La intimidad de la envidia

Sobre Contigo en la distancia, de Carla Guelfenbein
Armando Capalbo
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26 de julio de 2015  

Tres historias que transcurren en un Chile pretérito y a la vez contemporáneo se van cruzando en Contigo en la distancia, novela con la que Carla Guelfenbein (Santiago de Chile, 1959), autora de obras como El resto es silencio y Nadar desnudas, obtuvo recientemente el Premio Alfaguara 2015. Por un lado, la de los amores y desencuentros, durante los años cincuenta, del poeta Horacio Infante y la escritora de culto Vera Sigall en varias ciudades del mundo, pero, fundamentalmente, en Santiago. Por otro, la de Daniel, un joven arquitecto en crisis matrimonial que, por su vecindad con la ahora anciana autora, se convierte en su amigo y confidente; y la historia de Emilia, una muchacha francesa pero hija de chilenos que, atravesada por un fuerte trauma, regresa a la ciudad de sus padres, por indicación del ahora viejo poeta, que reside en Francia, para investigar con fascinación y entrega la obra de Sigall.

El punto de partida de los dos relatos que transcurren en el presente es el accidente doméstico que deja a Vera en coma, y que despierta la sospecha del arquitecto de que fue, en realidad, un intento de asesinato. Emilia cifra en su investigación literaria la esperanza de dar con la clave del mundo privado de la gran escritora, pero también la de su propio enigma anímico. Al desentrañar los vericuetos de la escritura de Sigall, va destejiendo una trama que no sólo la involucra sino que también le depara el encuentro con su propio origen. Daniel, por su parte, gracias a su devoción por la amiga hospitalizada, comprende la mentira de su matrimonio con una estrella de la televisión y se atreve a replantearse su vida.

El pasado, a su turno, es recuperado a través de la voz del propio Infante, que rememora el amor que vivió con Vera, prohibido y de áridos recelos. Intercalado con los discursos del arquitecto y de la investigadora literaria, propone así una urdimbre de mundos íntimos y verdades largamente solapadas.

Como una gran titiritera impedida de hablar o de moverse, Sigall, figura fascinante incluso en la agonía, conduce los destinos de los tres personajes que, casi sin saberlo y al mejor estilo de Pirandello, deberán debatirse entre descifrar el sentido de su propia experiencia o comprender el encanto cautivador de un pasado aparentemente concluido.

Con su estructura en dos tiempos que avanzan simultáneamente, y sus distintos narradores, la trama adquiere la doble condición de intriga policial y de relato sentimental, aunque ambas líneas argumentales confluyen en el conflicto del amor, trazado con sutileza e intensidad. El accidente que padece Sigall detona no sólo historias paralelas, sino que también la minuciosa escritura retrospectiva de Infante revela incidentes que modifican lo que se sabe en el presente de la narración. La delicada conjunción de buceo en la propia identidad y el relato pasional es la gran sustancia de la novela, que se enriquece gracias a un audaz crescendo que contiene, incluso, las pistas y los jalones de la intriga acerca de quién y por qué habría arrojado escaleras abajo a la conocida escritora.

El título, tomado de un célebre bolero de César Portillo de la Luz, subraya la relativización de las distancias y de los tiempos que propone la novela. Vera Sigall está casi explícitamente inspirada en la figura de la gran escritora brasileña Clarice Lispector, admirada por Guelfenbein, quien suma al personaje reminiscencias de su propia bisabuela, también procedente, como la autora de La hora de la estrella, de Ucrania. Se trata de un cálido y merecido homenaje literario, pero es también un punto de partida para otro de los temas clave: la tensión y envidia entre escritores, como sucede en la pareja de Infante y de Sigall. Así, la edición de los poemas hecha por Sigall que lo llevan a él a la fama, además de evocar casos célebres como la corrección que Ezra Pound hizo de La tierra baldía de T. S. Eliot, es también el dispositivo para desplegar un delicado tributo a la literatura latinoamericana de la segunda posguerra, de la que no faltan referencias a grandes autores, incluida la presencia de la revista Sur y de su directora, Victoria Ocampo. ß

CONTIGO EN LA DISTANCIA

Por Carla Guelfenbein

Alfaguara

351 páginas

$ 239

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