
Cómo manejar la burla
Todos, de una u otra forma, hemos sido burlados alguna vez. Y tal vez también nos hemos burlado de alguien. La burla es parte de la cultura en la vivimos y la vemos a diario, sobre todo en los medios de comunicación, que suelen hacer uso de ella como un elemento humorístico para atraer audiencia. Lo cierto es que puede causar dolor, y mucho.
Existen dos tipos de burladores. En primer lugar, el burlador más bien tímido, que es aquella persona que se ríe o exagera un defecto ajeno. En realidad, inventa un defecto en alguien para decir: “Yo soy mejor que vos”. Esto sucede mucho entre los chicos, por ejemplo, cuando dicen: “¡¿Te hiciste pis?!”, lo cual significa: “Yo no me hago pis, yo soy mejor que vos”. Cuando alguien se burla de vos lo que está diciendo indirectamente es que es superior a vos.
En segundo lugar, el burlador más narcisista o fanfarrón. Es aquel que se burla sin que te des cuenta. Lo hace para agradar al grupo, para quedar bien con los demás. La mayoría de las veces el burlado ni se entera porque el objetivo del burlador no es demostrar que es mejor que el otro, sino ser aceptado socialmente.
La mayoría de los burladores sienten envidia. ¿Por qué? Porque el envidioso no pudo lograr algo en la vida y, como consecuencia, envidia, burla y critica a quien sí terminó lo que él o ella dejó por la mitad.
Por ejemplo, un hombre quería ser concertista y no pudo seguir estudiando música por problemas económicos; actualmente maneja un taxi. Un día va a escuchar un concierto en el Teatro Colón y comenta: “Esa orquesta es malísima” (aunque se trate de la mejor orquesta del mundo). Lo hace porque siente envidia de lo que otros lograron hacer en la vida y él se vio obligado a abandonar a mitad de camino.
Si no sanamos la herida por aquellas cosas que no logramos y no somos capaces de celebrar el logro de otros, quedaremos atascados en la envidia o en la burla.
¿Qué hacer frente a la burla? Recordar que siempre el que se burla habla más de él mismo que del burlado. Todo el que se burla o critica a otros está dejando en evidencia que tiene un problema interno.
Cuando se burlen de nosotros, no deberíamos levantar el guante. ¿Qué quiere decir esto? Que no deberíamos reaccionar. Cuando alguien se burle de vos, no reacciones, no ataques, no te defiendas, no lo compartas en las redes sociales. No hay que levantar el guante porque no vale la pena.
También deberíamos cancelar la burla con alguna acción. Si en tu lugar de trabajo se burlan de vos porque sos distraído/a y siempre te olvidás los lápices, corregí eso que dio lugar a la burla. Esa es la mejor manera de desautorizar a los burladores, que no tienen tanto poder como aparentan tener.
Otro recurso útil son las frases de cierre, que podemos enseñarles a nuestros hijos a utilizar de manera repetitiva. Por ejemplo: “No me hables así que no me gusta”. Si ellos sufren burla en la escuela, pueden repetirla frente al burlador y luego hablar con la maestra, los padres, etc. Poner límites a una expresión de burla de esa manera es lo más indicado en muchas situaciones.
Todas las personas que se burlan, que estigmatizan, que tienen prejuicios, que humillan, etc., parecen ser muy fuertes externamente y pueden llegar a intimidarnos. Pero en el fondo son débiles y no tienen verdadero poder; razón por la cual, no hay que darle tanta trascendencia a su accionar, ni perder un minuto de nuestro tiempo con ellos.
El tema no se agota aquí. Como es nuestra costumbre presentamos solamente otra mirada que esperamos logre generar ideas útiles para repensarlo. Todo lo que uno siembra, tarde o temprano lo termina cosechando. Es una ley que siempre se cumple. Por eso, no tiene sentido engancharnos en discusiones vanas a raíz de las burlas con intención de humillarnos.
La actitud correcta cuando alguien se está burlando es “menospreciar el menosprecio”. Menospreciar es darle menos precio a algo, empequeñecerlo, ignorarlo. No le demos importancia a lo que no tiene importancia y solo busca detenernos. Sigamos creciendo y avanzando, enfocados en aquello que es verdaderamente importante: nuestra vida.
¿Alguna vez se han burlado de vos? ¿Cuál fue tu reacción?
Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a Bernardoresponde@gmail.com




