
Las Fuerzas Armadas y la globalización
La participación de las Fuerzas Armadas en las fuerzas multinacionales de paz ha sido una característica central en la política de defensa de la década que termina.
Pero, paralelamente, se ha ido desarrollando una creciente actividad de las Fuerzas Armadas argentinas en ejercicios combinados con otras de diferentes países del mundo. Entre 1990 y 1998, han participado en 166 ejercicios militares en combinación con efectivos militares de naciones extranjeras.
De estos ejercicios, el 84 por ciento fue realizado por la Armada _una fuerza que por su característica tiene una mayor participación en este tipo de operaciones_; el 15 por ciento, por el Ejército, y el 13 por ciento, por la Fuerza Aérea.
En cuanto a los efectivos participantes en estas ejercitaciones, fueron 13.818 hombres, de los cuales el 50 por ciento fue de la Armada; el 30 por ciento, del Ejército, y el 20 por ciento de la Fuerza Aérea.
Operaciones de paz
Este tipo de ejercicios se fue incrementando a lo largo de la década. En 1990 tuvieron lugar sólo ocho, mientras que para este año se han realizado o están programados 31, es decir, casi cuatro veces más. Para tener una visión concreta de en qué consisten, puede ser útil analizar los correspondientes al año en curso.
En el caso del Ejército, se realizó en mayo el ejercicio Fuerzas Unidas Sur 99, que se viene desarrollando anualmente entre la Argentina y los Estados Unidos desde 1990. Se ha ido ampliando la participación de otros países y este año contó con efectivos militares de Brasil, Chile, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Venezuela. Se trató de un ejercicio sobre operaciones para el mantenimiento de la paz.
En agosto se llevó a cabo en territorio de Uruguay el ejercicio Ceibo, que se viene realizando anualmente desde 1997, y consistió en una ejercitación de planeamiento de nivel de batallón en el marco de operaciones de mantenimiento de paz. A fines de septiembre, tuvo lugar el Cruz del Sur 99, con Uruguay y Brasil, en territorio de este último país. Fue un ejercicio de planeamiento en el nivel de gran unidad de combate, también en el marco de operaciones de mantenimiento de paz.
Este mes se realizará con los Estados Unidos un ejercicio en la Isla Grande de Tierra del Fuego (se efectúa todos los años desde 1997). Es una operación de tropas comando, en cumplimiento de una misión de imposición de la paz supuestamente ordenada por las Naciones Unidas.
Por último, para el mes de noviembre, estaba previsto el ejercicio Cordillera de los Andes, que será el primero en realizarse con tropas terrestres de Chile, cuya ejecución por ahora está demorada. Tendrá lugar en Neuquén y será un ejercicio de una compañía de montaña en cumplimiento de una misión de paz.
En el caso de la Armada, los ejercicios de este año serán 18. Con Chile se realizan tres ejercicios: Abrazo del Estrecho (febrero), Vickaren II (septiembre) y Patrulla Antártica, que es la campaña antártica compartida entre noviembre de este año y marzo del 2000. Cabe señalar que en marzo de este año terminó el ejercicio correspondiente a 1998.
Con Brasil, la Armada Argentina mantiene desde hace más de dos décadas el ejercicio Fraterno, que se realiza este año por duodécima vez. Pero también participó con este país del Mercosur en el ejercicio Atlasur, realizado también con Sudáfrica en marzo; en el Coamar, efectuado una semana después, del que también participaron las armadas del Uruguay y el Paraguay, es decir, los cuatro países de Mercosur, y el Transamérica III, que tendrá lugar en octubre y donde intervendrá también Uruguay.
Con los Estados Unidos se realizan varios ejercicios. Al tradicional Unitas, que este año se efectuará por cuadragésima vez, se agrega el Fluvial II, que se viene desarrollando anualmente desde 1997, con los marines.
Por último, cabe destacar que para el mes próximo está previsto el primer ejercicio naval de la Armada con Gran Bretaña.
Restricciones presupuestarias
En el caso de la Fuerza Aérea, están previstos para este año ocho ejercicios combinados con fuerzas aéreas de otros países, como Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile y Estados Unidos, y está también en planificación un ejercicio de rescate con Gran Bretaña. Se trata de operaciones de control del espacio aéreo, de apoyo de estado mayor, de combate aéreo con aviones F-16 de los Estados Unidos, de vigilancia, de rescate y de salvamento.
Sin embargo, en este caso varios de los ejercicios tendrán que ser suspendidos por restricciones presupuestarias, lo que muestra una limitación concreta que enfrentan nuestras Fuerzas Armadas.
Todos estos ejercicios han permitido a las Fuerzas Armadas argentinas mejorar la interoperatividad con países aliados y amigos, actualizar los planes de empleo en operaciones combinadas en el marco de los compromisos argentinos en el exterior, actualizar doctrinas y procedimientos, mantener el adiestramiento con sistemas de armas actualmente no disponibles en el país, mejorar la confianza mutua con las fuerzas armadas de los países de la región y participar en operaciones internacionales de paz en pie de igualdad profesional con las fuerzas armadas más modernas.
Pero, ante todo, estos ejercicios constituyen una respuesta de las Fuerzas Armadas argentinas frente a los nuevos desafíos que implica la globalización en el campo de la defensa.






