
Mecenas de un arte desafiante
Por Judith H. Dobrzynski
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NUEVA YORK (The New York Times)
Una veintena de fundaciones y filántropos se han coligado en ayuda del arte inconformista. Intentarán cubrir algunos de los subsidios individuales que el gobierno norteamericano canceló en 1994, tras varios años de controversias sobre obras que abordaban el desnudo, la sexualidad y otros temas provocativos. La nueva Creative Capital Foundation, una organización sin fines de lucro, ya declaró que no la arredra el arte innovador que suscitó protestas en los círculos religiosos y políticos de ideas conservadoras.
Su activo inicial supera los 5 millones de dólares; en los próximos veinte años, esperan recaudar 40 millones. Se propone otorgar subsidios de 5000 a 20.000 dólares a 50 o 60 artistas por año, Habrá cuatro categorías, que se repartirán los fondos en partes aproximadamente iguales: artes visuales, escénicas, video-cinematográficas e híbridas. Los elegidos, ayudados por expertos, deberán ganar adeptos para su arte y comercializarlo. La primera tanda, que insumiría hasta un millón de dólares, está prevista para comienzos del 2000.
Asignación reducida
A fines de los años 80, el Fondo Nacional de las Artes (NEA) de los Estados Unidos llegó a otorgar 10,5 millones de dólares anuales a más de 750 artistas. Desde entonces, en varias ocasiones, esta asignación estuvo a punto de ser suprimida por parlamentarios indignados. Sobrevivió, pero reducida casi a la mitad.
"Creative Capital quiere cubrir esta brecha. Nuestra organización sustenta principios absolutos -señala Archibald L. Gillies, de la Andy Warhol Foundation-; el primero es financiar el arte experimental y desafiante conforme a sus méritos. Una vez seleccionadas las obras, estableceremos su potencial comercial sin tomar en cuenta la naturaleza de su contenido."
Es un reto a los conservadores que, en años recientes, intentaron hacer clausurar algunas exposiciones y actuaciones. Randy Tate, presidente de la Christian Coalition, ha replicado: "No quiero condenar nada de antemano, pero espero que obren con gran discreción y promuevan imágenes que fortalezcan los valores de la sociedad y la familia".
Los subsidios provienen directamente de Wall Street y reflejan los antecedentes comerciales de algunos mecenas. Los beneficiarios deberán avenirse a compartir con Creative Capital una parte de lo que les reditúe su proyecto (probablemente, del 10 al 15 por ciento del ingreso bruto) para ayudar a otros artistas. Entre los fundadores, el mayor contribuyente es la Warhol Foundation: se comprometió a donar 400.000 dólares anuales en el próximo trienio. Otros (entre los que figura la Rockefeller Foundation) han prometido hasta 100.000 dólares anuales.
Según lo expresado por su directora ejecutiva, Ruby Lerner, ellos sabían que el grupo no se intimidaría ante artistas como Karen Finley, que suele presentarse desnuda y embadurnada con chocolate; Robert Mapplethorpe, que ofendió a tantos con el erotismo homosexual de sus fotografías, y otros artistas conflictivos.
Libertad creativa
Creative Capital podría ser la primera gran respuesta nacional a los recortes de subsidios, pero también podría ejercer una acción importante haciendo proselitismo en favor del arte contemporáneo.
Cada artista será asesorado por curadores, productores, publicistas, etc., todos voluntarios, que lo ayudarán a programar la máxima difusión de su obra. Pero, ¿aceptarán semejante interferencia, basada, para colmo, en una idea no ensayada? Lerner ya ha consultado a varios y, según afirma, ninguno objetó la propuesta ni la exigencia de compartir sus ganancias.
El grupo tiene otros proyectos: un retiro anual para los subsidiados, una publicación trimestral, una base de datos, actos públicos y un website donde los artistas puedan "venderse".
"No apoyaremos toda obra discutible -promete Gillies-. Respaldaremos lo que el público norteamericano en general califica de buen arte, un arte que le interesa y lo apasiona."





