
Semana 42 de 2007
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Días sin huella. Sin pasión electoral. El outlet del país está vacío. ¿El futuro? Se lo compró una pareja "de plata" que vino del Sur. Pagaron por adelantado. ¿Cuándo pasarán a retiro? No está previsto: vinieron para quedarse. ¿Se trata de un trasvase generacional? No, de un trasvase marital. ¿Lo contempla la Constitución? No. ¿Dónde habrán de vivir? En cualquiera de las 22 casas de la pareja, en la suite presidencial del tango 01 y, de modo oficial, en la residencia de la cual otro presidente expulsó a medianoche a su esposa. No hay artículo ni inciso constitucional que lo impida. Aunque de modo figurado muchos se quejan de tal vejación cuando el gobernante de turno los soba en campaña y promete en el Congreso al asumir lo que traiciona a lo largo del mandato. Dado el atípico caso de pareja con poder invertido que se producirá de ganar Cristina Kirchner, ¿excitará esto la picaresca popular? Según. Ninguna comunidad simboliza de modo parejo. Bien podría tal violación a las formas derivar en los countries en sutilezas sangrientas. Y en las villas, en cuentos verdolagas de crecimiento más rápido que rabanitos en verano. Corte Suprema, instituciones, partidos, pensadores ¿aceptan todos sin más que la Argentina tras décadas de República pase sin discusión pública a una monarquía marital? Mosquear, no mosqueó nadie. Es que sucedió en un Estado en Eclipse. Sin partidos ni movimientos. Con caudillos sensibles a "la interna" no a "la externa"? ¿Y cómo fue que reaccionó la población? Como viendo llover. A la puesta del sol 12 millones buscan capear la mishiadura, otros 10 practican la pértiga para ser buenos funámbulos ante los vacíos del día siguiente, 6 millones licuan desespero mirando tevé y el resto apechuga (verbo argentino fundacional) ¿No hay interés político, entonces? Ninguno. A nadie le importa un comino qué pueda decidir el ministro de Economía o cuál es el estado de salud mental del gabinete. Hay inflación de mensajes publicitarios de campaña pero por sosos no consiguen que la gente salga de su somnolencia y desprecio. ¿Que qué hacen los líderes de la oposición? Macri y Melconián saltan cajoncitos amarillos que aluden a obstáculos que les deja Kirchner. López Murphy, melancólico como Werther, se fotografió solitario a la vera del mugriento arroyo Morón. Carrió amplifica su futuro sin advertir que su gran triunfo sería perder. Lavagna se tapa la nariz y visita villas Rguez. Saá se vende a sí mismo como un detergente óptimo. Scioli grita lo que no gritó cuando Kirchner le gritaba. Típico panorama de circo. Repetido. Y antiguo. Asuntos de similar decadencia pueden leerse entre líneas en el libro viejo de Isaías y el nuevo de San Juan.
The Twitter Press: 1) calificado bestiún prix nobel suelta demonio interior y afirma que los blancos son más inteligentes que los negros (triple sic); 2) ¿ah, sí? Pues entonces explique cómo es que no hubo nunca un Hitler, un Stalin negros. Y tampoco un Mandela blanco); 3) Entre Ríos afronta el boicot tomatero clonando batatas atomatadas mediante un revolucionario cultivo símil; 4) China prohibió avisar en radio y TV anuncios de corpiños y apliques que enciendan el ragú sexual "pues afecta la imagen del PC"; 5) "En los 90 vendieron las joyas de la abuela y hoy Kirchner vende a la abuela" (afiche de Gualeguaychú, donde declararon personas non gratas a los 2 K); 6) "La primera dama es superficial. Habla en difícil para que la gente no la entienda. Es una tilinga" (Alberto Rguez. Saá, pionero en utlizar el cañón Gran Berta como arma electoral); 7) a una semana de las elecciones el Gobierno anunció que a la brevedad se testearán laptops para enviar a las aulas del país, aunque sin aclarar cómo, ni dónde, ni con qué criterios pedagógicos lo hará (tampoco se informa de lo cristalina que será la licitación); 8) pareja bosnia desavenida buscó reparación amorosa mediante programa Infieles.com pero Cupido cruzó flechas, ambos se gustaron de modo anónimo, se despacharon contra sus respectivos cónyuges (ellos mismos) y al descubrirse la identidad se armó la gorda.com.
(Un día, al terminar de operar, el doctor Raúl Favaloro se quitó el barbijo y le comentó a su asistente. "Sabe en qué pensaba recién... Fíjese en esta mesa de operaciones. Mírela bien. Todo es de afuera. Lo único nacional es el enfermo.")





