
La India reformula su marco nuclear
A medida que la India acelera su transición hacia una economía baja en carbono, la energía nuclear vuelve a ocupar un lugar central en la política nacional. La Ley de Aprovechamiento Sostenible y Avance de la Energía Nuclear para la Transformación de la India (SHANTI, por sus siglas en inglés) de 2025 representa un paso decisivo en la modernización de la gobernanza nuclear de la India, alineándola con las necesidades energéticas actuales y el objetivo a largo plazo del país de lograr una transición hacia la energía limpia y alcanzar una capacidad de energía nuclear de 100 GW para 2047.
El programa nuclear de la India se ha guiado durante mucho tiempo por una política nuclear distintiva de tres fases, concebida por el padre del programa nuclear de la India, el Dr. Homi Bhabha, con el fin de garantizar la seguridad energética a pesar de las limitadas reservas nacionales de uranio. La primera fase cuenta con reactores de agua pesada a presión (PHWR, por sus siglas en inglés) impulsados con uranio natural, que generan electricidad y producen plutonio como subproducto. La segunda fase prevé reactores reproductores rápidos (FBR, por sus siglas en inglés), que utilizan este plutonio para producir más material fisionable, al tiempo que producen uranio-233 a partir del torio. La tercera fase, el pilar de la estrategia de la India, tiene como objetivo aprovechar las vastas reservas de torio del país para brindar una independencia energética sostenible a largo plazo.
El plan nuclear de tres fases de la India sigue vigente, pero las necesidades energéticas han cambiado. La rápida industrialización y los nuevos sectores, como los centros de datos y la fabricación avanzada, exigen una energía estable y confiable. En la actualidad, la energía nuclear destaca como una fuente esencial, limpia y firme, que respalda las energías renovables.
La Ley SHANTI sienta las bases legales e institucionales para esta expansión. Simplifica y moderniza las leyes nucleares, sustituyendo la Ley de Energía Atómica de 1962 y la Ley de Responsabilidad Civil por Daños Nucleares de 2010 por un solo marco unificado. La ley permite la entrada de empresas privadas e internacionales al sector nuclear de la India. Estas pueden operar centrales, generar energía, fabricar equipos y producir combustible nuclear, incluida la conversión, el refinado y el enriquecimiento de uranio-235 hasta un límite establecido, o manipular otras sustancias prescritas. Todas las actividades se llevan a cabo bajo una estricta supervisión reguladora.
Otra reforma clave radica en el régimen de responsabilidad civil nuclear. La ley introduce un sistema equilibrado que se centra en: la responsabilidad del operador, un fondo de responsabilidad nuclear respaldado por el Gobierno y mecanismos internacionales de indemnización. Este enfoque alinea a la India con las mejores prácticas mundiales, al tiempo que mantiene altos estándares de seguridad. La eliminación de la responsabilidad del proveedor refleja las normas internacionales y los avances en la tecnología de seguridad de los reactores. Esto podría dar lugar a una mayor inversión y colaboración.
La legislación también respalda la ambición de la India de convertirse en líder en tecnologías nucleares avanzadas. El Presupuesto de la Unión para 2025 anunció una Misión de Energía Nuclear de 20 000 millones de rupias para brindar apoyo al desarrollo y al despliegue de reactores modulares pequeños (SMR, por sus siglas en inglés), con al menos cinco SMR de diseño autóctono que se prevé que estén operativos para 2033. Las iniciativas lideradas por el Centro de Investigación Atómica Bhabha, entre las que se incluyen el reactor modular pequeño Bharat y los reactores de alta temperatura para la producción de hidrógeno, señalan un cambio hacia soluciones nucleares flexibles y orientadas al futuro.
Es importante destacar que la Ley SHANTI alinea la energía nuclear con los objetivos de desarrollo de la India en el marco de la iniciativa Viksit Bharat. Regula las tecnologías nucleares y de radiación en el cuidado de la salud, la agricultura, la industria, la investigación y las aplicaciones medioambientales. La ley también contempla la función de la ciencia nuclear en los materiales avanzados, la fabricación basada en IA y las tecnologías espaciales.
A medida que la India se acerca al centenario de su independencia en 2047, el objetivo de alcanzar una capacidad nuclear de 100 GW representa más que un hito numérico. Refleja un compromiso estratégico con la seguridad energética, la descarbonización y la autosuficiencia tecnológica. La Ley SHANTI moderniza la arquitectura jurídica y refuerza la capacidad institucional. Su objetivo es garantizar que la visión nuclear de tres fases de la India se adapte a los desafíos contemporáneos y a las aspiraciones futuras.
A medida que el país avanza hacia la independencia energética y el liderazgo tecnológico, la Ley SHANTI puede: catalizar la transición de la India hacia la energía limpia, brindar apoyo a las prioridades de desarrollo nacional y establecer un punto de referencia mundial en el uso responsable e innovador de la energía nuclear durante las próximas décadas.
La India y Argentina han colaborado en distintas instancias en este sector. Por ejemplo, en 2009 se firmó un Acuerdo sobre Cooperación en los Usos Pacíficos de la Energía Nuclear, a partir del cual se realizaron proyectos como la creación de una Planta de Producción de Radioisótopos que construyó y finalizó la empresa argentina INVAP en India. Además, en 2024, la Junta de Agua Pesada de la India firmó un acuerdo con la empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina S.A. para el suministro de agua pesada a Argentina durante cuatro años. Esta colaboración se reforzó aún más durante la visita del Honorable Primer Ministro Indio Narendra Modi a la Argentina en julio de 2025. Durante la reunión bilateral con el Presidente Argentino, solicitó que Argentina considere la posibilidad de exportar uranio a la India con el fin de alcanzar el objetivo de 100 GW previamente nombrado. Con la promulgación de la Ley SHANTI de 2025, esperamos que incremente aún más la cooperación bilateral entre nuestros dos países en todos los ámbitos de la energía nuclear.
- El autor es el embajador de la India ante Argentina y Uruguay






