Lillian Clarke: "Pertenezco a esa generación de mujeres que estaban escondidas"
La madre de Gustavo Cerati, presentó su libro de cuentos en el Gran Splendid, ilustrado por su nieta Guada Mujica Cerati; a los 80 años, afirma tener material para al menos dos volúmenes más y se aferra al recuerdo del músico: "Lo siento dentro mío"
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Con una multitud de camarógrafos y periodistas pululando a su alrededor, Lillian Clarke, la mamá de Gustavo Cerati, presentó Hebras...sólo hebras, una selección de sus cuentos y poemas editados por Planeta.
Clarke, de más de 80 años, enseñó su "viejo y nuevo" libro en el segundo piso de la librería El Ateneo Grand Splendid, a escasos metros de Callao y Santa Fe, rodeada del calor de su familia y amigos, muy bien acompañada por su nieta y compinche, la artista plástica Guada Mujica Cerati, a cargo de las ilustraciones de la publicación, y por Maitena Aboitiz, autora del libro Cerati en primera persona y encargada de la edición, como maestra de ceremonias.
Durante la presentación, Clarke leyó algunos textos de su flamante libro, como "La griega del antro" (2002); "Madre tierra" (2011) o "Resurrección" (2000). También contó que su afición por la escritura comenzó desde muy joven, que participó de numerosos talleres literarios –incluso de un concurso donde la premiaron– y que imaginaba aquellas historias mientras cocinaba. También anticipó que todavía conserva material para publicar otro libro de cuentos y hasta una novela aún inconclusa: "La tengo que terminar, sólo me falta matar a la protagonista y no me atrevo", bromeaba la autora, que además es licenciada en Ciencias de la Educación.

"Pertenezco a esa generación de mujeres que estaban escondidas. Toda mi vida he sido una mujer dedicada al hogar, con algunos enchufes con la escritura por ahí. Pero lo primero y lo más importante en mi vida siempre fueron mis hijos, mi familia. Gustavito se fue bastante tarde de casa, y siempre me revisaba mis cosas. Me decía, está bueno lo que hacés, por qué no lo publicás. Está presente en todo momento, permanentemente. Cuando me acuesto lo tengo frente a mí en una fotografía y es como si me hablara. Creo que fue él quien me impulsó para hacer todas estas cosas, muchas veces lo pienso, lo siento dentro mío. Eramos muy afines con Gustavo, muy afines", concluyó Clarke sobre su hijo mayor, que murió en 2014, a los 55 años, tras permanecer en coma desde 2010 tras un ACV.
Por su parte, su nieta Guada Mujica Cerati –hija de Laura, hermana del músico– recordó que creció escuchando los cuentos de su abuela, que siempre acostumbraba leérselos antes de ir a dormir, y que así nació esta comunión artística, creativa y de mucho amor que hoy las encuentra entrelazadas en las páginas de este libro familiar, entre los textos de la abuela Lillian y las ilustraciones su nieta Guada.
La obra de Guada Mujica Cerati que ilustra









