Relatos marcados por la intensidad
Sobre Cuentos de amor, de Junichiro Tanizaki
1 minuto de lectura'
El primer relato destacado de Junichiro Tanizaki fue "Tatuaje" (1910), que inaugura Cuentos de amor, esta nueva selección de textos del autor japonés . La primera línea era una declaración de principios a favor de lo rechazado por trivial: "Esta historia aconteció cuando la sociedad gozaba de la insigne virtud de la frivolidad y no vivía en el estado de tensión que impera ahora". El desarrollo lo vuelve memorable. Un tatuador maestro y una joven cuya espalda usa para la obra establecen una relación casi de amo-esclava. Pero al fin la obra, que estalla visualmente en la última línea, invierte los términos con tal velocidad y fuerza que está al borde de lo incomprensible y misterioso.

El antólogo y prologuista, Carlos Rubio, explica que la vida y la obra de Tanizaki tuvieron dos periodos casi opuestos. En el primero adhirió a la modernidad literaria (como otros narradores japoneses, de Akutagawa a Murakami). El segundo comenzó después de una mudanza desde Tokio hasta Kioto. Además dedicó buena parte de su energía a la traducción a lengua contemporánea de un extenso clásico nipón, La historia de Genji, que modificó entonces su estilo, que se volvió más realista y tradicional.
Los relatos más intensos de Cuentos de amor pertenecen a la primera época, y presentan un erotismo entre perverso y fetichista de genial elaboración. En "El secreto", por ejemplo, el protagonista se retira a un templo budista. Por la noche se maquilla y se viste como una mujer, y sale a recorrer las calles ocultas del barrio para ir al teatro o al cine. En la oscuridad de las butacas lo fascina la mujer de una pareja: ante ella, dice: "Me sentí tan descolorido e insignificante como la luz de una estrella ante el resplandor de la luna". En otro momento apunta: "Me di cuenta de que el arte del maquillaje, que los actores, los músicos y en general las mujeres practican rutinariamente sobre la piel de sus cuerpos, era aún más interesante que la técnica de escritores y pintores".
Buen lector de policiales, de Conan Doyle entre otros, Tanizaki usa el relato enmarcado (un grupo recibe a un narrador extraño, loco) en "El caso del baño Yagagi". Hay una relación de maltrato entre el narrador y una mujer, contada en la noche para un famoso abogado y sus amigos. El recorrido merodea zonas oscuras, mordisqueadas por la demencia, y tiene un punto turbio y alto en un baño público donde pisa un probable cadáver blando y siniestro bajo el agua oscura. El visitante resulta un experto en materias asqueantes, gelatinosas: "Sentía tanta afición por este tipo de materia que me decanté por la pintura al óleo". Un relato muy menor en comparación es "El caso Crippen a la japonesa", más cercano al periodismo que a la literatura.
"Los pies de Fumiko" es un clásico del fetichismo erótico de los pies femeninos en la cultura japonesa. Fumiko es usada como modelo en una pose forzada, tensa. Obsesiona a un jubilado, que en el lecho de muerte le pide que use sus pies para un último favor.
Los dos últimos relatos pertenecen a la segunda época de su obra. "El segador de cañas" es una obra maestra, que equilibra la descripción minuciosa de una zona geográfica con una historia de amor triangular y suspensa en el tiempo entre un enamorado que se casa con otra, conocedora de ese amor, y la mujer inalcanzable. Narrador y oyente coinciden en un lugar donde han viajado a mirar la luna. El control y el encastre del relato y el entorno son virtuosos.
"La gata, el amor y sus mujeres", en cambio, estira demasiado otro tipo de triángulo (un hombre débil, dos mujeres, y una gata). Tanto el humor como la tensión se van perdiendo a medida que pasan las páginas. Por momentos recuerda a Madadayo, el film final de Akira Kurosawa.
Desde 1968 (aparición de Cuentos crueles en Seix Barral) hasta hoy, las selecciones en castellano de relatos de Tanizaki han sido varias. Se acude a cada una como se elige un libro de cuentos de Edgar Allan Poe o E. T. A. Hoffmann: para abrir puertas nuevas, desconocidas y perturbadoras. Además, el autor escribió varias novelas de gran densidad y un ensayo memorable: Elogio de la sombra.
CUENTOS DE AMOR
Por Junichiro Tanizaki
Alfaguara
Trad.: Akihiro Yano y Twiggy Hirota
319 páginas
$ 289





