Cómo seguir después de una infidelidad

Bernardo Stamateas
Bernardo Stamateas PARA LA NACION
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28 de junio de 2018  • 01:42

La infidelidad es el rompimiento del pacto de exclusividad. Es una herida a la confianza de la pareja. Y, como ya hemos mencionado en otras oportunidades, la confianza es el pegamento afectivo que tarda años en construirse y minutos en derribarse.

a. La infidelidad se equipara a un hecho traumático. La persona engañada pasa horas y horas analizando, imaginando lo sucedido, llenándose de irritabilidad y de agresión. Pregunta, pide detalles, quiere saber cómo fue; mientras que el otro, la persona que engañó, evita, da poca información, se enoja, etc. Este circuito repetitivo lleva permanentemente a la persona engañada a sentirse defraudada, muchas veces distante, por lo cual atraviesa momentos de bronca, de "pases de factura", de explosión. Por otro lado, el engañador, por lo general, se excusa diciendo: "Ya te pedí perdón, ¿qué más querés que haga?", evitando así hablar de lo sucedido. Esta dinámica puede durar mucho tiempo y, si no es modificada por ambos, conduce a la pareja al desgaste y al quiebre total.

El primer paso para la restauración de la pareja en la que hubo infidelidad es que quien engañó debe terminar la relación con el tercero, dado que mantener ese vínculo no permite reconstruir la confianza. ¿Qué sucede si ese tercero lo contacta o aparece por casualidad? Debe comunicárselo a la pareja. Todo ocultamiento lo único que hace es traumatizar y empeorar la reconstrucción de la confianza. De esta manera, es posible trabajar una reconciliación.

La mayoría de las parejas en estos casos cree que el objetivo es el perdón. Sin embargo, el objetivo no es el perdón sino primariamente la restauración de la confianza, lo cual es un proceso que ambos deben ir elaborando en el tiempo.

Otro error muy frecuente es pretender ser la pareja que alguna vez fueron. Eso es imposible. No solamente cuando hay infidelidad sino también cuando no la hay. La pareja es una construcción dinámica hacia adelante, por lo que sus integrantes deben reinventarse y encontrar un nuevo modelo y circuito. Es decir, que la infidelidad "destruye" la pareja o la "mejora", pero nunca la deja igual.

b. Debe haber un pedido de aceptación sincero de parte de quien engañó. Minimizar el hecho y expresar: "Ya pasó, ya te pedí disculpas, olvidate, yo te amo a vos" es minimizar el dolor del trauma que se produce en un acto de infidelidad. Por este motivo, debe haber un reconocimiento y un deseo de reconstruir la confianza. Esto nos lleva al tercer punto.

c. Brindar reaseguros de confianza. La persona engañada debe pedir todos los reaseguros de confianza que necesite para volver a creer. Esto implica tener que darle las claves del celular o de las redes sociales, o llamarla cuando se llega a algún lugar. Es decir, conductas necesarias de quien engañó que le demuestren al otro el deseo de reconstruir. Obviamente dichas conductas son temporales pero estos reaseguros, en una primera etapa, sirven y mucho.

d. Construir haciendo terapia. Siempre es recomendable una terapia de pareja donde ambos puedan ver qué sucedió en la relación. A veces, la infidelidad surge por frustraciones personales de quien engañó y que construyó la ilusión de que el problema estaba en la pareja, cuando en realidad era un problema propio en otra área fuera de la relación. A veces, son circuitos y fisuras que los dos armaron en la dinámica de pareja y deben reconsiderar. Lo que sí es seguro es que ambos deben realizar cambios. Hoy sabemos que la infidelidad puede ocurrir aun en buenos matrimonios y que es un mito que las personas que engañan no tienen "suficiente" en casa, sino que en general, es la persona infiel quien no está dando lo suficiente al otro.

e. Ventanas y muros. La Dra. Shirley Glass compartió una metáfora interesante al respecto. Los miembros de la pareja deben aprender a construir una "ventana" juntos. Esto tiene que ver con la intimidad, con poder mostrarse, hablar y sincerarse. Y paralelamente, aprender a construir muros alrededor, es decir, establecer límites a aquellas personas o situaciones que puedan generar tentación, malestar o dolor en alguno de ellos. Esta experta sostenía que a veces cuando la ventana de intimidad es cerrada entre ambos, se construye en otro lugar en busca de intimidad afectiva con un tercero.

¿Es posible restaurarse?

Depende de diversos factores. Muchas parejas han logrado reconstruir el vínculo después de momentos muy duros con perseverancia y el deseo de ambos. Otros se han quebrado o han quebrado el vínculo. Los expertos que han investigado durante años la dinámica de la pareja concluyen que cada pareja debe tomarse el "pulso afectivo", hablar sobre su dinámica, construir amistad, apoyarse mutuamente en los proyectos personales y, por sobre todas las cosas, mantener el respeto constante frente a las diferencias.

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a Bernardoresponde@gmail.com

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