Rituales de esta época
Autora de una novela y de un libro de no ficción sobre nuevas creencias, Violeta Gorodischer es también editora y periodista. Algunos personajes del volumen de cuentos Sueños a 90 centavos –que obtuvo el Premio del Fondo Nacional de las Artes en 2013– comparten profesión con ella. Por ese motivo, los apuntes de apariencia distraída sobre el oficio más cool del mundo –al menos hasta hace unos años– poseen un atractivo especial a la vez que establecen una entonación narrativa que asimila el apunte a la reflexión filosa. Humorístico y resignado, como si los personajes y narradores hubieran aceptado contra su voluntad que el orden del mundo es, además de decepcionante, inalterable, ese registro etnográfico y caricaturesco de la época sobresale en las tramas.
En los cuentos hay varias parejas, la mayoría entrevistas desde el ángulo de los personajes femeninos. Éstos son torpes pero conscientes de que algo anda mal, atentos a su imagen y aficionados a un erotismo abnegado: "Federico me tiró más fuerte del pelo y volvió a preguntarme. Grité un sí ahogado. Siguió cada vez más profundo, cada vez más rápido. Aguanté porque se lo merecía". Aunque no siempre ese altruismo sexual recibe recompensa, las protagonistas parecen ganar algo a cambio. Un inestable marco de paradoja existencial envuelve las historias.
Además de jóvenes en crisis de pareja o de vocación, entre las que se incluye en primer lugar la vocación materna, en los relatos abundan los adolescentes. En ese sentido, Sueños a 90 centavos aborda la transición entre la adolescencia y la juventud, y el paso (quizá más difícil para los hijos de familias de clase media) de la juventud a la adultez. "Si no gana un premio antes de los treinta y cinco los planes pueden complicarse", reflexiona el protagonista de "Hombres bomba". En ese pasaje, los rituales que existían perduran como restos: manchas de semen en una colcha, revistas pornográficas traficadas entre compañeros, el recuerdo de un atardecer en el campo, mascotas que aportan una ternura muda (preferible si la alternativa es dormir con un amante egoísta). Otras veces esa transición se representa con un viaje, como en "Exilio naturista", un cuento que rima con las ficciones de María Martoccia, Carina Radilov Chirov y Natalia Massei, con criaturas urbanas que deambulan como marionetas por las sierras. "Un novio para Rita", el primer cuento del libro, es también uno de los mejores; condensa e insinúa éstas y otras líneas de sentido que Gorosdicher, de una manera calculadamente improvisada, sugiere en dosis homeopáticas: "Los días parecían el verano de una adolescencia vivida por segunda vez".
SUEÑOS A 90 CENTAVOS
Violeta Gorodischer
Seix Barral ?190 páginas
$ 149






