
Gnomos en libertad
Por Henning Lohse
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PARIS.- EL pánico cunde por los jardines de Francia, cual epidemia de pulgones verdes particularmente obstinados. Una organización inescrupulosa y clandestina, que hasta ahora se había limitado a operar en el interior del país, ha reanudado sus ataques, esta vez en París, capital y corazón de Francia.
Se trata del Frente de Liberación de los Enanos de Jardín (FLNJ), que ha levantado cabeza y ha dado un golpe espectacular: secuestró a sangre fría los gnomos de veinte jardines y luego se comunicó con la agencia noticiosa AFP para reivindicar la autoría del hecho. Hasta ahora, la policía carece de pistas.
El FLNJ (no confundirlo con el frente independentista corso, FLNC) viene atacando los jardines provincianos desde 1996. "Liberamos a los gnomos de su existencia miserable en los jardines y los soltamos en los bosques", afirman los activistas. Hasta hoy, diminutos pescadores, agricultores y flautistas han reaparecido a los pocos días en algún bosque, ilesos y dispuestos prolijamente. La autoría de los primeros secuestros trascendió muy pronto: era un grupo de estudiantes de arte. Después, otros copiaron su idea en toda Francia.
Suelta en los bosques
El último ataque ocurrió en la madrugada del domingo 16. El objetivo de los comandos fue la concurridísima exposición de estatuillas de jardín en el Bois de Boulogne, la mayor de este tipo que ha visto Francia. En sus jardines Bagatelle, han dispuesto unos dos mil gnomos, duendes y hadas para esparcimiento del público en general. Los malvados activistas lograron escabullirse, pese a la fuerte custodia, armada hasta los dientes con silbatos. "No oímos nada. Deben de ser profesionales", explicó un guardia, trémulo pero indemne.
Los agresores ya han publicado sus exigencias: "Poner fin a la ridiculización de los gnomos. Lograr la clausura de esta exposición abominable. Liberación incondicional de todos los enanitos de jardín y su suelta en los bosques". De no ver satisfechas sus demandas, el FLNJ reanudará sus "ataques".
La municipalidad de París no tiene la menor intención de someterse a tan perverso chantaje. Un funcionario que no ha querido dar su nombre dice que, por ahora, lo tomarán con calma. "La exposición permanecerá abierta hasta el 23 de julio, según lo programado", afirma. © La Nación
(Traducción de Zoraida J. Valcárcel)





