
Salud, Venezuela, entrenamiento, coraje y esperanza
6 minutos de lectura'

Salud, Venezuela
Salud al pueblo venezolano. Gracias al gobierno del presidente Trump, podrá volver a la normalidad y tener una democracia cierta y confiable. Obviamente países como Cuba, Nicaragua y otras dictaduras se oponen y tratan a EE.UU. como traidores a la voluntad del pueblo. Solo los venezolanos saben lo que fue sufrir a los gobiernos de Chávez y de Maduro. Ahora tienen una esperanza real y pueden ver la luz al final del túnel. Dios quiera que esta transición se lleve en paz y en orden. No va a ser de un día para otro, pero finalmente serán verdaderamente libres.
Horacio Mieres
DNI 8.608.530
Entrenamiento
“Cuanto más entreno, más suerte tengo”, es la frase que acompañó a Gary Player en el golf. Con Corina Machado primero y Maduro después, Trump no deja de entrenar. ¡Mucha suerte, Venezuela!
Heraldo Rodríguez Delgado
DNI 12.001.038
Coraje y esperanza
Amigos venezolanos, sé lo dura que es la vida bajo esta dictadura que oprime libertad y democracia. No pierdan la fe, porque el oro de la justicia está cerca. ¡Fuerza y adelante!
María Alejandra Muchart
DNI 14.466.531
Drama de la ciencia
Haciendo uso del derecho constitucional de peticionar a las autoridades, me dirijo al señor Presidente a fin de solicitarle que lea y “digiera” esta carta que resume de alguna manera el drama que vive la ciencia argentina. Escribo en mi condición de profesor emérito de Física de la Universidad Nacional de La Plata con más de 60 años de antigüedad docente e investigador superior del Conicet; ambos cargos en actividad. Esta trayectoria, que me enorgullece, me permite opinar y sostener conceptos con conocimiento de causa y experiencia vivida. Para comenzar necesito explicitar que la división ciencia básica, ciencia aplicada es una falacia. Solo hay ciencia buena y no-ciencia. Para ser más claro puedo usar el paralelo entre ciencia y un tren. En efecto, el tren de la ciencia buena tiene a la ciencia básica buena como locomotora y la ciencia aplicada buena y la tecnología buena son los vagones que se pueden mover y avanzar sólo si la locomotora funciona. A lo largo de mi extensa carrera he visto varias veces desarmar ese tren, descarrilarlo y dejarlo sin conducción y sin pasajeros. Estos hechos generaron atrasos en el desarrollo de todo lo que tiene que ser desarrollado en un país moderno. Se tiraron por la borda conocimientos, sacrificios enormes y bienes incalculables que cuando se pudieron rescatar, siempre parcialmente, fue poniendo en juego durante mucho tiempo grandes esfuerzos no solo personales, sino también económicos. Una estructura científica consolidada se puede destruir casi en un instante mediante políticas incorrectas, pero para consolidarla nuevamente se necesitan muchísimos años. Es fácil concluir de lo expuesto que es imprescindible modificar de inmediato la actual política científica de nuestra Argentina. Debo recordar aquí al doctor Marcelino Cereijido, reconocido biólogo argentino, quien en su libro La ignorancia debida nos explica y demuestra que la diferencia entre los grandes países desarrollados a los que nos queremos parecer y los nuestros es que en estos últimos sus autoridades declaran, a veces, que apoyan a la ciencia mientras que aquellos se apoyan en la ciencia. No quiero terminar sin permitirme explicar que “las fuerzas del cielo” no existen. En la naturaleza solo existen la fuerza gravitatoria de atracción entre masas; la fuerza electromagnética entre cargas eléctricas; la fuerza débil que da cuenta de ciertos decaimientos radioactivos de núcleos atómicos, generadores de la energía que, por ejemplo, nos proporciona el sol, y la fuerza fuerte que une los quarks dando lugar a los protones y neutrones, constituyentes de los núcleos atómicos.
Carlos García Canal
DNI 6.903.588
Siembras y cosechas
A un año de su partida Jorge Lanata, estuvo, el 30 de diciembre, en casi todos los medios de comunicación. Diarios, televisión, radio, redes sociales lo recordaron con admiración, respeto y reconocimiento a su labor periodística. Resultó un placer volver a escuchar su voz. Fueron sus investigaciones las que llevaron al gobierno más corrupto de la historia al banquillo de los acusados, donde fueron juzgados y condenados. Aún faltan muchos. La corrupción kirchnerista, a diario nos muestra una estafa nueva. Hoy, es el turno de Claudio “Chiqui” Tapia y su séquito. Seguramente surgirán más. El año 2026 deparará más sorpresas y los tribunales deberán trabajar a destajo. Mientras tanto, la arquitecta egipcia y exitosa abogada está sola, abandonada, desoída y presa. Ella sembró odio, división, enemistad y perversión. Jorge Lanata sembró democracia.
Siembras distintas dan cosechas distintas.
Gabriel C. Varela
gcvarela@gmail.com
Rol de los jueces
De todos los méritos exigibles a un juez el que está en primer lugar y debe computarse antes de analizar los otros es la independencia respecto de cualquier tipo de presión. Sin duda es el más relevante, pues ello garantiza a los justiciables que la sentencia que el magistrado dicte es el resultado de una justa aplicación de las reglas de la lógica, la experiencia y el sentido común, refleja la verdad de los hechos sucedidos y la exacta aplicación del derecho previsto para el asunto en cuestión. La independencia es de origen y de desarrollo, es decir que el magistrado debe ser designado por un consejo donde sus miembros sean objetivamente libres, no condicionados por causa alguna debiendo contar las mismas virtudes morales y éticas que se requiere a los jueces. Solo un cuerpo integrado por hombres y mujeres de excelencia puede seleccionar jueces probos e independientes que resuelvan con celeridad y no con la demora injustificable como ocurre con el asesinato del fiscal Nisman. Aquellos magistrados que no cumplen su rol de consagrar la verdad de lo sucedido dando a cada uno lo suyo deben ser removidos de su cargo juicio político mediante.
Dr. Hector Luis Manchini
DNI 7.779.947
Exjuez de la Cámara en todos los Fueros de Zapala
Rutas peligrosas
No siempre uno puede darse el gusto de festejar fin de año fuera de su hogar. Después de épocas duras, esperar el 2026 en la costa argentina, para mí, no tiene precio. Un viaje placentero el 29 de diciembre con destino a Pinamar, con unas rutas casi vacías como la 36, que se está reparando y da gusto transitarla, la 11 y 56. Pero cambia el panorama al llegar a General Madariaga y poner proa a Pinamar. La autovía, que no tiene muchos años, en la mano con destino a la costa, deja mucho que desear. Hace tiempo que no la transitaba, y quedé perplejo al ver los baches que hay de la mano derecha y los bordes elevados sobre la banquina llegan a tener unos 20 centímetros de altura. Me sorprende que un lugar tan concurrido, donde viajan muchos turistas y lugareños, esté tan descuidado y represente un peligro para el tránsit0. Está deteriorada en la forma descripta, y no lo hago como crítica sino como una advertencia por el riesgo que significa. ¿No ven o no quieren ver las autoridades provinciales o municipales las condiciones de esa ruta y las consecuencias que la desidia para subsanarlas puede acarrear? El motivo de esta misiva no solo es pedir acciones para resolver el problema: mi mayor preocupación es alertar a quienes la transitan.
Rodolfo C. Castello
rccastello@hotmail.com




