¿Por qué me agredís?
Un amigo me compartió la siguiente anécdota: tomó un taxi, le indicó al conductor la dirección y le dijo que tenía que hacer diez cuadras a la derecha y luego dos a la izquierda. Cuando iba a decir algo más, el taxista muy enojado detuvo el coche, se dio media vuelta y lo insultó. Mi amigo quedó petrificado ante semejante agresión.
¿Por qué tal nivel de agresión?
Una de las características de la madurez es saber administrar las emociones. El enojo es una emoción normal, pero la violencia siempre es una conducta patológica.
¿Qué podemos hacer frente a situaciones de explosiones de enojo?
Si bien no hay una respuesta única, brindamos aquí algunas ideas a tener en cuenta:
- 1. Ignorar. A veces, la mejor manera de vencer una discusión es ignorándola. No siempre esta salida resulta útil pero la mayoría de las veces, sí. Cuando el otro está muy enojado, la situación a resolver depende de nosotros. Es importante saber que lo que le sucede a otro no tiene que ver con nosotros. Por lo general, la ira es una emoción secundaria que esconde angustia; mientras que la queja esconde miedo. Algunas personas acumulan enojo, lo desplazan y “explotan” con alguien más. ¿Qué hacer cuando alguien nos cuenta que un tercero habló mal de nosotros? Lo ideal es ignorarlo. Si no lo dice cara a cara, no vale. Muchos expresan en las redes sociales lo que no se atreven a expresar personalmente. Nunca deberíamos tomar al pie de la letra lo que alguien nos cuenta, ya que la distorsión en la comunicación suele ser algo muy frecuente.
- 2. Poner paños fríos. En una oportunidad, una persona le gritó a alguien que no estaba permitido fumar en ese ámbito. Este último se le acercó y, a muy poca distancia, le echó el humo en la cara. Un tercero que estaba allí comenzó a decirle: “No conviene que haga eso” y a hacer una reflexión al respecto, intentando poner paños fríos. Aquel que se maneja inteligentemente siempre gana. Quien aprende a administrar el freno, a realizar una pausa emocional, activa una mayor capacidad de razonamiento.
¿Cuál es mi objetivo?
Tener en cuenta nuestro objetivo nos permite poner pausa, esperar que ambas partes estén calmadas y buscar la solución más inteligente. Hace un tiempo, cuando realizaba un posgrado en los EE.UU., me contó el profesor de Anger management (manejo de la ira) que un día estaba en la fila de un banco y tenía el número tres. De repente, apareció una mujer a los gritos, insultando, porque había sido citada a esa hora y tenía el último lugar en la fila (había unas quince personas en total). Este terapeuta se le acercó y amablemente le ofreció cambiarle el lugar, dado que él no tenía apuro. La mujer se calmó, hizo su trámite y se fue. Cuando le tocó el turno al terapeuta, el cajero le dijo que el gerente deseaba hablar con él. Cuando lo vio, este le preguntó por qué había hecho eso. Esta fue su respuesta: “Soy experto en manejo de la ira. Esa mujer se iba a enfermar, no convenía, por eso le ofrecí mi lugar”. Al escuchar sus palabras, el gerente le dijo que por este gesto cada vez que él fuera al banco recibiría una atención especial y no tendría que hacer fila. El profesor me explicó que el que maneja la inteligencia emocional siempre obtiene beneficios. “No llega el que más sabe, sino el que mejor sabe relacionarse con los demás”.
Cuando estoy muy enojado, ¿qué me conviene hacer?
Los expertos dicen que hay que esperar una hora hasta recuperar la tranquilidad. Se puede ir a caminar o llevar a cabo cualquier otra acción para salir de la situación. Es decir, posponer el conflicto sin evitarlo, lo cual quiere decir: “Lo hablamos mañana”.
Cuando perdemos el control, ¿qué nos conviene hacer?
Por supuesto, hacernos cargo de nuestra conducta, pedir disculpas y mirar hacia atrás para corregirla y crecer hacia adelante. La forma en la que enfrento la situación determinará el resultado. Las personas maduras administran sus emociones y las de los demás. Esto las convierte en gente de aplomo, capaz de mantener la calma en cualquier situación.
Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a Bernardoresponde@gmail.com









