
¿Existe, no existe o pasó desapercibido?
Lucila Castro LA NACION
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"En la nota de la edición digital del lunes 2 titulada «Objetos locos: los diseños más insólitos», se muestra un gorro con bola de luces y se indica: «Para no pasar desapercibido...». No sé exactamente por qué, pero nunca me gustó la palabra desapercibido ; en su lugar prefiero inadvertido . Buscando en el Diccionario de la Real Academia Española , encuentro que sí existe desapercibido , definido como «no apercibido». Pero hete aquí que apercibido , según el mismo DRAE , no existe (claro está que apercibir sí). Sin embargo, y por el otro lado, inadvertido se define como «no advertido», pero advertido y advertir sí aparecen. En conclusión, ¿debería pasarme desapercibido este vocablo, ya que apercibido no existe?", pregunta Matías A. Elsegood.
Vamos por partes. En primer lugar, el buscador del DRAE nunca dice que una palabra "no existe", sino que "no está en el Diccionario". Una palabra puede ser correcta y no figurar en el DRAE por varios motivos: porque la Academia no la registró, porque la tiene registrada y todavía no la incorporó, o porque, de acuerdo con las normas del diccionario, no le corresponde una entrada aparte por ser una forma de flexión de otra palabra que sí figura.
Si en español existiera el verbo * desapercibir , no sería necesario entrar aparte desapercibido , porque sería el participio de ese verbo y los verbos entran por el infinitivo. Pero ese verbo no existe y desapercibido no es un participio, sino un adjetivo y como tal debe tener entrada propia. En cambio, apercibir sí existe. Por eso no es necesario darle una entrada aparte a su participio, apercibido , pero eso no significa que no se pueda usar ese participio en la definición de otra palabra, como se usan en todas las definiciones infinidad de formas de flexión que no tienen entradas propias.
El lector ha comprendido que la ausencia de apercibido se justifica por la presencia de apercibir , pero le llama la atención que advertido y advertir tengan un tratamiento diferente. Pero tienen un tratamiento diferente porque el caso es diferente. Si advertido fuera solamente el participio de advertir , no habría razón para que figurara con entrada propia en el diccionario. Y de hecho no figura como participio. El advertido que está en el diccionario es un adjetivo que el DRAE define como "capaz, experto, avisado" ( avisado es un caso igual), que proviene del participio de advertir , pero que no tiene el significado ni la construcción de ese participio. Por eso necesita una entrada propia.
De todo lo anterior puede concluirse que el adjetivo desapercibido es correcto y que el hecho de que en su definición figure una forma que no tiene entrada propia no tiene ninguna importancia. Sin embargo, cuando la Academia definió desapercibido como "no apercibido", no sé qué sentido estaba dándole a apercibido .
El adjetivo desapercibido figura en el DRAE desde la edición de 1791 y en esa edición está definido como "desprevenido, desproveído de lo necesario para alguna cosa". Esta definición se conservó, con pequeñas variantes de redacción, en todas las ediciones del Diccionario usual y del Manual hasta la del Usual de 1992, en que se lo definió como "no apercibido". Y se corresponde con la primera acepción del verbo apercibir , definido desde 1770 hasta la última edición, de 2001, como "prevenir, disponer lo necesario para alguna cosa".
Pero en el sentido de ?inadvertido´, el adjetivo desapercibido fue rechazado durante mucho tiempo como galicismo y con esa advertencia figura en todas las ediciones del Diccionario manual (1927, 1950, 1983 y 1989). También aparece como galicismo la acepción correspondiente del verbo apercibir , definido como «observar, notar, columbrar, etc.» en las ediciones del Manual de 1927 y 1950. Sin embargo, en el Diccionario histórico , del que se publicó la letra A en 1933, ese verbo, construido como transitivo y pronominal ( apercibirse de algo ) se define, en quinta acepción, como "percibir, conocer, observar", con ejemplos clásicos de Tirso, Moreto, Quevedo, etcétera. Y esta acepción figura en todas las ediciones del Usual desde 1936 y en las del Manual desde 1983, hasta que en la del Usual de 1992 las acepciones se dividen entre dos verbos apercibir , uno formado en español sobre percibir y otro, definido como "percibir, observar, caer en la cuenta", proveniente del francés apercevoir , pero no descalificado por su origen. Por eso digo que no sé si, al definir desapercibido como "no apercibido", se están refiriendo al primer apercibir o al segundo. Eso debería haberse aclarado.
Pero, para que no queden dudas de la legitimidad del adjetivo desapercibido , veamos lo que dice de él el Diccionario panhispánico de dudas : "?Inadvertido o no percibido´. Hoy se emplea casi exclusivamente en la expresión pasar desapercibido (?no ser notado o percibido´), tomada del francés en el siglo XIX: «La ley pasó de-sapercibida en aquel momento» ( Abc [Par.] 6.10.00). Este adjetivo se usaba en el español medieval y clásico con los significados de ?desprovisto´ y ?desprevenido´: «Como los tomaron desapercibidos, hirieron muchos de ellos» (Cortés Cartas [Esp. 1519-26]); pero su empleo con estos sentidos comienza a decaer a partir del siglo XVIII y hoy solo está vivo el uso influido por el francés que, aunque tradicionalmente censurado por galicista, se ha asentado durante los dos últimos siglos y forma parte hoy de la norma culta. Esta moderna acepción también está legitimada por el uso de apercibir como ?percibir´ o de apercibirse como ?darse cuenta´".
De mal gusto
Escribe, con justa indignación, Alejandra A. Halle: "Mi comentario es simple. ¿Cómo se pudo permitir que en la tapa del diario del pasado jueves 26 de febrero se publicara que el accidente aéreo que dejó nueve muertos en Holanda fue una «tragedia con suerte»? ¿Cuál fue la «suerte» que acompañó a la gente fallecida y a sus familias? Sin olvidarnos de aquellos que resultaron heridos. Entiendo que podrían haber perdido la vida más personas; sin embargo, me parece muy poco acertada esta volanta".
El sepulcro vacío
"En el artículo «Aun con Florencia sitiada, el ?calcio´ se jugaba», del 17 de febrero, se comenta el juego realizado en 1530, con la ciudad sitiada. Se dice que se jugaba «en la amplia plaza de la iglesia de la Santa Croce, templo donde hoy yacen los restos de, entre otros, Dante Alighieri y Miguel Ángel». Lo que se encuentra en dicha iglesia, entre las tumbas de Maquiavelo y Alfieri, es el cenotafio de Dante Alighieri, es decir, un monumento sepulcral vacío. Los restos del gran poeta florentino están en un templete junto a la iglesia de San Francisco, en Ravena. Lo que sería admisible en un turista distraído no lo es en quien hace un comentario de un hecho cultural", escribe Jorge Alberto Piris.





