asistamos, pero no descartemos al niño por nacer. Nadie sobra en este país. Más de 40.000 argentinos han muerto a causa del Covid-19. No sumemos más dolor a este flagelo. Los profesionales de la salud están exhaustos, y estamos frente a una crisis sanitaria y económica. La Academia Nacional de Medicina considera que "el niño por nacer, científica y biológicamente, es un ser humano cuya existencia comienza al momento de su concepción". El aborto es un fracaso social. No es justicia social. El aborto no es inclusivo. El Pacto de San José de Costa Rica, en su artículo 4, dice: "Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente". Por lo tanto, nadie puede ni debe arrogarse el derecho a decidir quién puede vivir y quién no. "El gran destructor de la paz hoy es el crimen del niño inocente no nacido" (Teresa de Calcuta, premio Nobel de la Paz 1979).

Tengan el coraje y el valor de proteger las dos vidas.

Mercedes Moreno Klappenbach, Cornelia Schmidt Liermann, Josefina Michelini, María Luján Ferrer, Bernardita Bordón, Marcela Lozano, y siguen las firmas

¿Antiderechos?

En estos últimos años, en los que el aborto estuvo en boca de muchos, no dejó de llamarse "antiderechos" a las personas que se oponen a esta ley y que apoyan iniciativas que no incluyan asesinar al bebé ni poner en peligro a su madre.

Por tal razón, suena muy incongruente tildar de antiderechos a personas que respaldan el derecho a vivir y promueven el respeto y la defensa para alcanzar una vida digna. Por otra parte, quisiera subrayar la incoherencia en la ley de los mil días, que obtuvo media sanción en la Cámara baja. La ley amplía la Asignación Universal por Embarazo (AUE), que pasará de tener seis mensualidades a nueve, para abarcar la totalidad de la gestación. Si no es humano dentro del vientre materno, ¿por qué cobrar una asignación universal por hijo? ¿O solo es una persona cuando algunos deciden?

Por favor, señores senadores, voten a conciencia, según su moral, y los valores de la Argentina.

Josefina Buratti

DNI 46.173.607

Montoneros

En un acto en la ex-ESMA, el equipo presidencial tributó un aplauso reivindicatorio a Montoneros, sí, a aquellos jóvenes idealistas que en la década del 70 secuestraron, pusieron bombas, robaron, asaltaron pueblos, bancos y regimientos, asesinaron a niños, gremialistas, políticos, industriales, jueces, policías, militares. Desafiaron al presidente de los argentinos de aquel entonces en un claro y manifiesto intento de destruir las instituciones de la República para tomar el poder por la fuerza de las armas. No lo lograron. Esto fue gracias al cumplimiento de la misión que les fue ordenada por el Ejecutivo a las Fuerzas Armadas. Sería inconcebible en cualquier república democrática moderna que quienes gobiernan en el marco de las leyes y preceptos honren a quienes cometieron los crímenes descriptos; reivindiquen a aquellos que atentaron contra el orden constitucional establecido. Pero estamos en nuestra querida Argentina, aquí solo faltaban los aplausos, pues ya muchos que fueron asesinos y criminales montoneros fueron honrados y ocupan cargos en este gobierno demagogo, dilapidador de la riqueza pública; dadivoso con los bienes ajenos, que constantemente pregona la moral administrativa y la democracia y no la pone en práctica.

Jorge Augusto Cardoso

DNI 7.784.561

Moneda de Belgrano

Soy "belgraniano", y en estos días el Banco Central de la República Argentina nos hizo muy felices a muchos. Por primera vez se acuñó una moneda conmemorativa del bicentenario del fallecimiento del general Manuel Belgrano. Se trata de una hermosa moneda de plata de un peso, en cuyo anverso se encuentra el monumento ecuestre del general Manuel Belgrano emplazado en la Plaza de Mayo, que fue realizado por los escultores Carrier Belleuse y Santacoloma. La obra fue inaugurada luego de un emotivo discurso pronunciado por el general Bartolomé Mitre, el 24 de septiembre de 1873, en la presidencia de Sarmiento. En el reverso, la bandera argentina esmaltada con los colores celeste y blanco y la firma del general Belgrano. Realmente una verdadera joya numismática que merecía tener el vencedor de las batallas de Tucumán y Salta, el que tomó con su Ejército la Ceca Imperial de Potosí, lugar en donde se acuñó la primera moneda patria y el creador de nuestra bandera.

Arturo Villagra

DNI 8.245.732

En la red

Coronavirus: la versión "light" de la vacuna rusa

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"¡Con la salud no se juega!" -María Inés Piovani

"¿Nada de esto sabía el gobierno de científicos?"- Jacobo Joule

"Placebo... para países pobres" -George Petersen

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