
Milei, a examen
Hemos involucionado: en la televisión de hace varias décadas -cuando solo eran unos poquitos canales de aire- eran frecuentes los debates, en los que dos políticos o economistas confrontaban sus ideas diferentes de manera más o menos civilizada. Hace mucho que ese formato se volvió prácticamente inexistente. Como contrapartida, aparecieron con carácter obligatorio los debates presidenciales, pero cada cuatro años, a razón de dos antes de una elección presidencial y uno más, si hay segunda vuelta. En este 2023, por suerte, los habrá. Pero entre unos comicios y otros, la cosa se vuelve monótona y fragmentada: ciertas figuras van a determinadas señales y otras se dirigen hacia canales distintos. Todos se despachan a gusto sin el peligro de ser refutados con firmeza. Por eso, Javier Milei pareció incómodo cuando el domingo Luis Majul le insistió que fuera más específico sobre el tema de la dolarización y el cierre del Banco Central.
El conocido productor Julio Moyano redobla la apuesta en sus redes sociales y alienta a medios y periodistas a que propicien debates entre el libertario y economistas reconocidos como Carlos Melconian, Martín Redrado, Alfonso Prat-Gay y Luciano Laspina. ¿Será posible?







