Todos mienten a todos, menos Google
Es cosa sabida que todos mentimos, desde el aficionado ocasional al mitómano profesional. Mentimos acerca de la hora en que llegamos a casa, el precio de nuestros zapatos y nuestra frecuencia de visitas al gimnasio. ¿A todo el mundo? No: el experto en análisis de datos Seth Stephens-Davidowitz -un investigador que se tomo 4 años para estudiar el comportamiento humano en la Big Data- agrega que mentimos a todos... menos a Google.
En su libro Todo el mundo miente, Davidwitz estudia ese universo de hijos devotos que consultan en la web acerca de matar a su familia. O de padres progresistas que preguntan a Google si su hija es fea. En la búsqueda de información, el camino del deseo oculto lleva a destinos impensados.
"Estoy convencido de que las búsquedas en Google constituyen la mayor colección de datos sobre la mente humana que haya habido", señala el autor del libro. Es posible que en Google se encuentre al saber del mundo, pero toda inteligencia tiene su inconsciente, toda búsqueda de la verdad atraviesa una zona tenebrosa.











