
Contaminación en la cuenca Salí-Dulce
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La cuenca Salí-Dulce que integran los ríos de Santiago del Estero y Tucumán que llevan sus aguas al Embalse de Termas de Río Hondo tuvo que esperar larguísimos años para que el gobierno nacional envíe funcionarios de la Secretaría de Medio Ambiente para atender los reclamos y denuncias por la grave contaminación de una de las presas mas importantes del país, provocada por los derrames tóxicos de los ingenios azucareros y otras plantas industriales como la minera Bajo de la Alumbrera que explota el oro en Catamarca.
Casi cuando prácticamente ha perdido su vida útil, el Embalse de Río Hondo cuyas aguas envenenadas extinguieron su flora, su fauna y minaron la vida de muchos pobladores ribereños que beben aguas abajo del Río Dulce, aparecieron por obra y gracia de la movilización popular, autoridades nacionales que vienen a inspeccionar a las firmas que continúan dañando el medio ambiente y que aspiran junto a diputados nacionales de Tucumán, una prórroga de un lustro mas para que la justicia no sancione a las industriales depredadoras que violan las leyes.





