Reseña: Las nuevas caras de la derecha, de Enzo Traverso

De dónde sale el posfacismo europeo
Ana María Vara
(0)
13 de mayo de 2018  

Ya lo sabían los romanos: verba volant, scripta manent. La palabra hablada es rápida y efímera; la escrita es lenta y permanece. Entre esas dos modalidades, un libro de entrevistas como Las nuevas caras de la derecha, firmado por Enzo Traverso a partir de las preguntas que le realiza Régis Meyran, conjuga reflexión y urgencia.

Se ajusta así al perfil de Traverso (1957), un historiador que busca en el pasado las claves del presente. Italiano, con veinte años en Francia, donde fue profesor en la École des Hautes Études en Sciences Sociales, recientemente se incorporó a la estadounidense Universidad de Cornell. Las charlas se grabaron en París en 2016, a la sombra del ascenso de Marine Le Pen. Y el libro se concluyó en Estados Unidos, coincidiendo con el avance de Donald Trump: una trayectoria que acompañó la instalación (y la consagración) del objeto de estudio.

Meyran, antropólogo y periodista, se entusiasmó con la propuesta de Traverso para explicar esta nueva derecha, que caracteriza como "posfascismo", palabra que está en el título de la versión original en francés. A mano estaba, también, la noción de "neofascismo", que Traverso desdeña como un fenómeno "residual". El posfascismo, en cambio, no reivindica esa filiación, aunque la tenga "como matriz". Para el especialista italiano, se trata de un fenómeno que todavía no encontró su forma plena. Un conjunto heterogéneo, que encuentra variantes en Francia, Italia, Grecia, Austria, Alemania, Hungría, Ucrania o Polonia, y cuyo contenido ideológico es "fluctuante, inestable, a menudo contradictorio".

Su análisis del Frente Nacional liderado por Jean-Marie Le Pen resulta revelador: creado en 1971, muy cerca del fascismo, incorporó luego corrientes nacionalistas, integristas, poujadistas (por Pierre Poujade) y colonialistas. El cambio se produjo en los noventa y se acentuó cuando su hija Marine llegó al poder partidario, en 2011. Ahora busca integrarse al sistema y se propone como "una alternancia política normal".

¿Cómo convence el Frente Nacional a sus electores? Traverso atribuye buena parte de su fuerza persuasiva a los fantasmas en el placard de la historia. Francia construye su identidad alrededor de la república, noción que se apoya y a la vez esconde el colonialismo que se estructura durante la Tercera República, "un régimen que comienza con el aplastamiento de la Comuna de París y termina con Vichy". Colonialismo que continuó en la Cuarta República y concluyó con la guerra de Argelia. Durante la Quinta República, descolonización mediante, el problema se trasladó a la metrópoli: Traverso sostiene que gobiernos de izquierda y de derecha coincidieron en políticas de "exclusión y guetización étnica de los inmigrantes". Aquí se suma la cuestión del laicismo: en sus orígenes permitió contener el poder de la Iglesia, pero hoy funciona como "un arma de exclusión de minorías".

La negación de este pasado debilita, según Traverso, el discurso republicano, que finalmente comparte con el discurso de Le Pen un sesgo discriminatorio. El ejemplo casi caricaturesco de esta semejanza fue el proyecto en Francia del Ministerio de Inmigración e Identidad Nacional, en tiempos de Nicolas Sarkozy, que se basaba en una supuesta identidad derivada de los galos y negaba la diversidad en la conformación de la sociedad francesa.

Un aspecto transversal que surge de ese caso es la "islamofobia" que, argumenta Traverso, "estructura los nacionalismos europeos" y tiene similitudes con el antisemitismo alemán de fines del siglo XIX. En el otro extremo, también analiza los puntos en común del Estado Islámico con el fascismo.

Para el historiador italiano, "solo el despertar [en Francia] de una izquierda anticolonial podría detener las conversiones al jihadismo".

Las nuevas caras de la derecha

Por Enzo Traverso

Siglo XXI. Trad.: Horacio Pons 157 páginas/ $ 230

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.