
La reforma del sistema de salud: lo más urgente
Por Jorge Carlos Jáñez Para LA NACION
1 minuto de lectura'
COINCIDIENDO con las propuestas de cambio del señor presidente de la Nación, con una visión de país al que aspiramos, entendemos que se deben establecer prioridades para el crecimiento y desarrollo en los próximos años.
Los médicos, por fuera de cualquier opinión política partidaria, filosófico-doctrinaria o de otra naturaleza, decimos que es urgente cambiar el sistema de atención de la salud.
La destrucción del sistema solidario de cobertura prestacional, la privatización y el traslado consecuente de los costos de funcionamiento a los bolsillos de los usuarios, sumado al desmantelamiento en infraestructura e insumos del sector público, pone a los médicos en un grave estado de indefensión ante los pacientes, que no solamente exigen una asistencia que el médico por sí solo no puede brindar, sino que cada vez con mayor frecuencia accionan legalmente en su contra.
El sistema de salud que elige un país tiene directa relación con la formación de sus médicos, la accesibilidad de la población a los servicios, y fundamentalmente con la equidad con la que se brindan.
Si sabemos que en pocos años los resultados de las acciones sanitarias se reflejarán en las condiciones intelectuales y orgánicas de su población, se explica por qué los médicos entendemos que cambiar el sistema prestacional de salud en la Argentina es lo más urgente.
Ya los índices de desnutrición, como los casos que se reportan todos los días en nuestros hospitales, en los servicios de pediatría, demuestran la verdad de lo que decimos.
Hemos comprometido nuestras posibilidades futuras como país.
Definir la modalidad prestacional, el sistema de cobertura de salud, tiene una relación directa con las características del profesional que la Argentina requiere, la currícula de las facultades de Medicina, la cantidad de médicos, las especialidades y una enorme cantidad de factores que se traducen en resultados sanitarios distintos en corto plazo.
La profundización de la crisis impone una reforma del sistema de salud que responda a una política de Estado con un amplio consenso de todos los actores, contemplando una programación sobre la base de las siguientes propuestas:
- Priorización de la atención primaria (programas maternoinfantiles, planes especiales para carecientes, etc.) como respuesta a la emergencia.
- Complementariedad de los subsectores que revierta la fragmentación del sistema utilizando la capacidad instalada ociosa.
- Cobertura asistencial basada en un programa médico obligatorio de emergencia racional que contemple la relacion entre lo que se debe suministrar y lo que se puede pagar.
- Administración y regulación estatal de los recursos en alta complejidad, alta tecnología médica y medicamentos. Normatización del ejercicio profesional que comprenda: adecuación de la currícula de las escuelas de Medicina, racionalización de los ingresos a las escuelas con relación a las necesidades del sistema, planificación del acceso a la fuente laboral, programación de la distribución geográfica, certificación y recertificación profesional, carrera profesional y regulación de las especialidades.
Planteamos nuestra posición entendiendo la salud como un derecho y no como un objeto de gerenciamiento empresarial.
La alternativa de modificación de políticas -lo prioritario- en que participen las organizaciones médicas garantizará el concepto ético y el contenido sanitario de cualquier modelo por implementar.
Se deben generar propuestas superadoras que, basándose en la equidad, la eficiencia y la solidaridad, garanticen la correcta asignación y manejo de los recursos en pos de una mayor accesibilidad y mejor atención.
La Confederación Médica de la República Argentina (Comra), los médicos, estamos dispuestos ya a trabajar por este cambio para que, juntamente con todos los sectores involucrados y la sociedad en pleno, logremos nuestra máxima aspiración: un pueblo sano capaz de construir una gran Nación.


