
Pablo Balán, las capacidades del Estado
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Ni pequeño ni grande, ni coincidente ni enfrentado con el mercado: quienes miran "científicamente" al Estado hoy lo hacen con otras coordenadas. "Hay consenso sobre el papel que tiene el Estado sobre el desarrollo económico y la democracia, y en hablar de un Estado eficaz, eficiente y normativamente imparcial", apunta Pablo Balán, que inscribe su propia investigación en este campo de estudios que desde hace algunas décadas recuperó un lugar central en la agenda de la ciencia política. "Esta centralidad es un fenómeno internacional: ya no se habla del tamaño del Estado, ni de Estado versus mercado, sino de la calidad con que los Estados funcionan", afirma. Para eso, es clave -afirma- desagregar algunos de sus elementos y mirar, por ejemplo, lo que sucede en países federales como la Argentina, donde las políticas se deciden a alto nivel, pero se aplican en cada provincia. Su tesis de maestría en Ciencia Política consiste en "ver la relación empírica entre algunas instituciones democráticas y algunas capacidades estatales de las provincias", describe Balán, que en breve viajará a Harvard para completar sus estudios de doctorado, y que insiste en salir de la mirada que generaliza sobre el buen o mal funcionamiento estatal como un todo. Esas "capacidades estatales" en las provincias están atadas a distintas variables, como los niveles de desigualdad, la cultura política y la formación de la burocracia en cada provincia. Y a ciertas tensiones, "como la que se da entre la alternancia democrática y la necesidad de que los políticos tengan horizontes temporales largos", dice Balán, autor con Federico Tiberti de La república pendiente (El Ateneo).
Edad: 26 años
Perfil: politólogo, maestrando en Ciencia Política (UTDT)
Su tema: estudios sobre el Estado





